martes, 12 de julio de 2016

BICENTENARIA ACTUALIDAD


Por Enrique Guillermo Avogadro

"No somos eternos. No nos queda otra que ser intensos. Sólo aquellos que se atreven a ir demasiado lejos pueden descubrir qué tan lejos pueden llegar"
T. S. Elliot

Espero que usted haya podido vivir un feliz Día de la Patria. Desde ya, no ha sido así en las cárceles donde se pudren, en una triste y doliente vida, casi dos mil soldados y civiles que se convirtieron en los grandes telones detrás de los cuales el kirchnerismo logró esconder, durante doce años y medio, la más abyecta corrupción que ha visto nuestra historia, incluyendo el monumental negociado realizado con los derechos humanos y con las indemnizaciones a los terroristas; tampoco lo fue, pese a la cristiana resignación que las arropa, para las familias de los casi cuatrocientos que ya han muerto en cautiverio. Este es un tema en el cual -pese a que depende de los jueces, verdaderos asesinos togados- el Gobierno está en deuda y debiera encarar con urgencia.

Pero, en una innoble comparación, seguramente hay muchos otros hogares donde el cumpleaños de la Argentina no habrá sido festejado con alegría; en las mansiones de Cristina Elizabet Fernández, Julio de Vido, Anímal Fernández, José López, Ricardo Jaime, Lázaro Báez, Cristóbal López y muchísimos otros, dudo que se haya servido el tradicional chocolate mañanero. Me pregunto cómo habrán celebrado en la casa del Gral, Milani, desaparecido de los títulares, tan absurda e inexplicablemente enriquecido durante la década relatada, y tan inmune a los padecimientos de sus camaradas.

La semana que pasó estuvo signada, a mi modo de ver, por dos hechos políticos de magnitud: el regreso de la emperatriz de Calafate y las explosivas denuncias de Lilita Carrió contra el Jefe de Policía de la Provincia de Buenos Aires, Comisario Pablo Bressi, a quien imputa otorgar protección al narcotráfico y ser uno de los responsables de su crecimiento exponencial.

Cuando vi la salida de Cristina de Comodoro Py, donde había concurrido para la escasamente épica tarea de notificarse del embargo que le trabara el Juez Bonadío, percibí claramente a qué ha quedado reducido el ¿Frente para la Qué?, cuya fortaleza permitió disciplinar a propios y a extraños hasta hace no más de siete meses. No solo pudieron contarse con los dedos de una mano los "dirigentes" que la acompañaron, sino que la presencia de la "militancia", carente ahora de los recursos del Estado destinados a movilizarla durante el apogeo de su régimen, se vio muy desflecada y sus líderes no consiguieron reunir más de dos mil personas; lo mismo se notó en la puerta de su departamento de Uruguay y Juncal, cuando un dron desnudó lo flaco de la convocatoria. Ante la constatación de la pérdida de popularidad, causada sin dudas por el revoleo de valijas de José López y los fajos de dinero contados en La Rosadita, la ex Presidente optó prudentemente por volverse a Santa Cruz, donde esperará en soledad los próximos embates judiciales.

Lamentablemente, la medida cautelar no alcanzará a la fortuna que la familia Kirchner tiene depositada en otras latitudes. Hay rumores que hablan de cuentas en Chile (Banco Edwards), las Seychelles, las islas del Canal de la Mancha, Liechtestein, Luxemburgo y hasta en el IOR vaticano, de diamantes en cantidades dignas de monarcas árabes y, por supuesto, a paquetes siderales de dinero en efectivo, enterrado en bóvedas y sepulcros patagónicos.

No estaría de más recordarle a Cristina que, el año próximo, le resultará aún más difícil desplazarse por el mundo o mover su dinero por el acuerdo al que han llegado muchísimos países para perseguir el terrorismo, el narcotráfico y la corrupción, temas a los cuales estará especialmente vinculada si, además de sus problemas actuales, la causa por la denuncia del asesinado Fiscal Nisman se reabre. O que, si sigue manteniendo los billetes deteriorándose en lugares húmedos, sólo se beneficiarán la Reserva Federal y el Banco Central europeo.

Lilita continúa ejerciendo el papel de censor, fundamental para la sociedad. La comprobación de la veracidad de muchas de sus denuncias la ha hecho recuperar un prestigio que, en los años de bonanza que el kirchnerismo dibujó, el país hipócrita le había negado. Además de destacar el enorme coraje personal que la Diputada ha exhibido todos estos años, hay en ella otra virtud: cuando no castiga a un área del gobierno de turno, ésta adquiere, de algún modo, un certificado de honestidad y transparencia.

Ignoro qué pruebas tiene hoy Carrió para sostener una pelea tan desigual contra el jefe de la tropa más numerosa y más violenta del país, pero estoy seguro de que sólo pretende ayudar a la Gobernadora en su misión de corregir el rumbo que, de no alterarse inmediatamente, nos convertirá en un país como México, o como fue Colombia, en los cuales la lucha por los mercados y por las rutas de la droga han costado decenas de miles de víctimas. El kirchnerismo, socio de los grandes carteles, facilitó la creación de un enorme mercado interno, al cual debe agregarse el tránsito hacia otros destinos (hoy somos uno de los mayores exportadores de cocaína) y, con ello, permitió la generación de gigantescas riquezas en efectivo, que sirven para comprar las voluntades de funcionarios políticos, judiciales y policiales, siempre mal pagos.

Cuando el Proceso incorporó a la Policía bonaerense al accionar contra la guerrilla, y le permitió actuar a su antojo, debió tolerar una enorme cantidad de abusos y delitos, que la fuerza transformó en un modus operandi permanente; y cuando las estrecheces presupuestarias sólo permitían pagar los sueldos de los uniformados, éstos buscaron otras formas de financiación, siempre delictuales. Desde la tradicional protección al juego clandestino y a la prostitución, que viene desde los inicios del siglo pasado, la voracidad hizo que encontrara nuevos campos de acción en esa colaboración con el narcotráfico y, contemporáneamente, en la industria de los secuestros extorsivos.

La ciclópea lucha contra las mafias enquistadas en la Policía de la Provincia de Buenos Aires no ha hecho más que comenzar, y María Eugenia Vidal ya ha sufrido aprietes y amenazas de todo tipo. No sólo hubo avisos, como la intrusiones a su despacho o a la casa de un ministro sino graves episodios, como el que se produjo en Ituzaingó, donde quedó demostrado el desgano en la actuación policial. En el bando confesadamente desestabilizador forman delincuentes como D'Elía y Esteche, Mariotto y Boudou, Ferraresi y Mussi, y organizaciones como Barrios de Pie, dispuesta a generar disturbios y saqueos. El Gobierno nacional debe brindar todo su apoyo, en inteligencia y en fuerzas de seguridad incontaminadas, para proteger a una de sus mejores figuras.

Pese a todo, levanto mi copa por la Argentina, mi país, deseando que cuando mis bis y tataranietos festejen su tercer centenario, haya alcanzado el rol protagónico que nuestros próceres le imaginaron.

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
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LOPÉRFIDO: EL PRECIO DE DECIR LA VERDAD


loperfido
Por Nicolás Márquez

Darío Lopérfido, hombre de la noche, la procacidad y el rock and roll, poco o nada tiene que ver ideológicamente con el que suscribe. Fue Secretario de Cultura del gobierno radical de Fernando de la Rúa (sin siquiera haber terminado el polimodal) y ahora, no sabemos bien tampoco por qué mérito ni con qué pergamino, fue nombrado por el nuevo gobierno como Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, cargo que ejerció durante este año y hasta su reciente renuncia.

Aclarada la desconfianza que nos despierta el personaje, ahora no tenemos menos que solidarizarnos profusamente con él. No sólo tuvo la valentía de decir la verdad (hábito infrecuente en una clase dirigente signada por la cobardía y el correctivismo político) sino que por no mentir, fue obligado por el endemoniado lobbie progresista (tanto el que opera desde la oposición como desde el seno mismo del oficialismo) a renunciar al cargo con que el poco confiable Rodríguez Larreta lo había designado.

¿Pero qué cuernos dijo Lopérfido como para merecer tamaña presión “destituyente”?. Pues sólo dijo algo oficialmente documentado del derecho y del revés: que los terroristas desaparecidos durante el último gobierno de facto no fueron 30 mil y que esa cifra confirmadamente mentirosa “se arregló en una mesa cerrada” para “conseguir subsidios”.

Los número le dan la razón a Lopérfido

Los primeros datos oficiales que produjo el Estado argentino fueron los resultados de la CONADEP alfonsinista, la cual en libro Nunca Más publicado en los años 80´ contabilizó 8.961 desaparecidos. Cifra artificialmente inflada que luego hubo que morigerar. En efecto, andando los años y ante los evidentes errores obrantes en el listado primigenio, durante la el régimen kirchnerista la nómina fue “revisada” y “depurada” por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, a la sazón manejada por Eduardo Luís Duhalde y Rodolfo Mattarollo, ambos ex integrantes en los años 70´ de la organización infanticida ERP (Ejército revolucionario del Pueblo) y miembros a fines de los 80´ del Movimiento Todos por la Patria, banda de asesinos liderada por el homicida Enrique Gorriarán Merlo que atentara contra el cuartel de La Tablada en 1989.

Prontuarios al margen, lo cierto es que el nuevo listado que se pulió en el año 2006 contabilizó un total de 7.158 desaparecidos (los correspondientes al gobierno militar son 6.447 y el resto pertenece al período anterior gobernado por el Partido Justicialista). Empero, numerosas irregularidades continuaban abultando los guarismos. A modo de ejemplo, hay 873 casos en los que tan sólo figura un nombre, sin indicar siquiera el correspondiente número de documento de identidad y muchas decenas más se corresponden con guerrilleros no desaparecidos sino muertos en combate o asesinados por las propias organizaciones terroristas mediante “juicios revolucionarios”: la casuística de errores voluntarios e involuntarios es tan extensa que no podemos detallarla aquí, pero que tanto en mi libro La Mentira Oficial como en otras publicaciones posteriores se supieron desenmascarar categóricamente.

