miércoles, 17 de junio de 2009

Una extraña visita al "rey de la efedrina"

Un hombre de unos 60 años que atiende en oficinas del Ministerio del Interior intentó visitar en la cárcel de Ezeiza a Mario Segovia, llamado "el rey de la efedrina", para hablar sobre Francisco de Narváez, mencionado en una causa por narcotráfico.

Por Hernán Cappiello

Si bien la entrevista no se concretó, el Servicio Penitenciario Federal registró la visita en una nota que, según pudo comprobar LA NACION, incluye la fotocopia de la Cédula de Identidad del visitante, Carlos María Fasán, N° 8.104.028, y de una tarjeta personal donde se presenta como funcionario de la Secretaría General de la Presidencia y del Ministerio del Interior.

La dirección y el teléfono de la oficina que figuran en la tarjeta son del edificio del Ministerio del Interior situado en 25 de Mayo 145, 4° piso. Allí, LA NACION se comunicó con los teléfonos internos 71168 y 71162, impresos en la tarjeta, donde dijeron que el señor Fasán no se encontraba en ese momento. Fuentes del Ministerio del Interior informaron oficialmente a LA NACION que "Carlos María Fasán no trabaja en la planta permanente ni está contratado" en esa dependencia. Sin embargo, un allegado a Fasán informó que es un "asesor informal" en la cartera política.

La visita es sugestiva si se considera que el Gobierno siempre dijo que la mención de De Narváez en la causa de la efedrina era una cuestión judicial, en la que el oficialismo no tuvo ninguna injerencia.

Es más: Néstor Kirchner y los ministros del Interior, Florencio Randazzo, y de Justicia, Aníbal Fernández, fustigaron hace una semana a De Narváez por no haberse presentado ante la Justicia cuando fue citado a prestar declaración indagatoria y le exigieron públicamente que diera explicaciones por las llamadas hechas desde uno de los teléfonos de su flota a un aparato a nombre de Segovia. La semana pasada el Gobierno cambió de estrategia y dejó de señalar la mención de De Narváez en la causa, pues evaluó que favorecía a su rival.

La nota del Servicio Penitenciario Federal, firmada por el subprefecto Jorge O. Zabal, director de Seguridad, señala que Fasán quería hablar con Segovia de la causa de la efedrina "para que deje de involucrar al señor Francisco de Narváez".

Lo curioso es que Segovia nunca involucró a De Narváez en el tráfico de efedrina.

Fasán, a través de un allegado, confirmó a La Nación que había intentado visitar a Segovia, pero dijo que había ido "por su cuenta" para decirle que "no joda con De Narváez".

LA NACION había acordado una entrevista con Fasán en el Café Tortoni, pero el hombre no se presentó. Envió a un allegado, que envió el mensaje.

Otras fuentes dijeron a LA NACION que Fasán es una especie de asesor del Ministerio del Interior, con una prolongada militancia en el peronismo. Supo estar cerca del menemismo en la década del 90. Y atiende en oficinas de 25 de Mayo 145.

Antecedentes

El hombre está inscripto en la AFIP como autónomo y ?más allá de un pedido de quiebra y algunos problemas con la justicia penal que superó con éxito? no registra otros antecedentes destacables.

El intento de entrevista del misterioso visitante con Segovia ocurrió el 15 de mayo pasado, el día siguiente de que La Nación publicó que el rey de la efedrina había denunciado ante la Justicia que el juez federal de Campana Federico Faggionato Márquez lo presionaba para involucrar al candidato de Unión Pro en el narcotráfico, a cambio de beneficiar a su padre y a su cuñado, que están prófugos de la Justicia.

La nota del Servicio Penitenciario Federal señala que Fasán se presentó a las 18 en la Sala de Magistrados del Penal. Dijo que "por orden del juez actuante debía cruzar palabras con el interno Segovia para que deje de involucrar al Sr. Francisco de Narváez".

Cuando le pidieron la orden judicial, el visitante dijo que la indicación había sido verbal y cuando le dijeron que identificara al magistrado que la dio se negó a hacerlo.

La nota de los penitenciarios quedó incorporada en el expediente en que se investiga a Segovia por el supuesto envió de 1000 kilos de efedrina a México, que tiene en sus manos el juez Marcelo Aguinsky.

LA NACION consultó con Aguinsky si había enviado a Fasán a hablar con Segovia, pero el juez lo negó. Otros dos jueces tienen a Segovia a su disposición. Ezequiel Berón de Astrada, que lo investiga por el contrabando de CD y DVD, y Faggionato Márquez, que investiga el tráfico de efedrina. Berón de Astrada negó haber encomendado a nadie una visita y consideró impropio de un magistrado hacerlo. LA NACION intentó consultar a Faggionato sobre el tema, pero anoche no obtuvo respuesta del juez.

Fuentes judiciales explicaron a LA NACION que Fasán estuvo dos horas esperando en vano en la playa de estacionamiento del penal de Ezeiza a que llegara por fax la orden judicial, que supuestamente iba a permitir la entrevista, y luego se fue.

Fuentes del Ministerio de Justicia señalaron anoche que Fasán nunca vio a Segovia y que entre sus visitantes sólo se cuentan cinco familiares y dos amigos. Segovia, en el interior del penal, fue avisado de que tenía una visita, pero no lo quiso recibir porque no lo conocía, dijeron sus allegados a LA NACION. El visitante se fue como vino, con las manos vacías, pero antes dejó su huella.

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