lunes, 15 de agosto de 2016

“OPERACIÓN PRIMICIA”


Ataque al Regimiento de Infantería de Monte 29 (Formosa)

En la calurosa tarde formoseña del domingo 5 de octubre de 1975, se fraguaba una traición.

Los conscriptos del Regimiento 29 volvían al retén luego de un partido de fútbol.

Eran jóvenes de no más de 20 años que se hallaban realizando el Servicio Militar Obligatorio en cumplimiento de una ley de la Nación.

Algunos de ellos tenían un buen nivel de instrucción formal, como el santafesino Luis Roberto Mayol, que estudiaba Derecho; otros, como el "Negro" Luna, en cambio, estaban aprendiendo a leer y escribir en el cuartel.

Pero todos, en toda la geografía del país, así tuviesen padres empresarios o muy humildes, usaban el mismo uniforme que los convertía en camaradas y juraban la misma bandera que los hermanaba.
Mientras iban derecho a las duchas seguían con las "gastadas" por el resultado del partido. Pero uno de ellos no reía...
Aquel era el día elegido por el grupo terrorista "Montoneros" para llevar a cabo un espectacular golpe contra el Ejército Argentino, con la intención de intimidar al gobierno constitucional de Isabel Perón.

Isabel estaba completando el mandato del fallecido Juan Domingo Perón, con quien integró la fórmula presidencial electa en 1973 con el 62 % de los votos.

Además del hecho propagandístico, los subversivos se proponían dotarse de cuantas armas pudieran tomar del cuartel del Regimiento.

Montoneros habían apostado fuerte a esta operación, que denominaron "Primicia": habían comprometido un centenar de efectivos fuertemente pertrechados, llevando ametralladoras, fusiles FAL con 5 cargadores por hombre, escopetas recortadas, granadas, minas vietnamitas y equipos de comunicación portátiles.

Vestían uniformes azules y contaban con una muda de ropa civil y
documentos falsos. Para desplazarse disponían de 11 vehículos y una avioneta.

La operación, minuciosamente planeada, establecía un asalto simultáneo al Regimiento y al aeropuerto "El Pucú" de Formosa, cuyo control era vital para la posterior evasión de los terroristas, escape que se realizaría con un Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas desviado de su ruta original Buenos Aires-Posadas.

La irrupción al cuartel se efectuaría mediante un ataque a la Guardia y una penetración por el área posterior de la unidad.

En cuanto a la inteligencia previa…

Montoneros tenían “ojos” dentro del cuartel…


Mientras algunos conscriptos dormían y otros en encontraban ya duchándose, el santafesino Luis Roberto Mayol -famoso por sus bromas- le arrebató el fusil a su compañero del Puesto de Guardia Nº 2 y abrió los portones para permitir el ingreso de 5 camionetas que transportaban unos treinta terroristas fuertemente armados.

El "Negro" Luna se hallaba de guardia en la Compañía Comando, cuando de repente 5 terroristas saltaron de una de las camionetas y lo encararon.

“¡Rendite, negro, que con vos no es la cosa!", le increparon.

"¡Acá no se rinde nadie, mierda!"

Hermindo Luna, Fusil en mano, mientras intentaba replegarse sobre el fondo de la Compañía, les diò tiempo a sus camaradas para reaccionar.

Tuvo lugar un intercambio de disparos hasta que fue alcanzado por una ametralladora desde una de las ventanas del baño.

La tenaz resistencia presentada por los "colimbas" sorprendió a los Terroristas, que esperaban encontrarse con "provincianos adolescentes más interesados en levantar los brazos que en responder con balas", tal como escribiera luego uno de ellos.

Luego de un par de horas de feroces combates, los Montoneros debieron retirarse, sin poder llevar todas las armas que habían planeado, aunque lograron hacerse de 18 fusiles FAL.

Los Montoneros dejaron un total de 16 muertos en el cuartel...

…incluyendo al soldado entregador.


El Ejército Argentino debió lamentar la muerte de:

Subteniente Ricardo Massaferro

Sargento Víctor Sanabria

Conscripto Antonio Arrieta

Conscripto Heriberto Ávalos

Conscripto José Coronel

Conscripto Dante Salvatierra

Conscripto Ismael Sánchez

Conscripto Tomás Sánchez

Conscripto Edmundo Sosa

Conscripto Marcelino Torantes

Conscripto Alberto Villalba

Conscripto Hermindo Luna

Todos ellos cayeron defendiendo a la Bandera Argentina, como lo habían jurado.


Conscripto Dante Salvatierra


Conscripto Tomás Sánchez


Conscripto Hermindo Luna


Conscripto Ismael Sánchez


Subteniente Ricardo Massaferro


Conscripto Hermindo Luna

Hermindo Luna tenía 20 años y era hijo único. Había entrado al Servicio Militar sin siquiera saber leer ni escribir, porque este tape gaucho sólo sabía del monte y de hachar quebracho al sol con 40 grados de calor.

Sus superiores lo consideraban un "sobresaliente soldado" de la Sección Exploración de la Compañía Comando. Todos recordaban con una sonrisa aquella dos veces que se había quedado dormido en el toque de diana y comenzó su día en una pileta.

No sabía nada de Marx ni de Lenin, ni de la "lucha de clases" o la "plusvalía".

Y con ser como era le bastó y sobró para ser un argentino bien nacido. Es difícil comprender en nombre de qué pueblo decían luchar sus asesinos.

Sus padres fueron a retirar el cuerpo de luto y descalzos, porque eran gente muy pobre de un paraje del interior de Formosa. No tenían nada, excepto a su hijo, y se lo obsequiaron a la Patria, con el corazón desgarrado por el dolor pero con dignidad, y jamás recibieron una condecoración póstuma.

Esa es la Argentina profunda, sencilla y ancestral, que en el primer lustro de la década de 1970 se estaba defendiendo de la agresión armada de Bandas Terroristas apoyadas por Estados extranjeros - entiéndase, Terrorismo de Estado- y animadas por ideologías completamente ajenas a nuestra esencia y origen.


AL SOLDADO HERMINDO LUNA

Por el coraje macho de la raza,
que estalló en tu carne ensangrentada,
gritaste ¡no me rindo! y en ese instante,
fuiste hijo dilecto de la Patria.

Tape gaucho que la escuela de la vida,
te dio lo que a otros les faltaba,
criollo lindo saludo tu firmeza
¡si quedó chica en tu pecho la metralla!

Orgullo del vientre de tu madre,
que parió un hijo de tu fibra gaucha,
bendita sea por su amor sublime
y por la pena inmensa de su alma.

Orgullo del vientre de la Patria
que parió hijos para grandes causas,
del suelo que regaste con tu sangre,
brotarán mil lanzas de tacuara.

Hidalguía, honor, orgullo bravo
en viril escala de valores,
varón entero, digno de tu laya
señor en una tierra de señores.