Vale consignar que no sólo la CONADEP y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación han ejecutado informes al efecto, sino que otras entidades (todas de extrema izquierda y por ende insospechadas de simpatizar con los militares) también efectuaron sus propios listados y de los mismos nos encontramos con un denominador común: ninguno de los listados publicados se acerca siquiera al 30% del fetiche numérico de los 30.000. En los años `80 la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos tenía datos sobre 6000 desaparecidos. Amnistía Internacional por su parte sostenía que la cantidad no superaba los 4000. La OEA no reconocía más que 5000 y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alegó recoger la cifra de 5.580. A estos datos deberíamos adicionar los revelados recientemente por la ex miembro de la CONADEP y madre de un terrorista desaparecido Graciela Fernández Meijide, quien tras confirmar que los desaparecidos fueron la quinta parte de lo que dice la propaganda hegemónica esta se preguntó: “¿Con qué derecho [se habla de 30.000 desaparecidos] ¿Porque es un símbolo? Están los mitos, pero quien hace historia tiene responsabilidad política. Debe decir la verdad”.

Una fuente no menor para continuar probando la falsedad del mito de los 30.000 la constituye el REDEFA (Registro de Fallecidos de la ley 24.411). Allí se manejó no sólo el listado de desaparecidos sino además la nómina de los terroristas abatidos en combate por las fuerzas legales, cuyos familiares de los delincuentes accedieron a la desvergonzada indemnización estatal: hasta abril de 2010, el premio de marras fue otorgado a los herederos de 7.500 desaparecidos y guerrilleros muertos en combate. Empero, la cifra de 7.500 tampoco sería del todo acertada, ya que engloba tanto a desaparecidos como a muertos en combate, que claramente no son lo mismo.

¿Una discusión necesaria o improductiva?

La discusión sobre si los desaparecidos fueron 30 mil o 6000 lejos de ser una polémica estéril nos parece esencial: afirmar la cifra primero supone que los militares salieron a “matar a cualquiera”. En cambio sostener lo segundo (que se acerca a la cifra verdadera) nos confirmaría que, salvo excepciones muy aisladas, durante la guerra antisubversiva los militares sólo se limitaron a matar a los integrantes de las estructuras terroristas, algo que además fue no pocas veces confesado por los propios integrantes de las organizaciones terroristas y sus aliados colaterales:
“Habrá alguno que otro desaparecido que no tenía nada que ver pero la inmensa mayoría eran militantes y la inmensa mayoría eran montoneros . Yo sé como vivieron ellos. A mí me hubiera molestado muchísimo que mi muerte fuera utilizada en el sentido de que un pobrecito dirigente fue llevado a la muerte” confirmó ante el periodista español Jesús Quinteros Mario Firmennich, cabeza de Montoneros (reportaje publicado el 17 de marzo de 1.991 en el diario Página/12).

En cuanto al margen de error que eventualmente pudo haber existido (propio e inherente a toda guerra), advertimos que si bien es imposible suponer que en diez años de guerra civil no haya existido tal cosa, queda claro que los mismos fueron sumamente exiguos, meramente aislados y muy inferiores a los guarismos normalmente existentes en guerras tanto civiles como tradicionales.

¿Qué el método empleado fue “cruel”?. Esa es una discusión aparte, en la cual los buenistas van a decir que se debió proceder de otro modo y en cambio los realistas, dirán que no había otras alternativas al respecto.

Pero polémicas colaterales al margen, lo objetivamente cierto es que Darío Lopérfido sólo dijo la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, y justamente por aferrarse a ella fue amonestado de un cargo que, haya sido ejercido con idoneidad o no, fue expulsado por no sumarse a la mentira impuesta por el establishment derechohumanista:

¿No es hora de que el nuevo gobierno deje de temerle al catecismo fabricado por los amigos de los guerrilleros y empiece a defender a sus funcionarios toda vez que éstos osen contradecir la farsa historietística del pasado?. ¿No se había prometido acabar con el “curro de los derechos humanos”?. Interesa la pregunta por qué el mentado “curro” no sólo consiste en robar (tal como Hebe de Bonafano nos puede dar testimonio) sino también en mentir, y no sumarse a la mentira no puede ser motivo alguno para expulsar a un funcionario de su cargo sino todo lo contrario: habría que expulsar a todo aquel que mienta, o sea que en el tema que nos ocupa habría que destituir a todo aquel que afirme que1 hubo 30 mil desaparecidos.

Finalmente, incurriríamos en un acto de injusticia si más allá de las diferencias aclaradas ut supra respecto de Lopérfido, no culmináramos estas líneas manifestando no sólo nuestra solidaridad para con él (dada la injusta situación que acaba de padecer), sino nuestro reconocimiento por no haberse sometido a la comodidad de repetir acríticamente el relato de la corporación de progresistas mentirosos que no sólo nos quiere imponer un pasado ficcionario sino que encima pretende condicionar el presente.

http://prensarepublicana.com/


sábado, 9 de julio de 2016

DOS SIGLOS DE INDEPENDENCIA PARA PROYECTAR UN FUTURO COMPARTIDO


El gran medievalista Henri Pirenne dijo una vez: “Si yo fuera anticuario sólo me gustaría ver las cosas viejas. Pero soy historiador y por eso amo la vida”. Quienes amamos la vida y tenemos proyectos hacia adelante, debemos ocasionalmente echar la vista atrás, no para quedarnos en una estatua de sal, como la mujer de Lot, sino para comprender el sentido de nuestra evolución y extraer algunas enseñanzas que nos sirvan para encarar el futuro. Si tuviéramos la vista clavada en el espejo retrovisor, no llegaríamos a ningún lugar, pero si, mientras avanzamos, no miramos cada tanto lo que queda a nuestras espaldas, perderíamos perspectiva y nuestro viaje sería más trabajoso.

¿Qué pasaba en esos tormentosos días de 1816 en Tucumán, esa ciudad que entonces se hallaba en el centro del territorio de las Provincias Unidas, a medio camino entre el Río de la Plata y el Alto Perú? Era el peor momento de la Revolución. Caído Napoleón, la monarquía española volvía, apoyada por el resto de las monarquías europeas, con el propósito de recuperar el terreno perdido en América. En casi toda Sudamérica los gobiernos patrios estaban siendo desplazados por las fuerzas realistas. Fue en ese escenario tan poco favorable que un grupo de hombres venidos de muy diversas comarcas decidió no ceder y redoblar su compromiso con la libertad.

Hoy lo vemos como algo natural e inexorable, pero no lo era entonces. San Martín reclamaba la declaración de independencia para terminar de una vez con esa “máscara de Fernando” que había sido necesaria en un comienzo, pero que ahora era una señal equívoca. No había lugar para tibiezas ni medias tintas. O se retornaba al imperio español o se afirmaba jurídicamente, para consolidarlo, aquello que ya existía en el plano de los hechos. Las propuestas de San Martín y Belgrano de establecer una monarquía constitucional deben ser interpretadas en ese marco histórico, como la forma que ellos veían posible para obtener el reconocimiento internacional – en ese contexto de restauración monárquica - ante el paso que se iba a dar.

El resto es historia. Guerra de la independencia, guerras civiles, Confederación argentina bajo la hegemonía rosista, Organización Nacional, Constitución, presidencias históricas, capitalización de Buenos Aires, “paz y administración”, inmigración, progreso, educación común, ley Sáenz Peña, democracia, gobiernos de facto, proscripciones, gobiernos civiles débiles, violencia, represión brutal, horror, recuperación de la democracia. Todo eso y mucho más es parte de nuestra historia. Una historia de una enorme riqueza, que nuestras perpetuas querellas no nos permiten apreciar debidamente.

Es hora ya de dejar en el pasado eso que, en el Centenario de Mayo, al recorrer los primeros cien años de nuestra historia, Joaquín V. González, en “El juicio del siglo”, llamó “la ley del odio”. No necesitamos pensar igual. Al contrario, la democracia se nutre de la diversidad. Lo que necesitamos es reconocernos todos como legítimos.
Cuando una persona o un determinado sector político pretenden portar por sí solos la condición de patriotas, los demás inevitablemente pasan a ser ilegítimos, “antipatrias”. Ese es el funesto veneno que debemos extirpar de nuestra vida social.

Como en 1816, la Argentina es lo que nosotros queramos que sea. Conocer el pasado nos ayudará a hacerla mejor, pero la patria no está atrás, está adelante.

Con su permanente lucidez, lo dijo Borges en Oda escrita en 1966:

Nadie es la patria, pero todos debemos 
Ser dignos del antiguo juramento
Que prestaron aquellos caballeros
De ser lo que ignoraban, argentinos,
De ser lo que serían por el hecho
De haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
La justificación de aquellos muertos (…)

Nadie es la patria, pero todos los somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
Ese límpido fuego misterioso.


Dr. Jorge R. Enríquez

viernes, 8 de julio de 2016

OXIMORON



Kultura no es cultura

Por Sergio Sinay

Nadie bautizaría un hospital de niños con el nombre de Herodes (el rey de Judea al que un relato evangélico le atribuye haber ordenado la matanza de chicos menores de dos años nacidos en Belén). Tampoco pondría el nombre de La Costilla Deliciosa a un restaurante vegetariano. O "Viva la Vida" a un cementerio privado.

Se trataría, en todos los casos, de una contradicción en los términos, una discordancia sin solución. Lo mismo ocurre con el faraónico centro cultural Néstor Kirchner inaugurado el viernes 22 de mayo de 2015 en Buenos Aires. Se puede discutir (y de hecho se discute) acerca de qué es cultura. Hay quienes la confunden con espectáculos masivos.

Para otros se reduce al arte. Están quienes piensan que merece el nombre de cultura la suma de toda la creación humana. Y los que la parcelan y fragmentan según pueblos, actividades u organizaciones.

Acaso esta discusión no se salde nunca. Pero nunca, tampoco, se podrá lograr que haya la menor armonía entre el nombre Néstor Kirchner y un centro cultural. Menos en el país de José Hernández, Antonio Berni, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Leonardo Favio, el perito Francisco Moreno, Almafuerte, Daniel Barenboim, Marta Argerich, Carlos Gorostiza, Eduardo Falú, José Ingenieros, Ezequiel Martínez Estrada, Tulio Halperín Donghi, Alicia Moreau de Justo, Alfonsina Storni o Lola Mora por citar apenas algunos nombres que acuden desde la memoria ante el primer timbrazo.