Ruego a Dios que en su cielo de valientes,
te reciba con marciales clarinadas,
Por tu temple de héroe sin alardes,
sean tuyo los vítores y dianas.

Mi profundo respeto yo te ofrezco,
de varón del Argentino y de Soldado,
Consciente que tu muerte no merezco,
yo te saludo ¡Hermano!.

He de buscar en mí esas virtudes
y lucharé por ésta Tierra Amada,
entonces sí me llegaré a tu cielo, 
¡Por Dios y por la Patria, Camarada!.-

Poesía del Ex-Mayor de Infantería LUIS DANIEL DE URQUIZA

sábado, 13 de agosto de 2016

LOS ABROJOS DEL PASADO

Por Enrique Guillermo Avogadro

"Y es desfile de fantasmas el pasado que me espanta,
y me anuda la garganta y me llena de temor". 
Armando Tagini

Más allá del sideral papelón que protagonizó el Juez Marcelo Martínez de Giorgi al convalidar la inaudita exigencia de Hebe de Bonafini de ser interrogada en la sede de su fundación, en lugar de comparecer en Tribunales como cualquier mortal y, de paso, ser humillado, insultado y desafiado por esa energúmena, la reunión que mantuvieron Cristina Fernández y Daniel Scioli, tiñó la semana política.

La imagen de ese encuentro, profusamente distribuida, conmovió al Partido Justicialista, que está intentando desvergonzadamente desprenderse, cual serpiente, de la piel kircherista que utilizó durante más de doce años, como antes hiciera con el menemismo, con el duhaldismo y con tantos otros ismos que los precedieron, tan pronto éstos fracasaron. Tampoco lo ayudan en esa ciclópea tarea los violentos episodios periodísticos protagonizados por Guillermo Patotín Moreno en televisión, o el video que lo muestra rascando el fondo de la olla que él mismo vació sin misericordia.

Sin embargo, la fotografía sólo demostró la enorme preocupación que embarga -¡también ella!- el ánimo de la ex Presidente y del ex Gobernador, de lejos el peor que tuvo la Provincia de Buenos Aires en toda su historia, unidos sólo por el espanto. Y no es para menos: la Justicia se acerca a ambos a pasos agigantados. En el caso de la noble viuda, la actividad del Juez Claudio Bonadío en el affaire del memorandum con Irán, que irremediablemente la llevará al procesamiento por traición a la patria y encubrimiento del terrorismo, constituye el hecho más grave, frente a un mundo tan golpeado por incesantes atentados, ya que la transformará en un paria internacional.

Por su parte, a don Lancha lo acechan las investigaciones sobre la inmensa fortuna que construyó, robando caudales públicos, mientras el territorio que gobernó se hundía en la miseria y carecía de los servicios públicos más elementales, para no hablar de las terribles inundaciones que se llevaron la vida de una cantidad aún no determinada de bonaerenses. Bien podría haberse unido a la foto Anímal Fernández, hoy nuevamente imputado por similares razones.

Claro que no están solos; los acompañan los ya innumerables miembros de la asociación ilícita que saqueó el país, sin dejar en él nada en pie, que están ahora investigados, detenidos o procesados por esas buenas almas que imperan en Comodoro Py, otros que tratan con igual desesperación de cambiar de piel, después de tanto tiempo de resultar cómplices necesarios, por interés o cobardía, del monstruoso latrocinio.

El kirchnerismo tuvo un éxito inmenso: hasta verse obligado a entregar el poder, consiguió que la crisis en la que sumió a la Argentina -infinitamente peor que la del 2001- no fuera percibida por la ciudadanía; a que lo lograra contribuyó la nueva administración que, dubitativa, se resistió por meses a informar a la población en qué estado encontró cada área del Estado y, cuando finalmente lo hizo, fue mediante un relatorio que no tuvo difusión alguna.

Cuando digo que la gravedad de la situación que heredó Macri resulta incomparable con el país que entregó De la Rúa en 2001, me baso en que, en aquél momento, cuando estalló la convertibilidad después de haberla mantenido con pulmotor y endeudamiento desde 1998, el verdadero sufrimiento correspondió a la clase media ahorrista, ya que la depresión económica había producido mucho antes el cierre de empresas y la pérdida de empleo, con la consecuente reducción del consumo. Quedó así ociosa una gran capacidad industrial y energética; recordemos que, entonces, Argentina no sólo era autosuficiente en la materia sino que exportaba a los países vecinos, para lo cual se habían construido y redes de alta tensión gasoductos a Chile, Brasil y Uruguay. El entonces Presidente, Duhalde, devaluó fuertemente y comenzó la reactivación apoyada, precisamente, en aquellas capacidades ociosas; en 2003, cuando don Néstor llegó al poder, ya el país había salido del "infierno" y, además, su gestión fue beneficiada por el marcado incremento en el precio de nuestras commodities, en especial la soja.

En cambio hoy, los abrojos que dejó el pasado siguen prendidos ya que no solamente perdimos el autoabastecimiento de energía sino que nos hemos convertido en grandes importadores -todos aquellos conductos debieron invertir el sentido de sus flujos- y no existe capacidad ociosa industrial por la falta de inversión productiva y el irracional aumento del consumo, fogoneado por el populismo kirchnerista. El colmo fue el congelamiento de las tarifas energéticas -gas y luz- y del agua corriente, una medida demencial que, justificada en 2001, fue mantenida a rajatabla hasta el final; el calificativo se debe a que a los subsidios aplicados para evitar el colapso del sistema responden nada menos que por el 85% del enorme déficit fiscal.

Las bombas que dejó la gestión anterior explotaron al unísono y, sobre el natural descontento de la población ante los inevitables ajustes que se ve obligado a realizar el Gobierno para intentar reencausar la economía y aprovechar la leve brisa favorable que llega desde el exterior -la situación de Brasil mejorara y hay una renovada apetencia por los países "emergentes"- han aparecido algunas serias amenazas al devenir democrático de la República, con el doble objetivo de desestabilizar a Mauricio Macri y a María Eugenia Vidal y de generar miedo por las derivaciones carcelarias de los procesos de corrupción sobre los jerarcas del desfalco.

Lo que vimos la semana anterior, cuando se quiso llevar a Bonafini a declarar y apareció una pared humana de delincuentes para impedirlo (¿dónde están los fiscales que debían imputarlos por encubrimiento?), logró preocupar al Gobierno por las eventuales derivaciones de la detención de Cristina Kirchner, algo que todos -incluida ella misma- consideran harto probable. Los mensajes mafiosos que recibió la Gobernadora pretenden hacerla desistir de la audaz limpieza de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que encaró para desarmar esa gigantesca cueva de narcotraficantes, proxenetas, empresarios del juego, secuestradores y ladrones de toda laya.

En estos días, las organizaciones kirchneristas han retomado la calle con la excusa de protestar contra las políticas correctivas del desmadre que dejaron sus jefes, y seguramente éstos no cejarán porque les va en ello la libertad propia, de sus hijos y las fortunas mal habidas. En el cómputo de asistentes a las marchas -un caso emblemático fue el día de San Cayetano- sumaron a quienes tienen legítimos reclamos por la pobreza o la falta de trabajo pero, cuando se tomó conciencia del fin real y aparecieron pancartas y pañuelos blancos, el número se transformó en infinitesimal, como ocurrió ayer en Mar del Plata, donde sólo eran trescientos, aunque por cierto muy agresivos.

Eso confirma que la ciudadanía está dispuesta a realizar el esfuerzo que se le pide -sobre todo, porque la alternativa eran Scioli y Anímal- pero, en contrapartida, exige el fin de la impunidad de los funcionarios, de sus cómplices privados y de los jueces corruptos. Si no recibe rápidamente señales positivas en esa demanda, la paciencia se acabará porque le resultará insoportable contemplar el libre pavoneo de los causantes de tantos males, aunque la responsabilidad sea de toda la sociedad, que prefirió mirar para otro lado, y votarlos, mientras los bolsillos estaban artificialmente tranquilos.

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

CRISTINA KIRCHNER: ¿OTRO PREMIO NOBEL ARGENTINO?


Por Jorge R. Enríquez

El domingo 31 de julio por la noche, el periodista militante Roberto Navarro entrevistó a Cristina Elisabet Fernández por el canal kirchnerista C5N. Ya lo había hecho hace un tiempo, por teléfono. Esta vez se anunció con bombos y platillos que el reportaje sería presencial. Pero pese a la publicidad que se le hizo, el rating fue módico. No superó los 5 puntos, contra los 17 o 18 que a esa hora hacía el programa de Lanata.

Lo más interesante de las declaraciones de la ex presidente fue su férrea defensa de los logros económicos de su gobierno. Tanto es así que, medio en broma y medio en serio, dijo que en lugar de perseguirla deberían darle el premio Nobel de Economía. La realidad paralela en la que la señora y sus acólitos viven es conmovedora. La Argentina intenta salir esforzadamente del desastre que en todos los rubros de la economía hizo una gestión de una desbordante torpeza y ellos repiten como si nada eslóganes vacíos.

Del mismo modo, se manifestó indignada por los bolsos de López, que atribuyó a hechos entre privados, con un cinismo que supera todo lo conocido. Y volvió a pedir, en lo que habrá provocado la carcajada de los televidentes, que se audite la obra pública. El mismo día en que una detallada nota de “La Nación“ daba cuenta de una más de las fechorías de Julio De Vido, quien hacía contratar a los municipios los servicios de consultoría de su mujer, la misma que desde la SIGEN lo "auditaba" en los primeros tiempos del kirchnerismo.

Días más tarde, por Canal 9, el economista Martín Tetaz le preguntó a Guillermo Moreno sobre las mentiras de la medición de la inflación durante varios años de los gobiernos kirchneristas. Moreno, en lugar de intentar aportar algún argumento, se hizo el ofendido y le dijo a Tetaz que era un idiota. Después, se paró y lo desafió con gestos pendencieros. Tetaz no perdió la calma y siguió formulándole preguntas, que Moreno no respondió.

Es llamativo que se ofenda Moreno porque le señalen algo tan obvio como la grosera adulteración de los índices del INDEC. No hay defensa posible frente a lo evidente. Más eficaz sería que reconociera la manipulación, pero le asignara una finalidad noble, como algunos conservadores de la década del treinta ponderaban, desenfadadamente, como patriótico el fraude que realizaban.

Es bueno que estas apariciones televisivas sean frecuentes. Ya lo dijo el Martín Fierro: "Que siempre sirven las sombras para distinguir la luz".

Dr. Jorge R. Enríquez

viernes, 12 de agosto de 2016

EN PLENA CAMPAÑA PARA DESESTABILIZAR EL GOBIERNO


Por Luis Razzolini

Podría decirse "Dios los cría y el espanto los junta". Casi a diario puede verse en las manifestaciones de protestas, actos en contra el gobierno, cortes de rutas etc. en esta sociedad formada por elementos de la izquierda aliados al grupo residual del kirchnerismo, y también con el oportunismo de algunos dirigentes políticos y sindicales. Fernando Esteche, Hugo Yasky, Baradel, Luis D’Elía, Mariotto, Sabbattella, Kicillof, los curas villeros, niños mimados de Francisco, si hasta el pobre San Cayetano hicieron jugar en esto. Sólo por nombrar alguno de ellos en esta campaña tendiente a desestabilizar el gobierno nacional.

No podemos desconocer que desde el mismo gobierno se les dieron los argumentos necesarios para usarlos como bandera y sean la punta de lanza que esgrimen quienes buscan provocar confusión, caos, y socavar los cimientos de esta incipiente administración. El aumento de brutal e desprolijo de las tarifas y la falta de cumplimiento de los pasos correspondientes antes de su aplicación.

Esos argumentos son el error del gobierno en no explicar de manera sencilla y clara, que no se podía seguir subsidiando las tarifas porque el Estado Nacional estaba quebrado, ya que así lo habían dejado las autoridades anteriores, y que este tipo de políticas de subsidios no se podía mantener indefinidamente en el tiempo, porque haría colapsar a todo el sistema, y por ese motivo hay falta de gas, cortes de energía eléctrica, por la falta de inversión de las empresas proveedoras al no tener rentabilidad.

Explicarles que, quien fuere el ganador de las elecciones pasadas, haría lo mismo, porque no había otra salida, y que era algo que debió hacer el gobierno saliente pero que no lo hizo a propósito para dejar minado el camino al gobierno entrante.

Es por todos sabido que Cristina estiró hasta el final de su mandato los subsidios a la energía, para que a quien le tocara gobernar pagara el precio del costo político que significa una medida tan antipática como lo es el aumento de las tarifas de los servicios públicos.

Para llegar a fin del 2015 sin tocar las tarifas se valió de todas las artimañas conocidas, entre ellas la de la venta de dólar a futuro, que le permitió recaudar 70 mil millones dejando la deuda para el gobierno entrante, pero eso a ella no le importaba sino que se salvara parte del relato mentiroso de que en su gobierno se estaba mejor.

La crisis energética que hoy sufre nuestro país debido a las malas políticas que se aplicaron durante estos 12 años le producen una sangría a las arcas del Estado, entre 12 y 15 mil millones de dólares anuales por la compra fundamentalmente de gas.

Seguramente muchos recordarán que durante el gobierno de Néstor Kirchner se le vendía gas a Chile y hoy por el mismo gasoducto se le compra gas a ese país, también en esa época nuestro país tenía un pequeño saldo exportable de crudo, contrariamente ahora nuestro país debe recurrir en la mayoría de los casos a comprar en el exterior. Pero ninguno de estos argumentos son válidos cuándo se trata de hacer la contra por la contra en sí misma.