Todos ellos se disparan en cuanto suena la palabra cultura. Por supuesto, hay muchos más y, por supuesto, se puede ampliar el espectro de las actividades de las cuales provienen.

Es un oxímoron nombrar Néstor Kirchner a un centro cultural en el que se invirtieron millones de pesos que brillan por su ausencia en la lucha contra la pobreza, el mejoramiento de las rutas, la provisión de los hospitales, radares que permitan controlar el narcotráfico y tantas otras carencias de un país que se descascara sin pausa.

Se llama oxímoron a una figura literaria que une en una misma frase conceptos opuestos y contradictorios. Por ejemplo, frío caluroso, noche soleada, gorda delgadez, guerra pacífica o, en este caso, Centro Cultural Néstor Kirchner.



Cultura no es degradar las instituciones republicanas, escrachar jueces, descalificar al que piensa distinto, apropiarse del Estado en beneficio propio, desvirtuar hasta vaciar de significado el concepto de derechos humanos, mostrar indiferencia cómplice ante el narcotráfico, ante la desnutrición infantil, ante la muerte de decenas de personas en trenes indignos que solo se mejoran tardíamente y con fines electorales.

Cultura no es corrupción.

El centro cultural inaugurado en donde funcionó el Correo Central es hoy un enorme envase de lujo, otra selfie de las que acostumbran a tomarse en el pináculo del poder, otro ejercicio de narcisismo, una página más de un relato sin sustento, sin raíces. Otra autocelebración pagada con dinero público.

Será tarea de otros convertirlo algún día en un espacio que refleje la cultura del país en todas sus manifestaciones. Cuando eso ocurra quizás pueda ser rebautizado con un nombre que recuerde la diversidad y la amplitud de la verdadera cultura.

Habrá muchos nombres que le vendrán mejor.

Porque kultura no es cultura.


¿COMO SERÁ EL FUTURO DE LOS JÓVENES CON ESTA CLASE DE DOCENTES?


Por Ricardo Bustos

El hombre es militante de la agrupación política "La Nestor Kirchner" que lidera el impresentable Guillermo Moreno, ex Secretario de Comercio de la Nación, el patotero que tenía sobre su escritorio un revolver cuando recibía a los empresarios y entraba a las patadas al visitar alguna empresa. Este Docente llamó a "bajar a Macri a piedrazos"

Don Marcelo Padilla,es sociólogo, militante kirchnerista y docente de Ciencias Políticas en la UNCuyo. Este Docente llamó a "bajar a Macri a piedrazos" y no ha tenido mejor idea que "quedar pegado" ante la sociedad con un mensaje destinado a promover el fin del gobierno de Mauricio Macri. "Hay que bajar a este gobierno a piedrazos limpios en las calles tomadas por el pueblo laburante sea del partido que sea y hayan votado a quien sea en las últimas elecciones".Con un vocabulario muy alejado del que debe utilizar un Docente universitario, el señor Padilla relata en facebook refiriéndose al presidente de la nación que "No tiene ningún problema el chabón en vetar, reprimir, despedir, perseguir, hambrear, aumentar".

"Andá descontando. Día que pasa día que aumenta algo y encima despidos y despedidas, porque se muere la gente. Sí, se muere. De cáncer, de infartos, de pena, de cualquier enfermedad se muere (?). Son los que no cuentan en las estadísticas porque los muertos de estos meses, y de los que vendrán, serán muertos de hambre o desesperación. ¿Catastrófico?, yo no, ellos, nosotros no, ellos que gobiernan han producido un saqueo alevoso desde el 10 de diciembre de 2015 a la fecha".No contento con estas expresiones, el militante dice que "no es necesario esperar a las elecciones para lograr lo que considera necesario" "¿Esperar las elecciones de qué? ¿Para el año que viene? ¿A legisladores? ¿A eso jugamos muchachos y muchachas? No. Creo que nos debe calentar un carajo lo electoral al menos en estos meses. ¿Mientras tanto qué?". "Casa Rosada. Ahí le apuntamos o esto implosiona y las "aldeítas" del país serán refugios de la peste". "Nos han declarado la guerra. Queremos vivir en paz, pero nos han declarado la guerra hace rato, por eso REBELION POPULAR. ASÍ, CON MAYUSCULAS".

El relato suena a ridículo pero no por ello debemos dejar de prestar atención a casos como estos porque vemos que se reiteran en muchas Universidades del país y estas personas están al frente en Cátedras que, se supone forman a los jóvenes para el país que viene.

Estamos mal pero si a ello le sumamos gestos como el de este Docente, flaco favor le hacemos a la Democracia ya que los jóvenes ven en estos personajes a líderes de barricada que ante el menor intento de proyectar como nación algún objetivo que no sea afín a sus convicciones hacen estallar todo por el aire, como declara el propio Padilla.

Muchos dirán que nada tiene que ver, pero me pregunto si SU Santidad el Papa Francisco es amigo personal de Guillermo Moreno y su señora esposa y este Docente responde al pensamiento político, ideológico y violento del creador de la Nestor Kirchner...¿A que estamos jugando los argentinos? ¿Es este el proyecto de partido político que apoya un sector importante de aquello que nos dejó "la década ganada"?.

En lo personal, con mas años que canas sobre mi cuerpo, siento la angustia por no poder hacer nada para tratar de hacer entender a quienes piensan como el Docente que por ese camino solo se llega a la violencia y una vez desatada es muy difícil controlarla.

Dos mas dos siempre resultó ser cuatro, por lo tanto mas claro que el agua es que la Justicia puede actuar de oficio con algún Fiscal que tenga el valor de comenzar a cambiar el rumbo de un país que está transitando por la banquina de la ilegalidad. Después no nos quejemos si la educación huele mal en Argentina, con profesores como estos poco margen tenemos para no pensar diferente.

El artículo 22 de la Constitución Nacional dice bien claro que "El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición". Todos tenemos derecho a opinar y de cualquier tema pero no a mostrarnos como un modelo de sociedad que incite a la violencia.

Está comprobado que todavía hay un importante sector de la sociedad que, con total y absoluto derecho, piensa de manera diferente a quienes optaron por un nuevo modelo de país, el que nos permita a todos sentarnos a una mesa y dialogar, tratar de buscar alguna coincidencia en bien de la comunidad en su conjunto pero sin violencia y respetando por sobre todas las cosas el voto popular, el mismo que derrotó al modelo de los Anibal Fernandez, Lazaro Baez, Boudou, De Vido, Máximo, Milagros Sala, Ricardo Jaime, Leo Fariña, Guillermo Moreno, Daniel Cameron, Juan Manzur, José Sbatella, Alejandro Vanoli, Romina Picolotti, Juan Pablo Schiavi, la Fundación "Madres de Plaza de Mayo", los involucrados en la causa por la muerte del Fiscal Nisman, sumados a estos casos, muchos mas que tienen base en provincias argentinas y no trascienden en los medios nacionales pero afectan a toda la sociedad porque se trata del mal uso de dineros públicos.

Es tan extensa la lista de funcionarios imputados y procesados entre quienes se encuentra la ex presidente Cristina Kirchner, que estaríamos escribiendo un rato mas sobre esta reflexión y el resultado sería un poco mas de bronca para subir la presión arterial.

"El mar, por su naturaleza, estaría tranquilo y quieto si los vientos no lo revolvieran y turbaran. De la misma manera el pueblo estaría quieto y sería dócil si oradores y sediciosos no lo removiesen y agitasen"
Sir Francis Bacon (1561-1626) Filósofo y estadista británico.

Ricardo Bustos 
Locutor Nacional Comunicador
Misiones Argentina

CELTYV PRESENTE EN EL HOMENAJE AL POLICIA CAIDO EN CUMPLIMIENTO DEL DEBER






El sábado 2 de julio fue un día muy especial para quienes integramos CELTYV: se cumplían 40 años del principal atentado terrorista de los 70s, cometido por Montoneros en la ciudad de Buenos Aires. Con motivo de ello, fuimos invitados al acto oficial de la Policía Federal Argentina para conmemorar el Día del Policía Caído en Cumplimiento del Deber, día instaurado justamente por el atentado terrorista del 2 de julio de 1976, donde fueron asesinados 24 argentinos y más de 66 resultaron heridos.

El acto se desarrolló frente al monumento al Policía Caído en Cumplimiento del Deber en la Ciudad de Buenos Aires, con la presencia de autoridades del gobierno nacional, cuerpo diplomático, Fuerzas Armadas, etc. y la presencia de cientos de efectivos, la banda, cadetes y familiares de los policías fallecidos.

CELTYV se hizo presente con su Presidente, Dra. Victoria Villarruel, y miembros de las familias Blanco, Shand (cuyos familiares fueron asesinados ese 2 de julio por Montoneros) y Renó (miembro de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, también asesinado por Montoneros)

Agradecemos la invitación cursada a nuestra Asociación Civil y rendimos homenaje a todos los efectivos caídos en cumplimiento del deber, protegiendo a la sociedad y especialmente queremos mencionar a los 24 ciudadanos (23 uniformados y 1 civil) que fueron asesinados por Montoneros en un crimen que aún continúa impune:

Alejandro Castro (Oficial Ayudante)
Ernesto Agustín Suani (Cabo)
Carlos Shand (Cabo Primero)
Juan Paulik (Sargento)
Rafael Modesto Muñoz (Sargento)
Bernardo Roberto Tapia (Sargento)
David Ezequiel Di Nuncio (Supernumerario)
David Ron (Oficial Inspector)
José Hilario Carvasco (Suboficial Auxiliar)
María Esther Pérez Couto (Sargento)
Romualdo Rodríguez (Sargento retirado)
Bernardo Zapi (Sargento)
José Roberto Iacovello (Agente)
Juan Carlos Blanco (Agente)
Alicia Esher Lunati (Agente)
Ernesto Alberto Matienzo (Agente)
Genaro Bartolomé Rodríguez (Cabo)
Adolfo Chiarino (Sargento)
Elba Hilda Gazpio (Cabo)
Vicente Iore (Cabo)
Ramón Arias (Supernumerario)
Marta Olga Pérez de Bravo (Sargento)
Héctor A. Castro (Oficial Ayudante)
Josefina Melosi de Cepeda (Civil, amiga de Elba Hilda Gazpio)

Nuestro homenaje también a todos los que sufrieron heridas tanto físicas como psicológicas.