En especial, para los sectores de izquierda, que se niegan a ver la realidad tan cercana de nuestros hermanos venezolanos, a donde los llevó las políticas de Chávez, y hoy de Maduro, a donde nos encaminábamos indefectiblemente con el populismo Kirchnerista, pero la izquierda ciega, por la ceguera que le produce su ideología, no busca que a la gente le vaya mejor, sino que por el contrario, cuando peor vive la gente ellos tienen mayor posibilidad de conseguir más adeptos y lograr su meta, de establecer un gobierno comunista, se aprovechan de la ignorancia de mucha gente a la que les lavan el cerebro con facilidad y las tienen de rehenes con los planes sociales que manejan, como lo hacía Milagro Sala en Jujuy.

La justicia no es ajena a este movimiento, dado que mucho de sus funcionarios, llámese jueces o fiscales hoy se rasgan las vestiduras y ponen el grito en cielo por lo que significa el aumento de tarifas para los que menos tienen, pero jamás dijeron algo ante el descomunal robo que sufrieron los argentinos durante estos 12 años de mega latrocinio

Si todos los días pueden hacer manifestaciones contra el gobierno, evidentemente esta gente tiene un único trabajo, viven de la protesta, y estoy seguro que es el propio gobierno, que con sus planes sociales que les paga para que puedan complicarle la vida al verdadero laburante, aquel que con sus impuestos crea los recursos para mantener a estos vagos.

El gobierno debe reaccionar de alguna manera, sin importar el mote que puedan ponerle, y no tomar el papel de cordero que mansamente va al cadalso para su sacrificio

Por lo menos así lo veo yo.

Informador Publico


PERSECUSIÓN K



Por Alfredo Leuco

Adrián Paenza fue cómplice de la persecución hacia los periodistas independientes. Adrián Paenza miró para otro lado, se lavó las manos y no dijo una palabra pese a que el ataque brutal del estado kirchnerista incluyó a algunos colegas que eran muy amigos suyos como el doctor Nelson Castro. El que calla otorga y el calló frente al despiadado plan sistemático para destruir a Jorge Lanata. En este caso tal vez primó el resentimiento y la bronca porque Jorge lo acusó en una ocasión de haberle robado su programa en América TV. Dijo que se fue un tiempo de vacaciones y cuando volvió Paenza se había trepado al lugar de conductor en “complicidad con las autoridades del canal que lo podían manejar más fácilmente”. Son declaraciones textuales de Lanata que recuperé del archivo.

Por eso digo que Adrián Paenza fue cómplice y militante fanático del gobierno que más atentó contra la libertad de prensa. Todos los argentinos tuvimos que pagar 140 mil pesos semanales para que hiciera su programa sobre ciencia en el canal que en lugar de ser del estado era solo de Cristina y sus caprichos. Es un dinero importante. En un mes, supongamos de cuatro programas, todos poníamos de nuestro bolsillo 560 mil pesos para que Claudio Martínez pudiera realizar la producción. No se sabe con certeza cuando de esos 560 se llevaba Paenza como honorarios. Algunos empleados de canal 7 dicen que la mitad era para el conductor y el resto para la realización del programa. Otra vez: 280 mil de sueldo mensual por un programa semanal es un dinero que en la actividad privada hay que romperse el lomo para ganarlo. O ser una figura muy popular y atractiva para el rating. Eso solo lo ganan las estrellas.

Pero el tema del dinero no es lo fundamental. Paenza lo hacía por la patria porque dinero le sobra. Adrián Arnoldo Paenza que la semana pasada cumplió 67 años, es un millonario más del kirchnerismo que, igual que sus admirados Cristina y Víctor Hugo Morales, viven como reyes acaudalados pero hablan como si fueran guevaristas recién llegados de la Sierra Maestra. Adrián heredó varias decenas de millones de dólares de Ernesto, su padre que fue uno de esos empresarios que administró los negocios encubiertos que el Partido Comunista tenía para financiarse. Con relaciones privilegiadas con la Unión Soviética muchos aprovecharon esos contactos para su propio bolsillo y embolsaron montañas de dinero en nombre del socialismo de Marx y Lenin. Fue muy redituable la militancia clasista para los Paenza.

Nunca se supo porque Adrián Paenza prefiere vivir en la ciudad de Chicago, el corazón de los Estados Unidos imperialistas ni porque Víctor Hugo compró su departamento en Nueva York ni cómo es que Cristina vive en mansiones de Calafate y de Puerto Madero, sus dos lugares en el mundo. Tal vez sería una chicana pedirle a Adrián Paenza y a Víctor Hugo que hagan una prueba y vivan un tiempo en la Caracas chavista y en la Cuba castrista que tanto admiran y que luego cuenten si pudieron ejercer su trabajo con libertad.

Paenza si que hablo con libertad en el arranque de la nueva temporada en canal 7. Reapareció en la pantalla pública y sintió la necesidad culposa de hacer un discurso político contra Mauricio Macri y el actual ministro de Ciencia, Lino Barañao. Para empezar su alucinado discurso dijo que no quería trabajar para el gobierno de Macri. Aquí ya hay varios problemas de comprensión. Primero trabajar en el canal de estado es trabajar para todos los argentinos porque el estado es de todos y no de Macri. Tal vez antes Paenza trabajaba para Cristina pero eso se terminó el día que Scioli perdió las elecciones.

Segundo tema: Si no quería trabajar en esta etapa de la televisión realmente pública, ¿Por qué firmó el contrato? ¿Quién lo obligó? ¿Alguien le puso una pistola en la cabeza? Ayer pase por la puerta del edificio del viejo canal 7 y en el techo hay una gigantografía de las grandes figuras del canal. Y ahí estaba Adrián en primer lugar, con cartel francés, como si fuera Tomás Eloy Martínez o Lanata. Se ve que la gente del canal lo quiere y lo valora mucho. O se ve que todavía hay mucha militancia K tomando decisiones importantes.

Durante el reinado de Néstor y Cristina en el canal gobernó La Cámpora con mano dura. En Fútbol para Todos, los muchachos más obsecuentes tipo Javier Vicente, (alias) “el relator militante”, obligaban a algunos a cantar la marcha peronista delante de todo el equipo. Los Araujo y los Tití Fernández íntimos amigos de Paenza bajaban línea y obsecuencia hacia el oficialismo y nadie recuerda ningún periodista que expresara una sola voz crítica en ningún sector horario ni programa. El día que uno de ellos se atrevió a hacer una pregunta sencilla a Andrés “El Cuervo” Larroque, como si fuera un patrón de estancia de Lázaro, al aire lo amonestó y Juan Miceli, que de él se trata, dejó de trabajar en el canal. Lo censuraron por una pregunta aunque hay que decir para ser justos, que Miceli hacía rato que venía tragando sapos patagónicos en silencio.