CELTYV



jueves, 7 de julio de 2016

¿POR QUÉ LA IZQUIERDA PROMUEVE EL HOMOSEXUALISMO?




Por Nicolás Márquez

¿Qué tiene que ver el “hombre nuevo socialista” con un individuo homosexual? Absolutamente nada y aunque con las limitaciones naturales de su actividad, en el único sistema conocido en el cual el sodomita ha podido desarrollar su vida afectivo-sexual es en el capitalista1-occidental. Sin embargo, el sujeto homosexual ha sido hoy capturado por los mismos sectores que no hace mucho lo hubiesen inflamado a latigazos y, encima, le han inyectado un discurso ideológico que a éste le sirve de alivio personal y de cruzada militante al servicio de una causa que ni siquiera es la suya.

Un joven homosexual probablemente ha padecido angustias, dudas, conflictos de identidad y confusiones. Quizás por su desacomodada condición nunca se sintió del todo establecido en su vida social (colegio, club, cumpleaños, salidas) y ha gastado muchas energías no en politizarse sino en tratar de auto-encontrarse o definirse y ver exactamente desde qué lugar él se va a parar en su vida de sociedad y familiar. Luego, aparecen estos grupos de izquierda que en el afán de reclutarlo lo ensalzan, lo contienen, le presentan a otros reclutas en su misma situación y, encima, los titiriteros que lo captan le dicen al joven homosexual que sus insatisfacciones no son consecuencia de su contrariada tendencia sino que él es “víctima” de un patrimonio cultural opresor. ¿Y cuáles son esas instituciones opresivas? La Iglesia, la familia y la tradición: o sea, “casualmente”, los pilares de la civilización occidental que la izquierda siempre ha pretendido destruir.

Conforme con la característica izquierdista consistente en anular la responsabilidad personal y echar siempre culpas en el afuera, el homosexual recién captado encuentra ahora un enemigo externo y además culpable de su malestar interior, lo cual le genera a él una suerte de alivio circunstancial. Seguidamente sus nuevos referentes del grupo le dan una banderita multicolor en una mano y una estampa del Che Guevara en la otra, y el inexperto sodomita es lanzado a la militancia catártica con un libreto básico pero efectista, a tal punto que lo acaba convirtiendo en un ardoroso activista de una causa que en el fondo les es ajena.


Militantes homosexuales captados por los partidos de izquierda.

¿Y por qué razón la nueva izquierda escogió y promovió al homosexualismo como uno de los grupos militantes para teledirigir hacia su causa? Las respuestas son muchas y buscaremos ofrecer las que consideramos más relevantes.

Por un lado, es un dato sobrado que varios de los pensadores y dirigentes homosexualistas (sean éstos homosexuales o no) son de izquierda (Wilhelm Reich, Herbert Marcuse, Harry Hay, Michel Foucault, Paulo Freyre, Guy Hocquenghem, Jacobo Schifter Sikora, Paco Vidarte y Beatriz Preciado, además de los locales Néstor Perlongher, Héctor Anabitarte o Ernesto Meccia, entre tantos otros) y en sus tesis siempre han especulado en mayor o menor medida en promover esta suerte de simbiosis consistente en trasladar la vieja lucha de clases hacia otro tipo de conflictos sociales en pugna, procurando mantener vigente la tensión dialéctica más allá de cuál sea la causa que lo genera.


El pornócrata freudo-marxista Herbert Marcuse, protagonista indispensable de la Escuela de Frankfurt

Asimismo la izquierda, ante estos nuevos interlocutores (los homosexuales) puede seguir enarbolando fantasías igualitarias (que antes eran económicas y ahora son culturales/antropológicas) y si bien no es propio de la izquierda hablar a favor de la “libertad”, ésta siempre abrevó históricamente en el concepto de “liberación”, el cual hoy fue readaptado y además, esa exhortación liberacionista tiene una connotación inseparablemente unida a la de la “rebelión”: nadie se libera si no se rebela. ¿Rebelarse y liberarse ante qué o ante quién? Antes era contra el “imperialismo”, “los poderosos”, los “detentadores de los medios de producción” y varias otras abstracciones, pero en el tema que nos ocupa se le propone al homosexual liberarse de la “superestructura patriarcal” que tanto lo ha marginado y destratado, la cual se encuentra conformada por la Iglesia Católica y la familia tradicional. De esta manera se incita al sodomita reclutado a romper con la Iglesia, la familia y la tradición cultural occidental, a los cuales se los sindica como culpables de los sinsabores emocionales que él habría padecido por el mero hecho de “ser diferente”. ¿Y por qué razón la izquierda busca por blanco estos tres ítems (Iglesia, familia y tradición)? En verdad buscó combatirlos siempre, sólo que ahora encontró nuevos pretextos y un ejército gratuito dispuesto al renovado enfrentamiento abierto.


Las nuevas formas de “familia” que propone la revolución cultural.

Contra la Iglesia, la guerra se desata porque más allá de cuestiones de Fe y de toda connotación sobrenatural o teológica, ésta siempre estuvo en favor de las jerarquías, de la existencia de la propiedad privada, de que las clases sociales convivan en armonía y del respeto por el orden natural. O sea que por su propia composición doctrinal e institucional, la Iglesia desde siempre fue un importantísimo freno cultural y espiritual contra el avance de las ideas izquierdistas, que la misma condenó en un sinfín de documentos: no sólo desde Encíclicas tales como Quod Apos­to­li­ci Mu­ne­ris, In­mor­ta­le Dei o Divinis Redemptoris si­no has­ta por medio de un de­cre­to del San­to Ofi­cio (hoy Con­gre­ga­ción pa­ra la Doc­tri­na de la Fe) or­de­na­do por Pío XII el 1º de ju­lio de 1949 que pro­híbe a los ca­tó­li­cos “dar su nom­bre a los par­ti­dos co­mu­nis­tas o pres­tar­les fa­vor”, y quie­nes “de­fien­den o pro­pa­gan la doc­tri­na ma­te­ria­lis­ta y an­ti­cris­tia­na de los co­mu­nis­tas in­cu­rren, por es­te he­cho, co­mo após­ta­tas de la fe ca­tó­li­ca, en la ex­co­mu­nión re­ser­va­da de es­pe­cial ma­ne­ra a la Se­de Apos­tó­li­ca”[1].

Pero no es necesario ser un erudito en asuntos eclesiales dado que los puntos más básicos y populares del cristianismo se oponen de punta a punta al comunismo y sus derivados en todas sus manifestaciones; nos referimos a los Diez Mandamientos, los cuales son sabidos y aprendidos hasta por cualquier niño que desee incursionar en el catecismo parroquial. En efec­to, el De­cá­lo­go nos man­da “amar a Dios so­bre to­das las co­sas”, “no to­mar su san­to nom­bre en va­no” y “guar­dar los do­min­gos y fies­tas de pre­cep­tos” (el co­mu­nis­mo por su materialismo es confesadamente ateo). “Hon­rar pa­dre y ma­dre” (aquí se resalta no sólo el concepto de jerarquía natural sino el de familia). “No co­me­ter ac­tos im­pu­ros” y “no de­sear la mu­jer del pró­ji­mo” (nuevamente son preceptos que no sólo defienden a la familia tradicional sino que riñen con el pansexualismo). “No ro­bar” y “no co­di­ciar bie­nes aje­nos” (el co­mu­nis­mo nie­ga la exis­ten­cia de bie­nes aje­nos al no reconocer el de­re­cho de pro­pie­dad). “No ma­tar” (el co­mu­nis­mo su­pe­ró los cien mi­llo­nes de ase­si­na­tos en el Siglo XX y hoy promueve el genocidio infantil a través del aborto). Fi­nal­men­te, el de­cá­lo­go di­ce “No men­tir” (para enumerar las mentiras históricas y presentes del comunismo deberíamos escribir libro aparte). Finalmente, más allá de algunos desvíos o actualizaciones sufridas a través del tiempo, es un hecho que el cristianismo en general o el catolicismo en particular no tienen punto de contacto alguno con el comunismo y sus derivados. Rebelarse ideológica y políticamente contra ello es un frente de batalla que la izquierda nunca puede descuidar, y la comunidad homosexual es caldo de cultivo para mandarla al frente a los fines de lidiar acríticamente: habitualmente las violentas marchas tanto feministas como homosexualistas suelen hacerse en las puertas de Iglesias o catedrales en el afán de “escracharlas” o agredirlas en sus bienes físicos y humanos.


Fuerzas de choque lesbomarxistas atentando contra la Catedral de Mar del Plata.

Respecto del ataque de la izquierda contra la familia, encontramos aquí elementos de orden ideológico pero también de índole práctico. Por empezar, la familia es el núcleo afectivo y de contención por antonomasia. Lo primero que toda persona conoce es su familia, y advierte así la existencia de jerarquías sucesivas y naturales a las cuales amorosamente tiene que obedecer y depender: padre, madre, hermano mayor, etc., y el niño va internalizando ese orden jerárquico, el cual nada tiene que ver con el utopismo igualitario y horizontal que la izquierda pretende promocionar (aunque luego sus regímenes sean crueles autocracias verticalistas).

Por supuesto que en un matrimonio puede ser que sea la madre quien tenga una personalidad más imponente que la del padre o que la opinión de un hermano menor tenga mayor peso en su influencia que la de un hermano mayor con motivo de características de la personalidad. Pero más allá de eventuales intercambios de ciertos roles no esenciales, lo concreto es que la jerarquía como concepto es lo que el niño aprende y absorbe como natural y como modelo desde su primer día de vida. Por ende, a la izquierda le interesa romper con la noción de familia para disolverla y reemplazarla progresivamente por experimentos propensos a un relativismo igualitario y así fomentar en las nuevas generaciones, o bien la desjerarquización, o en su defecto el conflicto familiar para que ésta se vea erosionada. Luego, golpear o envilecer a la familia es además una manera implícita de golpear por añadidura a la religión: no nos olvidemos que el matrimonio fue y es un Sacramento religioso, ante lo cual, diría un viejo refrán, al atacarlo se estarían “matando dos pájaros de un tiro”.

¿Y a todo esto qué tiene que ver la tradición? Si para la izquierda el “Estado burgués” es el órgano arquetípico de la sociedad política a la cual hay que destruir, la familia es el órgano arquetípico de la sociedad civil al que también hay que destruir, porque entre otras cosas, ésta es dadora de valores, usos y costumbres, es decir, es el órgano por excelencia depositario de la tradición o de las tradiciones que se encuentran en las antípodas del sujeto revolucionario. Vale decir, los padres le transmiten a sus hijos muchos de los valores que a su vez ellos recibieron de sus respectivos padres (y así sucesivamente). Luego, la familia es el principal ente emisor de la tradición y no se puede hacer una revolución cultural sin romper con la tradición cultural: esta última constituye el freno de aquella.

Justamente, por regla general la familia no pretende hacer de sus hijos revolucionarios frenéticos sino hombres de provecho que sean continuadores, perfeccionadores o superadores de su tradición familiar y así contar con las mejores herramientas para insertarse en el mercado. Y la izquierda tuvo esto tan claro, que ya desde los años ‘70 las organizaciones terroristas ERP y Montoneros en Argentina (que a la sazón despreciaban a la homosexualidad), buscaban no sólo controlar que los guerrilleros tuvieran el menor contacto posible con su familia de origen, sino además constituir a la propia organización como sustituto de aquélla: la organización terrorista pretendía erigirse en una suerte de familia colectiva que reemplazara y rompiera con la estructura “burguesa” en la cual cada guerrillero había sido educado. Más aún, en muchos casos los guerrilleros reclutados eran luego programados e instigados a atentar contra la vida de sus propios progenitores como señal de fidelidad y lealtad a la causa revolucionaria. Asimismo, es sabido que el sistema comunista soviético buscó siempre reemplazar a la familia por el Estado.


Guardería Montonera: la organización criminal comandada por Mario Firmenich pretendía adoctrinar a los hijos de sus guerrilleros en guarderías propias para que estos no sean educados con la “moral burguesa”

Con todo lo expuesto, la izquierda (que desde hace bastante tiempo que se ha quedado sin argumentos serios para hacer una revolución), consiguió reinventarse política y discursivamente. Con ello recluta gratuitamente militantes dispersos que hoy engrosan sus filas para pelear con proclamas distintas en los mismos frentes de batalla que ella siempre consideró indispensables. De esta manera pretende seguir sembrando conflicto social pero además, estos nuevos conceptos homosexualizantes le permiten a la siniestra “redimirse” de sus crueldades y homicidios en masa cometidos durante el Siglo pasado. En efecto, embanderarse con la causa homosexual le es funcional al neocomunismo para mostrar un rostro “sensible y empático” e ir dejando atrás el estigma del stalinismo y del maoísmo, que como se sabe, fueron los grandes genocidas del Siglo XX (superando incluso a sus primos hermanos del nacional-socialismo).


Con 25 millones de muertos en su haber, el dictador socialista Stalin fue, después de Mao Tse Tung, el carnicero más grande del Siglo XX.

Ni Lenin, ni Stalin, ni Mao, ni Ho Chi Min, ni Pol Pot, ni ninguno de los antiguos tiranos de la izquierda dura vivieron para advertir el gran cambio de estrategia y paradigma revolucionario; por ende, todos los líderes comunistas o filo-comunistas de generaciones posteriores han terminado siendo, a diferencias de sus viejos ídolos, pro-homosexualistas y así, el trotskista, fundador del Foro de Sao Paulo y ex Presidente Ignacio Lula Da Silva apoyó abiertamente el “matrimonio homosexual” en Brasil[2]; la Presidente socialista de Chile Michelle Bachellet (exiliada en su tiempo en la Alemania comunista) se pronunció abiertamente en favor no sólo del matrimonio homosexual sino también del crimen del aborto[3]; el dictador ecuatoriano Rafael Correa, tras mucho vacilar, acabó imponiendo en su país la unión legal homosexual en el 2014[4]; el ex guerrillero tupamaro devenido en Presidente de Uruguay José Mujica se manifestó a favor del matrimonio homosexual[5] y, por supuesto, la montonera de cartón Cristina Kirchner fue durante su presidencia la madrina y abanderada de cuanta exigencia vociferara la agenda homosexualista en Argentina.


El delincuente Ignacio Lula Da Silva, fundador del Foro de Sao Paulo y ex Presidente del Brasil, embanderado con el “pabellón gay”.

Claro que entre la izquierda clásica y la nueva hay un personaje excepcionalísimo que participa de ambas al unísono, dado que no sólo vivió todos los procesos sino que para desdicha del sufrido pueblo cubano no se termina de morir nunca. Nos referimos al dictador vitalicio Fidel Castro, quien tras haber masacrado homosexuales a diestra y siniestra en los campos de exterminio de la UMAP (edificados a instancias del Che Guevara), en el 2010 “modernizó” su libreto acorde con la nueva estrategia revolucionaria y en ocasión de un reportaje que le fuera efectuado, salió al ruedo pidiendo un tardío “perdón” a la comunidad homosexual:


En las afueras de Cuba yacían los campos de concentración de la UMAP, lugar donde se castigaban homosexuales.

-“Hace cinco décadas, y a causa de la homofobia, se marginó a los homosexuales en Cuba y a muchos se los envió a campos de trabajo militar-agrícola, acusándolos de contrarrevolucionarios”, le recuerda la autora de la entrevista Carmen Lira Saade

-F. Castro: “Fueron momentos de una gran injusticia, ¡una gran injusticia!, la haya hecho quien sea. Si la hicimos nosotros, nosotros… Estoy tratando de delimitar mi responsabilidad en todo eso porque, desde luego, personalmente, yo no tengo ese tipo de prejuicios (…) Teníamos tantos problemas de vida o muerte que no le prestamos atención… Si alguien es responsable, soy yo”.[6]

Tanto ha cambiado el castrismo en torno a este tema, que si bien sigue sin respetar el más mínimo derecho individual en la isla, en este ítem puntual sí se encargó de organizar sucesivamente la “Jornada Cubana por el Día Mundial Contra la Homofobia”. ¿Y quién funge en La Habana de adalid de este flamante banderín por la “diversidad”? Mariela Castro, hija del dictador Raúl Castro y sobrina de Fidel, quien además se da el tolerante gusto de liderar el “Centro Nacional de Educación Sexual”.

Indudablemente la revolución tiene mucho de auténtica: no sólo es hereje sino que su necesidad también tiene cara de hereje.1


Citas/fuentes

[1] “Del día en que la Iglesia excomulgó a los comunistas”. Ver nota y texto completo del Decreto en el siguiente enlace:
http://www.religionenlibertad.com/del-dia-en-que-la-iglesia-excomulgo-a-los-comunistas-33364.htm

[2] Lula defiende unión de homosexuales en Brasil. El presiente brasileño defendió la unión civil entre personas del mismo sexo y en una entrevista televisiva afirmó que tenemos que parar con la hipocresía. Septiembre, 2008. http://www.latercera.com/contenido/24_52250_9.shtml

[3] Bachelet a favor del matrimonio homosexual y el aborto terapéutico. La ex Jefa de Estado comentó temas valóricos durante su primera entrevista televisada. Diario El Mercurio. 15 de abril de 2013. http://www.emol.com/noticias/nacional/2013/04/15/593443/bachelet-en-frente-al-espejo.html

[4] Rafael Correa aprueba uniones de hecho homosexuales luego de almuerzo con Silueta X



[5] Reconocer el consumo de marihuana y el matrimonio homosexual es solamente “ver la realidad”, dijo José Mujica en Costa Rica, donde criticó la falta de progreso en Latinoamérica pese a los “discursos de hermandad. 20.08.2015. Ver enlace completo en:
http://www.montevideo.com.uy/auc.aspx?281620

[6] Fidel políticamente correcto: pidió perdón por la homofobia. Infobae, 31, agosto, 2010.
http://www.infobae.com/2010/08/31/1007865-fidel-politicamente-correcto-pidio-perdon-la-homofobia



PrensaRepublicana.com


miércoles, 6 de julio de 2016

DESDE 2008 SE VIENE DENUNCIANDO LA CORRUPCIÓN K, ¿Y ELLOS AHORA SE INDIGNAN?


Vi mucha gente sentirse indignada y defraudada por el robo al pueblo consumado por José López. Lo primero que deberían hacer es reconocer su propia ignorancia. Hacer un mea culpa y preguntarse, ¿cómo pudimos ser tan imbéciles y haber creído que éste y otros ladrones estaban refundando la Patria?

¿No se indignaron cuando la ex ministra de Economía de la Nación escondió dinero en el baño, fue condenada a 4 años de cárcel y por la sumisión de la Justicia al poder político le bajaron la pena a tres años y quedó en libertad? ¿Y con la ex secretaria kirchnerista de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Romina Picolotti, denunciada en 2008 por utilizar dinero del pueblo para pagar gastos particulares? ¿No se indignaron con Fútbol para Todos, 2 mil millones de pesos por año que no se sabe su destino? ¿Y cuando se enteraron que Cristóbal López (autorizado por ese gobierno) dejó sin pagar 8 mil millones de pesos a la AFIP? Desde el 2008 vienen denunciándose la corrupción, y ellos recién ahora se indignan. Cuando se conoció cómo contaban dinero del pueblo en La Rosadita, ¿no les causó indignación? ¿No se inmutaron cuando conocieron que una persona que había trabajado en un banco, pasó a ser titular dominial de 150 propiedades y una fortuna incalculable? ¿No se indignaron con la corrupción de “Sueños Compartidos”? ¿Cuando Jaime reconoció que aceptó dádivas? ¿Y cuando se enteraron que Boudou puso de domicilio un médano? ¿No se indignaron cuando vuestro gobierno fue dejando a 12 millones de argentinos sin trabajo? ¿No están indignados con Julio De Vido, que no renuncia a sus fueros, se presenta en tribunales, y está imputado?