Adrian Paenza también hizo silencio frente a ese grosero caso de censura y discriminación. Todo sea por la patria liberada y el socialismo de Puerto Madero o el Frente para la Valija.

Fue durísimo con el ministro Lino Barañao al que lo trató casi de cobarde porque no se pronuncia contra el gobierno de las corporaciones de Macri. Hasta hace unos meses para Paenza, Barañao era Gardel, el responsable del crecimiento de la ciencia en la Argentina. Pero la madre de todas las luces y avances de la Argentina para Paenza es Cristina. Ella representa todo lo que Paenza sueña para el pueblo argentino. Es tan gran matemático que es al único que le cierran las cuentas de Cristina, Máximo y Lázaro Báez. Entre millonarios revolucionarios no se van a pisar la manguera.

Paenza debería resolver un problema, algo que le gusta tanto: ¿Cómo hizo Cristina trabajando siempre para el estado y Lázaro Báez en 12 años para pesar la plata y levantarla en pala para esconderlas en bóvedas. Es un gran desafío intelectual y aritmético resolver ese problema. Tal vez solo lo pueda resolver la justicia.


lunes, 8 de agosto de 2016

PARTE DE PRENSA CAUSA LARRABURE







En relación a noticias difundidas por mails, no elaborados por la querella y su apoderado, con respecto al estado de la causa donde se investiga el secuestro, tortura y asesinato del Cnel Argentino del Valle Larrabure, como hijo del mismo y querellante en la causa, aclaro:

1.-Que en el año 2008, el Fiscal General de la Cámara Federal de Rosario, Dr. Claudio Palacín, consideró dados todos los requisitos jurídicos para impulsar la instrucción de una investigación jurisdiccional penal integral, profunda y plena, en relación al asesinato del Cnel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado por el ERP en 1974, en ocasión del copamiento a la Fábrica Militar de Villa María, torturado reiteradamente y finalmente ahorcado al negarse a fabricarle explosivos.

2.- En su extenso y sólido dictamen el Fiscal General consideró que en principio corresponde considerar crimen de lesa humanidad a tal asesinato, exigiendo la producción de todas las medidas investigativas, incluida la citación de los presuntos imputados a prestar declaración indagatoria.


3.- En cumplimiento de lo ordenado en ese dictamen, se ha venido desarrollando desde entonces, por impulso exclusivo de la querella, una intensa actividad probatoria que ha insumido once cuerpos del expediente, habiendo declarado Antonio Cafiero, el médico de Perón, Pedro Cossio, su edecán, Cnel Carlos Corral, Carlos Ruckauf, Antonio Caparrós, Claudia Rucci, José Pablo Feinmann, Julio Bárbaro y Graciela Fernández Meijide, faltando sólo la declaración de Miguel Bonasso para concluir la etapa de prueba testimonial. Paralelamente se ha acompañado a la causa abundante prueba documental destinada a probar el ataque sistemático a la población civil realizado por el ERP en cumplimiento de su plan criminal trazado para tomar el poder y destruir la república. A través de dicha prueba se ha demostrado que el terrorismo guerrillero fue de Estado por haber contado con el apoyo y financiamiento de Cuba y del Estado argentino, por acción u omisión. Se ha acreditado también que las organizaciones guerrilleras proyectaban, de obtener el poder, implantar la dictadura del proletariado lo que hubiera provocado más de 500.000 víctimas entre fusilados y detenidos.


4.- Han sido identificados los autores mediatos del crimen de lesa humanidad, siendo deber del juez ordenar su indagatoria.

Fdo. Arturo Cirilo Larrabure. Querellante. 1.8.2016


PROTESTA Y TOMA EN TECNOPOLIS POR EL CARTEL QUE AFIRMA QUE HAY 8960 DESAPARECIDOS

Un grupo de jóvenes se manifestó en contra la decisión del Gobierno de negar los 30 mil desaparecidos. Críticas a Hernán Lombardi.

El cartel que puso el Gobierno en el predio de Tecnópolis que niega la cifra de 30 mil desaparecidos despertó polémica. Ayer hubo una protesta en el lugar y una toma del espacio.

Sucedió frente al Espacio Para la Memoria, donde se realizó una intervención artística y pacífica en repudio a la muestra "Los 280 días" llevada a cabo por la Fundación LED avalada por Hernán Lombardi, titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos.

Dicha exposición muestra informes de la CONADEP donde revela que solamente se registraron 8960 casos de desaparecidos en la última dictadura militar.

En la convocatoria, jóvenes desplegaron carteles con la denuncia de que se intenta asentar la teoría de que hubo 9 mil desaparecidos, además de responsabilizar a funcionarios del gobierno de turno de haber sido cómplices de los responsables materiales e intelectuales de la última dictadura militar, y que actualmente su agenda de DDHH no incluye a los organismos históricamente referenciados en la lucha por los DDHH y al mismo tiempo persigue y estigmatiza en complicidad con el Poder Judicial y los medios de comunicación tal como se evidenció los últimos días con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

"Después de declaraciones polémicas sobre el tema del ex ministro de cultura de la Ciudad Darío Lopérfido (que recientemente presentó su renuncia), del otorgamiento a prisión domiciliaria de cincuenta represores de la dictadura, de Aldo Rico desfilando en un lugar privilegiado en el Bicentenario de la reunión del Subsecretario de Juventud, Piter Robledo con la Agrupación neonazi Bandera Vecinal y del encuentro "fraternal" del presidente Mauricio Macri con Enrique Peña Nieto, presidente de México, se evidencia la línea de corrosión de defensa de los derechos humanos, además de mantener presos políticos en democracia, como el caso de Milagro Sala", afirma un comunicado del Movimiento Proyecto Popular que organizó la protesta.

Y finaliza: "La actividad tuvo como objetivo demostrar que la juventud argentina y la sociedad no olvida y no perdona los crímenes de lesa humanidad cometidos en la última dictadura militar y que el Estado es responsable de preservar y construir la memoria colectiva con políticas de DDHH claras, integrales e inclusivas".

El Destape Web


EL CABALLO DE HEBE


Por Jorge Lanata

No hay nada más pornográfico que ver al kirchnerismo desnudo de poder. Ahora muestra lo que verdaderamente es: una secta violenta y alucinada con un concepto de la política que oscila entre los años cincuenta y setenta. Esta semana dos hechos lo pusieron en evidencia: la patoteada de Guillermo Moreno a Martín Tetaz en un programa de Canal 9 y la “fuga” de Hebe de Bonafini eludiendo su orden de detención. Moreno es el villano de una película argentina del cuarenta: un manojo de lugares comunes de la peor moral de barrio y un muestrario de violencia no tan contenida.

“Si yo estoy como invitado, entonces el programa es nuestro”, le dijo a Silvia Fernández Barrio, la conductora que no supo cómo superar la situación. De inmediato, entonces, pidió que echaran al economista.
“No me puede decir mentiroso”, gritó. “El no es mi mujer”, agregó, haciendo gala de una lógica curiosa.