Se pasaron años diciendo “Clarín miente”, “Lanata miente”. Pueden reconocer, ahora, lo engañado que fueron por Víctor Hugo, 678 y otros medios adictos.

Supongo deben sentir vergüenza de ustedes mismos. Bueno, ¡no sé!

Guillermo Raúl Ni Coló
ABOGADO/VETERANO DE GUERRA DE MALVINAS

martes, 5 de julio de 2016

PERDON, ZAFFARONI...



Por Marcelo Carlos Romero (*)
  

 Sr. Magistrado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, dependiente de la Organización de Estados Americanos,  Dr. Eugenio Raúl Zaffaroni, le ofrezco humildemente mis disculpas...

Quien escribe estas líneas no ostenta doctorados honoris causa, premios internacionales ni reconocimientos masivos de colegas y alumnos de todos los continentes.

Este humilde abogado se formó con aficionados y principiantes (sus acólitos los llamarían dinosaurios) del Derecho Penal, tales como Sebastian Soler, Ricardo Nuñez, Carlos Fontán Balestra, José Peco, Guillermo Ouviña, Carlos Creus, Ricardo Levene, Jorge Frías Caballero, entre otros, quienes no pudieron ver la luz que Ud. encontró en su prolífica carrera, que hoy se corona ocupando un sillón en el máximo Tribunal de Justicia continental.

Debido a mis severas limitaciones intelectuales nunca pude entender sus sabios postulados respecto del delito como "creación política".
Respecto del proceso penal como una "farsa de los poderosos", quienes le quitaron a los particulares el "conflicto" y la posibilidad de resolverlo entre ellos.
Respecto de la cárcel, como una institución que "no sirve para nada".
Respecto de la situación del Estado, quien no está "legitimado" para imponer sanciones. Respecto de la pena como otro "hecho político" para llenar de pobres e indigentes las "agencias" policiales y penitenciarias, para "saciar" las ansiedades de las clases dominantes frente a la "sensación de inseguridad"... Entre otras de sus genialidades.

Pese a mis denodados esfuerzos, no logré conseguir estampitas de Michel Foucault, de Thomas Mathiesen, de Nils Christie, de Louk Hulsman, para decorar mi despacho, mi portafolios, mi agenda y hasta la funda de mi celular... Seguramente, no concurrí a las tiendas adecuadas.

Debo pedirle perdón, porque cometí el pecado mortal de sumar mi voto a dos campañas de impugnación a su candidatura a la CIDH -la primera en la plataforma "change.org" y la segunda en la presentación internacional que realizó el foro "Usina de Justicia" al que pertenezco.

Debo pedirle perdón, porque dije en innumerables oportunidades que sus teorías son -a mi entender- pseudo doctrinas berretas que han perturbado severamente el juicio crítico de los funcionarios que deben impartir Justicia en nuestro país... Evidentemente, como dicen sus adláteres, no entendí nada!

Debo pedirle perdón, porque sostuve públicamente que muchos de sus maravillosos fallos fueron absurdos. Por ejemplo, en el juicio a un encargado de un edificio que forzó a una niña de 7 años a una “fellatio”, se adujo que la luz apagada era un atenuante. En otro fallo brillante se resolvió que un robo a mano armada perpetrado con un arma blanca no es considerado delito porque “un cuchillo no es un arma”. En otro de sus iluminados fallos se dictaminó que un auto estacionado es una "cosa perdida o abandonada por su dueño (ya que el propietario no estaba presente) y por ende el delincuente no habría incurrido en robo, sino en "apropiación indebida". Podrían citarse más, pero será el último fallo referenciado el posterior al allanamiento de un laboratorio de droga donde se requisaron elementos probatorios como balanzas, droga, un molino y los dediles, ocasión en que dictaminó que aquel no debía ser considerado un local de venta de droga puesto que no se encontraba en el lugar comprador alguno...

Perdón!!! Me siento tan avergonzado por no comprender estas genialidades, que me moviliza la idea de recursar una y otra vez Derecho Penal, Parte General; Derecho Penal, Parte Especial y Derecho Procesal Penal, y de comprarme todos sus libros, incluyendo el "Derecho Penal Militar" -si logro hallarlo- para aprender como un genio puede cambiar de opinión y, aun así, mantener sus ideales.

Le pido disculpas, ¡oh Maestro! Ojalá mi limitada inteligencia -algún día- pueda comprender su sabiduría y su legado...

Dios quiera que pueda sumarme a la inmensa legión de sus seguidores y adoradores y, finalmente, ver la luz!

Así sea.

(*) Fiscal del Ministerio Público de la Provincia de Buenos Aires -
Miembro de Usina de Justicia

MARCELO MALLO Y ESTECHE: ¿PREPARAN LA EJECUCIÓN DEL GOLPE? ¿LO FINANCIARÁN LOS BOLSOS CON DÓLARES?


Por Rodolfo Patricio Florido
La ex Presidente y múltiple procesada Cristina Fernández de Kirchner comenzó una utilización sumamente agresiva de mensajes a través de las redes sociales, hablando de “debacle” inminente y persecución a ella y a sus funcionarios. Lo único cierto es que el castillo de corrupción se está desmoronando y no son pocos los que exigirían utilizar parte del dinero robado para financiar mano de obra desocupada, barras bravas del fútbol, organizaciones políticas violentas como Quebracho y la llamada “Tendencia Piquetera Revolucionaria”, policías bonaerenses expulsados, oficiales superiores molestos por la exigencia de presentar declaraciones juradas de bienes que no pueden explicar e incluso algún General con acceso a Inteligencia recientemente retirado que ve como su destino procesal puede terminar con su presente, proyectándolo a un destino carcelario. El plan está en marcha. Conocerlo y advertirlo quizás lo detenga. La ingenuidad o el pensar que se puede canjear impunidad por estabilidad sería un gravísimo error.

Son muchos los desesperados que ven como sus destinos de pasada impunidad, incluyendo un sector de la AFI recientemente retirado y que carece de acceso a Arribas y a Madjalani, están pensando en generar una espiral de violencia desbordada y paga, para destruir o entorpecer cualquier recuperación económica que los pueda sepultar en el olvido y la cárcel.

No quieren esperar los resultados del segundo semestre ni asumir los riesgos de una obra pública que comenzó a moverse más el ingreso de capitales de inversión que abran expectativas para detener la caída y recuperar expectativas de crecimiento.

Quieren anular cualquier posibilidad de esta. No se trata para ellos de ideología ni de modelos diferentes… se trata de supervivencia. La propia. Se sienten atrapados. Llenos de dinero pero atrapados. No pueden caminar la calle sin ser insultados, no pueden subirse a un avión sin ser insultados, no pueden ir a un restaurante sin ser abucheados. Tienen todo el dinero, gran parte escondido y en efectivo, pero no pueden gastarlo porque sus ingresos declarados no condicen con sus eventuales gastos. Sus destinos políticos son infinitamente inferiores a las expectativas que tenían y el propio peronismo los abandona en la búsqueda de un destino menos contagioso.

Algún sector gubernamental piensa que todo puede acordarse y evitar este escenario de violencia. Otros, la mayoría, creen y creo que con acierto, que no pueden ceder porque sería oxigeno para hoy y ahogo para mañana. Si los comprometen en algún acuerdo oscuro, se habrán manchado las manos y nos les quedará más destino que transitar la misma ignominia, abriéndoles el camino a Massa o a Urtubey, pero bajo ninguna circunstancia a ellos. Los sectores judiciales comprometidos con la impunidad anterior recobraran fuerza para no hacer nada, demorar o archivar las causas. Solo los quieren depositar en la supuesta paz del ojo de la tormenta, esa zona calma que solo auspicia el peor escenario posterior.

Son muchos los actores desesperados que ven como su poder se licua y el dinero juntado se gasta en Abogados, tiene destino de ser encontrado o subastadas sus propiedades, estancias y empresas. Estos sectores sólo están analizando hoy su supervivencia aunque el pueblo sea el que pague el costo en sangre y en vidas. Ya no parecen actuar al ritmo de un regreso imposible sino más bien de crear alguna condición para intentar negociar. En el medio de todo esto, la locura de alianzas tácticas casi vomitivas.

Paso a Paso, la peor expresión de la bonaerense comienza a sentir que sucumbe entre una cadena de la felicidad cortada que; cual ancla pérdida, deja su barco a la deriva y los deposita en un infierno de vendettas entre delincuentes comunes y narcotraficantes. Paso a Paso, los barras bravas de un fútbol que agoniza tras la muerte de Grondona y el cadáver político insepulto de Aníbal Fernández, ven como su sueño de ser casi un ejército mercenario de la mano de un Marcelo Mallo (titular de Hinchadas Unidas Argentinas) ahora prófugo por un doble asesinato de narcotraficantes colombianos y de un Leandro Ghiso -prófugo con él- quedan pegados por compartir y, en un acto de soberbia no tirar, una exclusiva Pistola Italiana calibre 40 como es la Tanfoglio. Su propio sentido de protección política e impunidad los colocó en la mira del Gobierno Nacional, la Justicia y hasta los herederos de los propios narcotraficantes colombianos asesinados. El peor escenario. Parias buscados por la justicia y por algún que otro Cártel a la búsqueda de su particular sentido de justicia sicaria. Paso a Paso algunas organizaciones pseudo sociales que crecieron al calor del Kirchnerismo como, entre otros, el grupo Quebracho, la Tupac Amaru o la TPR (Tendencia Piquetera Revolucionaria) piden el regreso inmediato de Cristina Fernández -como se ve en la foto que encabeza la nota- mientras que se reúnen -hace 30 días- con el líder de la Cámpora el “Cuervo” Larroque, Luis D´Elia, Alejandro Garfagnini de la Túpac Amaru y el Intendente kirchnerista de Avellaneda Jorge Ferraresi, como se puede ver en la foto inmediata, para que pocos días después el líder de Quebracho, rodeado por Boudou y Mariotto, llame directamente a la destitución del Presidente Macri. El que quiera crear que todo es una suma de casualidades y no quiera siquiera analizar la línea de tiempo de estos hechos, es de una ingenuidad supina.

Lo absurdo de todo esto es que, aunque lograran instalar un clima de desborde, violencia y muerte en las calles, combinando zonas liberadas, saqueos, secuestros e incluso algún asesinato político de envergadura, no lograrán ningún resultado definitorio porque, sea exitoso o no el tiempo político de la Alianza “Cambiemos”, las opciones de relevo no transitaran el camino que sueñan. En realidad y más allá de los falsos y posteriores arrepentimientos, deberíamos agradecerle a Fernando Esteche su incontinencia verbal cuando dijo: "Este gobierno va hacia una crisis segura que ayudaremos a desatar".

domingo, 3 de julio de 2016

LA SECTA ACORRALADA


Por Jorge Lanata

Fuera del poder, la secta muestra su verdadera identidad: “El gobierno se va a caer y vamos a ayudar a que se caiga”, dice Fernando Esteche (quien pasó de Quebracho –nombre artístico de la SIDE– a la autoría intelectual del pacto con Irán). Como la generación que veneraban, la del setenta, la secta nunca tuvo a la democracia entre sus prioridades. El peronismo sólo se organiza desde el poder, marca de nacimiento de un movimiento fundado por un General. Pero en la versión siglo XXI quienes bajaron de la Sierra Maestra fueron José López, Julio De Vido, Ricardo Jaime, Aníbal Fernández, Amado Boudou y Sergio Schocklender. Una extensa lista de excepciones que se resiste a confesarse regla. Como la secta es “el pueblo”, el resto de los habitantes somos un grupo de foráneos peligrosos. Tan tercos para algunos conceptos, para otros los miembros de la secta son más versátiles que una modelo de Vogue; la palabra que mejor define su credo es “depende”: el pueblo es tal cuando los apoya, pero deviene en oligarquía cuando apoya a Macri; los millonarios son explotadores, pero no todos; los millonarios propios socializan los hoteles y ganan fortunas en la obra pública (aunque las Madres, tal vez una excepción, les pagaban en negro a gran parte de sus empleados, y el empresario Sergio Spolsky dejó a sus periodistas que hacían el trabajo sucio colgando de empresas que pertenecían a su chofer o a la secretaria). Fuera del poder, la secta es cada vez más secta: en la foto arengan Mariotto y Boudou con D’Elía y Papaleo (definido por Marcelo Larraquy en su libro “López Rega” como “uno de los brazos políticos de la Triple A”). En la diagonal de la escena Fernando Espinoza, intendente de La Matanza, se reúne con doscientos punteros; el tema es la toma de supermercados. A esto la secta llama “resistencia”, a complots golpistas como los que ellos mismos critican en Brasil. Pero bueno, depende, un golpe contra la derecha es justo. La democraciaya se lo dijo Zamba a los niñossiempre es de izquierda, y la izquierda es aquello que reúne al asesor de López Rega, al de la UCeDe que quiso robarse la Casa de la Moneda, a varios narcos, al contador que vio el filón, al constructor que mató a los padres, a varios guerrilleros que pelearon contra la democracia de Cámpora, o la del propio Perón, al cajero del Banco Nación, al rey de los casinos y también a algunos muertos. Porque hubo muertos.

Hábiles en la construcción del relato, ahora intentan construir una historia de persecución política; viene haciéndolo ya Cristina hace unos meses, hablándole más a la Historia que a la gente (aunque su historia termina cada vez más cerca de las páginas de policiales, y quizá sea escrita por mediocres como Brienza o Sandra Russo). Esta es una cuestión penal, no tiene siquiera atisbos políticos: en los bolsos con diez millones no hay dialéctica, hay billetes verdes húmedos. En Aníbal Fernández no hay plusvalía, hay narcotráfico. En Lázaro Báez no hay planes de desarrollo, hay coimas de la obra pública. ¿Dónde está lo político del choreo? La secta argumenta como si hubiéramos pasado de Noruega a Ghana. Los Panamá Papers –historia que Macri nunca aclaró lo suficiente y en la que Grindetti da vergüenza ajena– hablan, en el peor de los casos, de empresarios evadiendo impuestos. No vi aún las cien mil hectáreas de Rodríguez Larreta y sus hoteles en la Patagonia, ni tampoco me encontré en La Rosadita con María Eugenia Vidal fumándose un habano. Y en cualquier caso, aunque así fuera, no es este un juego de cartas en el que un delito emparda al otro. La persecución política tiene charme; siempre es mejor que te persigan por las Veinte Verdades peronistas que por los diez palos afanados. Asistimos, por primera vez, a lo que sucede cuando la ley se aplica. Quienes lo hacen no son carmelitas ni mucho menos, a veces son iguales a los que juzgan. Pero la ley está por encima de ellos. Si este país cambia alguna vez, será por este camino y no por ningún otro.

LOS DOCE DEL PATÍBULO


"Y donde haya crimen, el hacha caerá"
William Shakespeare
 
Por Enrique Guillermo Avogadro

Tal como se preveía, el jueves y bajo una enorme presión social, el Consejo de la Magistratura dispuso finalmente la realización de una auditoría en los juzgados federales penales para determinar, en cada causa por corrupción, si ha habido demoras injustificadas -es decir, protección judicial a los delincuentes- en su tramitación. Por la renuncia de Oyarbide, cuya actuación podrá ser revisada por su comisión de muchos delitos, hubiera debido modificar el título de la película de Aldrich, ya que los magistrados que ocupan los despachos de Comodoro Py son ahora once; varios de ellos deberían dejarse la barba, como ya hizo Casanello, para poder ponerla en remojo.

Por mi parte, espero que esa auditoría se extienda a la Cámara Federal de Apelaciones, donde los integrantes de la Sala I, Ballestero y Freiler, son verdaderas lacras; el último, en particular y con menos "inocencia" que la que demostró el Juez Martínez de Giorgi al descartar rápidamente una denuncia por enriquecimiento ilícito, debería explicar de dónde sacó el dinero para construir la mansión-bunker de la esquina de Villate y Catamarca, frente a la residencia presidencial de Olivos, y para comprar el barco y los automóviles fantásticos que integran su colección y su tropilla de caballos de carrera. Y, por supuesto, ampliarla también a todos los verdaderos asesinos togados que, mediante procesos fraguados y utilizando testigos amañados, mantienen en prisión a dos mil militares y civiles que cometieron el incalificable crimen de defender a la Nación, y que han matado ya a cuatrocientos en cautiverio.

Los probos magistrados de la Sala II apretaron fuertemente a don Tortuga para que avance, de una buena vez, en la investigación sobre Cristina Elizabet Fernández y su entorno familiar. Pero no fue sólo esa la única mala noticia que recibió la emperatriz de Calafate en la semana: Bonadío allanó propiedades y oficinas vinculadas a la ex Presidente y a su hijo, y encontró aún más pruebas de las vergonzosas relaciones de éstos con pseudo empresarios como Lázaro Báez y Cristóbal López, lo cual aproxima mucho a los Kirchner a las rejas carcelarias.

Todo esto vale aún más para el actual gobierno, ya que la ciudadanía ha elevado la vara con que se medirá su decencia y su transparencia. Macri terminó con la práctica de enviar sobres desde la SIDE a Comodoro Py y, también -sea por voluntad propia, sea por el feroz ataque de Lilita Carrió-, con la costumbre de tener "operadores" judiciales; así, los jueces federales han quedado librados a su suerte y, en defensa propia, han desatado el tsunami que hoy inunda páginas y pantallas. Contra el natural escepticismo de la población, acostumbrada desde siempre a que los poderosos zafen, estoy convencido que esta vez el proceso resultará imparable, aunque la gigantesca ola se deba llevar puestos no sólo a funcionarios de toda laya sino, como sucedió en Italia y pasa hoy en Brasil, a muchos grandes empresarios, cómplices esenciales de la monumental corrupción y del saqueo más desaforado.

Los papelones de Méndez (ex titular de la UIA) y Chediak (Presidente de la Cámara de la Construcción), que licuaron ante los jueces sus confesiones públicas, no hicieron más que ratificar la catadura moral de nuestros maravillosos "capitanes de la industria". Para justificar el pago de las escandalosas coimas, transformadas en gigantescos sobreprecios para el Estado, alegan que una negativa a la presión de los funcionarios implicaba la imposibilidad de trabajar, y recurren al efecto que eso tendría sobre el empleo. Es el mismo argumento extorsivo que utilizaron históricamente para obtener del Estado prebendas y protecciones aduaneras que siempre redundaron en perjuicios para la sociedad obligada, por los sucesivos cepos al comercio internacional, a comprar malo y caro.

Todos ellos, cegados por la desmesurada apetencia por el dinero, prefirieron olvidar que sus robos tenían una trágica contrapartida: los "negocios" de Néstor, Jaime y los Cirigliano asesinaron a cincuenta y un argentinos en Once, los chicos mueren por desnutrición, la población carece de agua potable y de cloacas, las escuelas se caen a pedazos, los hospitales carecen de lo más elemental, no tenemos luz ni gas, millones de jóvenes han perdido la cultura del trabajo y son presa del narcotráfico, y los más humildes pierden sus magros ingresos buscando una esperanza en los cientos de casinos y bingos instalados en toda la geografía nacional.

Entrando ahora en el terreno económico, que tanto nos preocupa a todos, Gobierno incluido, me parece que a pesar del excesivo optimismo oficial y de su pecado de pronosticar fechas para el resurgimiento, el panorama es mucho mejor que lo que percibe la sociedad. La inflación ha comenzado a ceder y el campo, una vez más, se ha transformado en motor del despegue; la bonanza se ha trasladado a los pueblos y ciudades del interior, donde no sólo las fábricas de maquinaria agrícola están trabajando a todo vapor, ya que sus ventas crecen geométricamente, sino que se ha recuperado la actividad en todos los comercios, desde tiendas hasta restaurantes, desde ferreterías a librerías.

Es cierto que las economías regionales aún sufren enormemente, pero su recuperación no debiera depender tanto de las medidas oficiales de promoción sino del valor que puedan agregar a sus producciones. Argentina, precisamente por su ubicación geográfica de contraestación respecto a los mercados centrales, está en condiciones óptimas para ofrecer a éstos alimentos procesados, con extrema calidad y con buen diseño en sus envases; es decir, no debe limitarse a las exportaciones primarias sino que debe llegar a las góndolas europeas y norteamericanas para ofrecer, por ejemplo, excelente producción orgánica, que tiene precios que superan en mucho (30/50%) a la tradicional.