Quien se veía en pantalla –un viejito desequilibrado en pleno ataque de fascismo– había manejado la economía argentina durante años, la relación con las empresas, los institutos de medición, algunos contactos con el exterior. El era la Patria, él era la Nación, y, sobre todo, el era el Pueblo. Hace poco grabó un video que subió a las redes hablando del hambre. Lo hizo en serio, pero bien puede verse como un sketch de Capusotto. Ver a Moreno ahora saliendo del túnel del tiempo provoca tristeza y desazón, pero también debería hacernos pensar sobre nosotros: ¿cómo pudo estar años donde estuvo? ¿Cómo soportamos durante tanto tiempo que alguien nos tratara así?


La de Hebe era una rebelión anunciada: ya le había dicho al juez que “se metiera la citación en el orto”. Hebe se cree San Martín, siente en su fuero íntimo que los argentinos le debemos la democracia. Y si bien la Argentina debe reivindicar y honrar su lucha testimonial durante la dictadura, ese homenaje no la ubica fuera de los límites de la ley. Su complejo de superioridad es el que la llevó a decir, con liviandad, que le alegraba el atentado a las Torres Gemelas o las bombas de la ETA en los supermercados. Y todos mirábamos molestos pero silenciosos: y bueno... así era Hebe. Hebe estaba –le permitimos ponerse– más allá del bien y del mal. Su reivindicación de la violencia política fue permanente y llegó a transformarse en académica cuando las Madres fundaron una Facultad que, frente al desmanejo y por iniciativa K, el Estado tuvo que nacionalizar: allí existieron denuncias por persecución política y pago en negro a los profesores. Y bueno, era Hebe, no les alcanzaba para pagar los impuestos. Yo mismo, en el fallido diario Crítica, tardé un año en animarme a publicar una de las primeras denuncias sobre Sueños Compartidos. Lógica imbécil de la izquierda: creer que mostrar las miserias propias es darle pasto a la derecha. Un reciente informe de la AGN, ahora en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi, reveló que el Estado otorgó 1.295 millones de pesos para la adjudicación de menos de 900 viviendas, y que se detectaron desvíos por 42 millones de pesos hacia cuentas de los Schoklender. Pablo Schoklender, por su parte, ex director de Compras de la Fundación, le pide a Bonafini que explique qué pasó con los 150 millones de pesos que cobró con su firma desde que a él lo echaron de la entidad. ¿Hebe robó? Al juez le tocará dilucidarlo, pero hay algo ineludible: Hebe firmó. ¿Habrá pensando que San Martín estaba más allá del dinero?

En julio de 2011, la Justicia ordenó liberar del secreto bancario las cuentas de la hija de Hebe de Bonafini e inmovilizar sus bienes: la empresa Meldorek (de Schoklender) le compró a María Alejandra Bonafini el departamento que tenía en venta en La Plata.

En agosto de 2007 compró un departamento en la zona del Policlínico en La Plata, sobre la calle 67 entre 5 y 6, por 50 mil dólares. Hoy vale 65 mil.

A los cinco meses, en enero de 2008 compró un semipiso en la calle 44 entre 21 y 22, que vendió a Meldorek, de Sergio Schoklender. Tenía un valor de 80 mil dólares. En noviembre de 2009 compró la casa donde vive en La Plata. Su precio es 250 mil dólares. La Justicia investiga la venta del semipiso de la calle 44 porque en la escritura figura por 25 mil dólares y debió concretarse en 120 mil. Si San Martín puede, ¿por qué no podría Merceditas?

Hebe debería haber declarado el jueves en indagatoria, una instancia del proceso que, por paradoja, le permite al sospechado defenderse de cualquier imputación. Reaccionó como el soldado japonés que, perdido en una isla, no sabe que terminó la guerra: le escribió al juez una carta informal donde empieza hablando de 1977. Hebe, llevamos treinta y tres años de democracia. Alguien debería decírselo. Ni siquiera nombró un abogado que la represente en el proceso. Luego hizo declaraciones para la tribuna; dijo en Del Plata, la radio de Electroingenieria: “Que el juez tome la decisión que quiera, yo lo estoy esperando”. “Si me tienen que meter presa, que me metan”. Ambas declaraciones eran mentira: no acató la decisión del juez, que fue citarla, y evidentemente no quiere ir presa, porque escapó de la comitiva judicial y se escondió detrás de los pañuelos. Vale la pena recordar, a esta altura, que su conducta respecto de la Justicia no fue históricamente así: cuando en febrero de 2013 tuvo que ir a declarar lo hizo mansamente y salió de la audiencia con comentarios elogiosos hacia el juez. El magistrado era Oyarbide, y Hebe declaró durante tres horas. El jueves, con velocidad, el kirchnerismo residual se concentró en defensa de las Madres, cuando nadie las estaba atacando. Muchos estaban ahí, quizás, en futura defensa propia: Máximo Kirchner, Amado Boudou, Oscar Parrili, Carlos Zannini, Luis D’Elía, Martín Sabbatella, Axel Kiciloff. Otros, actuales funcionarios, caminaban por una delicada cuerda: el diputado Larroque, Roberto Baradel, Hugo Yaski. ¿Cuál será en el futuro la autoridad moral de un diputado que vota leyes y avala el incumplimiento de otras? ¿Con qué aval exigirán los gremialistas que se cumplan los convenios cuando avalan que se incumplan los Códigos? No se puede estar de los dos lados de la ley. Por otro lado, ¿por qué descontar que Hebe quedaría detenida, si suponen que es inocente? ¿De qué color es el caballo de Hebe?

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Cerré esta columna mientras Hebe de Bonafini viajaba a Mar del Plata, preguntándome en la radio cuándo llegaría a comer medialunas en Atalaya. A última hora de la tarde de ayer el delirio triunfó: el juez Martínez de Giorgi dejó sin efecto la orden de detención. Si existen en la Argentina personas con un fuero especial, ese fuero puede estar concedido por la concentración de un grupo de fanáticos o por la cobardía judicial a la hora de ejercer la ley. Si estuviéramos en los años ochenta cerraría esta nota diciendo que ganaron los carapintadas.

Clarín

domingo, 7 de agosto de 2016

"JURISPRUDENCIA"


Triste realidad... pero realidad al fin!!!... No sería mala idea todo lo que pudieran argumentar en contra... en contra se les vendría.
Lo recibí y me pareció bueno compartirlo. Un sarcasmo de buena familia.

"Aplicando la “Jurisprudencia” que se ha dejado asentada en los casos de los juicios a los militares, todo el Gobierno K podría ser encarcelado luego de un breve juicio en teatros y plazas públicas. 
O sino, con una preventiva.
Si hubo un funcionario como López (y hubo muchos), todo el ministerio de Planificación y de obras y servicios debería ser encarcelado porque “estaban allí”, porque “algo deberían haber sabido” , “porque no lo evitaron”.
El criterio sirvió para encarcelar militares ¿Por qué no serviría ahora? y en tal caso les vale el delito de “Estafadores de Lesa humanidad”. 
Ya que si en el juicio a los militares se pudo denominar “genocidas” a todas las FFAA, OK. Está bien, apliquemos la misma regla.
Y si no existe el delito de “estafadores de lesa humanidad”, no hay problema, lo decretamos y lo hacemos retroactivo y listo! (solo hay que conseguir una prostituta Zaffaroni que le de viso de seriedad).
Salvo el Portero del Ministerio y algunos más, todo el resto podría ir preso y como tememos que se fuguen, a prisión preventiva por 5 o 10 años... y a esperar que mueran!
Y, ya que estamos… ¿y los jueces? También!  
Si Oyarbide era corrupto y encubría la corrupción, todos los jueces y fiscales deben serlo. Obvio. Todos presos! ¿Acaso no aceptamos que “todos” los militares son torturadores y secuestradores de niños? ¿Por qué no usar esa misma “Jurisprudencia del rótulo” ahora?
Si aceptamos que un militar por el solo hecho de combatir el terrorismo es un “criminal de lesa humanidad”, ¿como no aceptar que un juez que trabajó en la justicia en la década K es un estafador de lesa humanidad? ¿cual sería la diferencia argumental?
La Corte Suprema ¿Qué hizo contra la corrupción? ¿Nada? Entonces por “Obediencia debida”, a la cárcel también! Lo mismo con el Ministerio de Economía y otros tantos ministerios.
Podemos encarcelar unos 5000 o hasta 10.000 funcionarios porque “fueron parte de una maquinaria” (¡que buen término legal!) aunque miles no hayan robado un peso, igual les cabe el castigo. Para que aprendan. Estaban ahí.
Esa es la Jurisprudencia de los juicios a los militares. Si no van a hacer nada por revertirla ¿Por qué al menos, no la aprovechan?"

LOS CHIMPANCES TOGADOS DEL SARRASANI

"Un juez tiene que ser un señor; si sabe derecho, mejor"
Máxima inglesa

Por 
Enrique Guillermo Avogadro

El espectáculo que nos brindó Hebe de Bonafini desde que fue llamada a prestar declaración indagatoria por un juez, que el jueves culminó en la pista mayor del circo porteño, muestra a las claras en qué estado han quedado las instituciones de la República tras décadas de corrupción y de complicidad de los magistrados federales de todas las instancias, ya incapacitados de impartir Justicia sobre la ciudadanía atónita ante la falta de aptitud moral y el enorme desprestigio que los cubre, agravado por el conventillo en que han transformado Comodoro Py.

A partir de ahora, ¿habrá alguien que obedezca un mandato judicial?, ¿aceptará mansamente cualquiera que un Martínez de Giorgi, un Rafecas, un Canicoba Corral, un Casanello, un Freiler, un Ballestero, una Figueroa, un Rosanski, etc., pretenda juzgarlo?

Pero, por encima de todos ellos y con facultades disciplinarias que pueden llegar hasta la destitución, está el Consejo de la Magistratura. La sociedad entera debiera montar guardia en su puerta del edifico para exigirle, simplemente, que cumpla el deber que la Constitución le asigna, y deje de ser el extorsionador en que se convirtiera desde que el ¿Frente para Qué?, imponiendo su mayoría automática, modificó su composición para permitir a la política entrar por la ventana. Mauricio Macri debería enviar ya mismo, sin dilación alguna, un proyecto de ley al Congreso para abolir esos cambios.

Bonafini está imputada por la comisión de varios delitos -defraudación al Estado, emisión de cheques sin fondos y malversación de caudales en los sueños que compartió con sus hijos putativos, los Shoklender- y se declaró, desde el mismo momento en que fue citada a prestar declaración indagatoria, en explícita rebeldía; para demostrarlo, calificó al magistrado que la convocaba, y por añadidura al Presidente de la República, con los más gruesos epítetos, además de seguir en su inveterada postura de incitar a la subversión contra los poderes del Estado y hacer apología del delito.

Cuando se ordenó llevarla ante los estrados judiciales por haberse negado a hacerlo, se acollaró con lo más granado de la asociación ilícita que saqueó nuestro país durante más de doce años. Como red de seguridad para la vieja equilibrista se pudo ver a angelitos o delincuentes tales como Boudou, Parrilli, Zannini, Kiciloff, Mariotto, Recalde, Depetris, el ¿maestro? Baradel, Larroque, Sabbatella, Cerruti, Yasky, Parodi, Segovia y sus "metrodelegados" y, en cartel francés, Máximo Kirchner; todos incurrieron, sin duda, en encubrimiento e intimidación pública. Muchos de ellos ya la habían acompañado cuando organizó los "juicios populares" a periodistas independientes o, travestida como Lenin, llamó a tomar el Palacio de Tribunales y echar a patadas a los miembros de la Corte Suprema; tampoco entonces hubo un fiscal o un juez con los redaños necesarios para imputarla por atentar contra la Constitución.

Esos mismos magistrados sinvergüenzas se niegan a cumplir con el sagrado deber que les impone la ley: la aplican retroactivamente, niegan el principio de inocencia, validan inadmisibles pruebas, mantienen prisiones preventivas que exceden el máximo legal, no otorgan el beneficio de la prisión domiciliaria a los mayores de setenta años, no cuidan la salud de los viejos enfermos. Y todo eso sólo por cobardía frente a la reacción de los tuertos organismos de derechos humanos, verdaderas cuevas de ladrones y meros instrumentos de venganza de los terroristas.

En la Argentina que los Kirchner legaron a Macri, y que éste aún no pudo o no supo corregir, el patoterismo y la violencia pueden más que la Justicia, que ni siquiera puede controlar eficientemente a las distintas policías, que la obedecen sólo cuando les parece, porque no saben cuándo serán denunciados y condenados por hacerlo; basta recordar qué pasó en diciembre de 2001.

Otra pista en la cual se exhibe impunemente la ignorancia y la soberbia de los simios togados se da en el terreno de las tarifas públicas; ¿cómo puede un tema meramente técnico ser justiciable?, ¿qué saben los jueces acerca del costo de la energía o de la operación del subterráneo?, ¿por qué no preguntarles, también, de dónde deben extraerse los fondos para seguir pagando la fiesta populista y criminal?, ¿qué explicarán a quienes, por retrotraer la situación a diciembre de 2015, han perdido la "tarifa social" que les permitía pagar aún menos que antes y, a cambio, siguen regalando el gas y la luz a los hogares más pudientes?, ¿quién pagará ahora a las empresas para que puedan continuar prestando aunque sea estos deficientes servicios?