Para concluir, un breve párrafo sobre otro problema crucial de nuestro país: la educación de calidad. El empleo privado en el sector de mayor requerimiento tecnológico no crece por la inexistencia de postulantes que puedan acceder a él. Alieto Guadagni lleva años predicando en el desierto y mostrando, por ejemplo, qué pocos ingenieros se gradúan en comparación con los abogados y contadores, que forman nuestras universidades. Cuando recordamos que, por obra de Domingo F. Sarmiento, Argentina no tenía analfabetismo en 1880 y hoy quienes ingresan a los claustros ni siquiera comprenden lo que leen, no podemos menos que llorar. Lo que todos hemos hecho, por acción u omisión, en esta materia ha sido un suicidio colectivo.

Es mucho, muchísimo, lo que las actuales generaciones deberán hacer para volver a ser nación pero deberán empezar, conjuntamente con el saneamiento judicial y la inaplazable regeneración moral de nuestra corrupta sociedad, por encarar seriamente el tema de la educación. Sin eso, Argentina no tendrá futuro alguno ya que la presente centuria es, sin duda, el siglo del conocimiento.

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

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sábado, 2 de julio de 2016

SEGUNDO SEMESTRE: UN RACIONAL OPTIMISMO


Por Jorge R. Enríquez

Ha comenzado el segundo semestre. Como era previsible, las redes sociales están pobladas de bromas –algunas ingeniosas, las más reiterativas- centradas en el hecho evidente de que entre las 11.59 del 30 de junio y las 0.01 del 1º de julio en la Argentina no ha habido cambios.

Chocolate por la noticia, como decían los chicos en otros tiempos.
  
Pero ni Mauricio Macri ni ninguno de sus ministros, cuando hablaban del segundo semestre, pronosticaban una revolución copernicana en cuestión de minutos; ni siquiera de semanas. Solo se referían a un cambio gradual de tendencias. Y no se trataba de un acto de fe, sino de la conclusión racional del análisis de la realidad.

El primer semestre fue –y debía ser- el más duro. Había que tomar medidas que despejaran los obstáculos para el crecimiento. El absurdo cepo, por ejemplo. O el default.

También había que sincerar los precios relativos, desnaturalizados por doce años de populismo. Y encarar un tema antipático, pero imprescindible: el aumento de tarifas.

El kirchnerismo les hizo creer a muchos argentinos que es posible no pagar por los bienes y servicios que se reciben.

El resultado está a la vista: falta de luz y gas, deficientes transportes, caminos obsoletos, infraestructura colapsada.

Claro que cuando se afrontan en serio los problemas, aparecen antes las malas noticias que los buenos resultados.

Recuperar y desarrollar el sistema energético llevará muchos años, pero las tarifas incrementadas nos llegan hoy.

Lamentablemente, no hay otra solución. Mejorar la calidad de vida requiere inversiones de mediano y largo plazo, que no nos van a pagar los húngaros ni los canadienses. Las debemos afrontar nosotros.

La reciente aprobación del blanqueo contribuirá a mejorar los ingresos del Estado. Eso y el menor gasto en subsidios a los servicios aliviará al Tesoro y serán menores las necesidades de emisión monetaria. La inflación sin dudas bajará a partir de este mes. No llegará a los niveles a los que aspiramos en forma inmediata, pero será evidente el cambiode la curva.

El campo, liberado de muchas restricciones, ya exhibe un mayor dinamismo. La confianza que despierta un gobierno creíble y profesional traerá paulatinamente nuevas inversiones, y con ellas más trabajo genuino. La Argentina ha dejado atrás el aislamiento internacional, lo que facilitará ese proceso.

Para los asalariados, empiezan a llegar los aumentos pactados en las paritarias, que contribuirán también a activar el mercado interno. Por ahora, la situación derivada del Brexit no parece conducir a una crisis económica severa, más allá de algunos reacomodamientos.

En fin, pronto comenzará a ser visible el fruto de las políticas serias, centradas en el futuro y en la solución de los problemas concretos. Como dijo Churchill a mediados de la Segunda Guerra Mundial, “no sé si este es el principio del fin, pero sin dudas es el fin del principio”. Así lo cree la mayoría de los argentinos, que es madura y no quiere que le mientan más. Estamos atravesando un tiempo difícil, pero sabemos que llegan días mejores.

Dr. Jorge R. Enríquez
jrenriquez2000@gmail.com
twitter: @enriquezjorge
http://jorgerenriquez.wordpress.com

viernes, 1 de julio de 2016

ALVIN TOFFLER Y LAS HUELLAS DEL FUTURO


En mi rodar por el mundo, en los años 80 conocí a Alvin Toffler. Además de que fue apasionante el encuentro, marchábamos en la misma dirección. Fueron días y noches de infatigables caminatas tratando de entender a dónde nos conducía esta senda que se perdía en el horizonte.


Por el Dr. Hugo Salinas


Comparto con ustedes dos frases que lo pintan de cuerpo entero. Alvin Toffler me decía, “la pregunta correcta es generalmente más importante que la respuesta correcta.”[i] Un investigador no se preocupa tanto en los resultados de investigaciones correctamente realizadas, sino en formular la pregunta correcta que le conducirá a resolver el enigma que le quita el sueño.

Para el investigador es un logro esencial llegar a formular, a través de una serie de aproximaciones, la pregunta correcta para resolver un problema concreto. Y este afán de escudriñar el futuro, como en el caso de Toffler, no ha sido nunca una simple curiosidad.

“En una época de cambios explosivos, me decía, ampliar y profundizar sobre las cuestiones del futuro no es únicamente una cuestión de curiosidad intelectual. Es una cuestión de supervivencia.”[ii] Así es, ahí tenemos, por ejemplo, al cambio climático que, por no formular la pregunta correcta, la Humanidad se está jugando su futuro.

Luego, como si tuviera el hábito de hablar para sí mismo, dijo:“los economistas del oeste toman al mercado como una realidad puramente capitalista, y a menudo se usa el término como si fuera sinónimo de un ‘fenómeno hecho solamente para hacer ganancias’ […]. Pero el mercado, hablando correctamente, es como una central telefónica, un centro de distribución a través del cual los bienes y servicios, como si fueran mensajes, son orientados a sus correctas destinaciones. No tiene nada que ver con la noción de capitalismo.”[iii]

De esta forma, me dejó abierto el camino para lo que buscaba: una correcta interpretación de la economía. A partir de este momento pude establecer que, la actividad socio-económica tiene dos elementos. Por un lado, el proceso de trabajo mediante el cual se produce y distribuye (mediante el mercado) los bienes económicos y, por otro lado, la decisión socio-económica que precisa el tipo de repartición del resultado de la actividad económica. Es decir, el “mercado” es solamente un elemento del proceso del trabajo. No hay por qué mezclarlo con la repartición del resultado de la actividad económica.

En el curso de nuestra conversación, mi cerebro ya iba elaborando lo que luego sería la Teoría de los Procesos de Trabajo. Porque con toda claridad me describió el nuevo proceso de trabajo que la Humanidad está en curso de elaboración: el Proceso de Trabajo de Concepción.

Lo que me puso en la pista de la nueva forma de trabajar que la Humanidad está construyendo es esta frase: “Los conocimientos […] es el elemento central de la economía de la Tercera Ola”[iv] Pero, ¿qué es la Tercera Ola?, le pregunté.

El cerebro humano, me dijo, encierra dos memorias. Una es estrictamente personal, y la otra es social. Al morir las personas, las dos memorias desaparecen. Pero, en cierto momento de la historia humana, la memoria social logra salir del cráneo de las personas y se expande, deja huellas, se materializa. El resultado es un gran avance en la literatura, los medios de comunicación, la cartografía terrestre por medio satelital, etc. Esta es la Segunda Ola de la memoria social. Pero llegado el momento, estas formas de expresión de la memoria social cobran vida al interactuar. Es la Tercera Ola.

“El paso a la memoria social de la Tercera Ola, sin embargo, es mucho más que cuantitativo. Le estamos también dando vida a nuestra memoria social […]. Lo que hace el salto a la Tercera Ola es una situación histórica sin precedentes: hace que la memoria social sea, al mismo tiempo, extensiva y activa. Y esta combinación muestra ser creativa.”[v]

Con ello, la noción del Proceso de Trabajo de Concepción había nacido. Es una forma de trabajar en donde los conocimientos actúan sobre conocimientos y generan nuevos conocimientos. Es la memoria en sus diferentes estados e interacciones. Además, la memoria social de la Tercera Ola no son simplemente conocimientos. Es el elemento central de la nueva forma de trabajar, así como la máquina lo fue de la revolución industrial, o la tierra cultivable de la agricultura primaria. Con este nuevo proceso de trabajo, la Humanidad está ingresando con toda su fuerza a lo que ahora se conoce como la economía inmaterial.

Y esta parte de nuestra conversación lo cierra con esta sentencia:“en vez de encontrarnos en el fin de la historia, estamos al final de la pre-historia.”[vi] Así es, estamos dejando atrás la pre-historia de la actividad económica, la economía que produce solamente bienes materiales, para ingresar a la economía inmaterial, la economía de los conocimientos, como forma de trabajar y crear bienes económicos.

Gracias Alvin Toffler, mi compañero de ruta, descansa en paz.

Lima, 30 de junio del 2016

[i] TOFFLER Alvin, [1980] The third wave, Bantam Books, New York, p. 8
[ii] Ibídem, p. 8
[iii] Ibídem, p. 39
[iv] TOFFLER Alvin et Heidi, [1994] Créer une nouvelle civilisation : La politique de la troisième vague, Fayard, 1995, p. 56
[v] TOFFLER Alvin, [1980] The third wave, Bantam Books, New York, p. 176-177
[vi] TOFFLER Alvin et Heidi, [1994] Créer une nouvelle civilisation : La politique de la troisième vague, Fayard, 1995, p. 5