Evidentemente, parecen ignorar -algunos lo hacen con intención política- que uno de los requisitos esenciales para lograr el arribo de las anheladas inversiones productivas es la seguridad jurídica, y el penoso espectáculo que están brindando en este campo funcionarios y jueces no hace más que alejar el horizonte. Simultáneamente, al mantener congeladas las tarifas, impiden que crezcan la exploración, la generación, el transporte y la distribución de energía, para recuperar el autoabastecimiento perdido adrede por don Néstor y doña Cristina; y ese es el otro requisito esencial, ya que no hay en el mundo quien invierta en un país donde faltan tan básicos insumos como el gas y la luz.

La sociedad en su conjunto tiene una titánica tarea por delante: devolver al Poder Judicial la independencia, la sapiencia y el prestigio necesarios para desempeñar el soberano rol que la Constitución le asigna. La carrera judicial no es para todos, porque -en especial aquí- está llena de obstáculos, y sólo los espíritus superiores pueden transitar ese camino sin caer en tentaciones mundanas.

Quienes tienen la facultad de disponer sobre la libertad y el patrimonio de los ciudadanos y la obligación de ser la barrera frente a los abusos del poder sobre los individuos, deben estar por encima de cualquier cuestionamiento y de toda sospecha; como la mujer del César, no sólo tienen que ser serios y honestos sino, además, parecerlo.

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

viernes, 5 de agosto de 2016

JUICIO MORAL A HEBE DE BONAFINI


Por Agustín Laje

El maniqueísmo y la política han guardado siempre un estrecho vínculo. Y es que tal vez no exista mayor muestra de la magnitud de un poder hegemónico que su capacidad para determinar, de modo tajante, certero e inexorable para todos, aquello que se encuentra dentro de la dimensión del “bien” respecto de aquello otro que ocupa el lugar del “mal”.

Valga este comentario inicial para advertir que el maniqueísmo, llevado al terreno de las personalidades políticas, se traduce en ángeles y demonios. Los unos, incuestionables, insospechables, incorruptibles; los otros, chivos expiatorios todo-terreno, depositarios de todo aquello que es maldito y perverso.

Hebe de Bonafini ha ocupado en esta lógica, relato de por medio, el lugar angelical de la historia. Hace algunas horas, tras el pedido de detención de Hebe después de que ésta faltara por segunda vez a su llamado a declarar en la causa Sueños Compartidos, los medios de comunicación, los políticos y los periodistas, se mostraron incapaces de pronunciar cualquier análisis sin antes cubrirse con una extensa introducción al estilo de “…no quiero desmerecer el trabajo por los Derechos Humanos de Hebe, pero…”, o “…entiendo el dolor de una madre que ha perdido a sus hijos, pero….”, o “…se trata de la más importante dirigente humanitaria del país, pero…”.

De esa manera se trata a los ángeles políticos. Nadie se anima a proferir juicios categóricos y sin rodeos, pues temen arrimarse al precipicio de las opiniones políticamente incorrectas.

Pero he aquí la única verdad de esta historia: Hebe de Bonafini no es un ángel, y no sólo debería comparecer penalmente por el desvío de más de 200 millones de pesos que su Fundación robó al Estado argentino, sino que merece, de una vez por todas y mucho más importante inclusive, un juicio moral que eche por tierra con la mitología derechohumanista de la cual se ha alimentado desde hace años.

Sería bueno comenzar diciendo la verdad sobre sus hijos: desaparecieron no por “tener barba y pelo largo”, sino por engrosar una organización terrorista y, con un FAL al hombro y habiendo recibido entrenamiento en Cuba a cargo de Manuel Piñeiro, lanzarse a combatir gobiernos constitucionales y de facto (a la guerrilla esto siempre le dio igual) para instalar el comunismo en nuestras tierras. Va de suyo que esto no justifica los métodos ilegales que se utilizaron para acabar con ellos, pero si vamos a hablar de historia, la contemos completa.

Digamos también otra verdad que se desprende de esta última: a Hebe los Derechos Humanos siempre le interesaron un comino. Lo que Hebe siempre ha querido es mantener vivas las ideas que portaron sus hijos desaparecidos que eran, por si hace falta aclarar, totalmente contrarias a los valores encarnados en los Derechos Humanos. Su diferencia y fragmentación con la “Línea Fundadora” de Madres de Plaza de Mayo tuvo como causa precisamente este hecho: la lucha para Hebe no era por los DDHH, sino por el comunismo.

Sólo así se pueden explicar muchas cosas que han protagonizado Hebe y su facción de Madres después de la vuelta de la democracia. Recordemos algunas.

En los años ´90, Hebe se dedicó a viajar con frecuencia a España para reunirse con gente de la organización terrorista ETA. Pocos años más tarde, en 2003, la líder de Madres de Plaza de Mayo le pedirá a Néstor Kirchner que no acepte el pedido de extradición del terrorista etarra José María Lariz Iriondo, escondido en Argentina, fugitivo de la justicia española, acusado de la voladura de un vehículo policial y tenencia de armas de guerra.

Por aquel entonces Hebe también tenía estrechos lazos con la guerrilla mexicana EZLN, liderada por el mítico “Subcomandante Marcos”. Sergio Schocklender ha contado que él y Hebe enviaban jóvenes izquierdistas argentinos a Chiapas, a aprender de las técnicas insurgentes que el EZLN desplegaba en ese territorio.

En Colombia, los vínculos se dieron tanto con el grupo terrorista Movimiento 19 de Abril (M-19) como con las FARC. A los campos clandestinos de estas últimas también enviaron jóvenes argentinos, según posteriores confesiones de Schocklender. Asimismo, en la Universidad Popular de las Madres, las FARC fueron tema de estudio desde el año 2001 en cursos que muchas veces fueron dictados por miembros de la mismísima guerrilla colombiana. El 25 de marzo de 2005, Hebe y las Madres organizaron un acto público en homenaje a los cuarenta años de la creación del grupo narcoterrorista. Vale agregar que cuando cayó el líder guerrillero Raúl Reyes y su computadora fue capturada, en ésta se encontraron e-mails donde se menciona a Hebe y se la vincula con transferencias de dinero.

Pero Hebe no sólo admiraba a grupos terroristas hispanoamericanos. También se embelesó con Al-Qaeda cuando éste derribó las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, y Bonafini reconoció públicamente haber tomado la noticia con mucha algarabía y haber festejado “brindando con champagne” por la muerte de 3.000 seres humanos inocentes. Vale agregar que la suya no fue una opinión aislada: docentes de la Universidad de las Madres también anunciaron su alegría, como David Viñas y Zito Lema.

¿Y para qué abundar en la conocida amistad y admiración que Hebe ha tenido para con dictadores de izquierda como Fidel Castro? Imposible no recordar que cuando éste cumplió 80 años, Bonafini lo calificó en carta pública como “el mejor hombre de los últimos siglos”; ese mismo hombre sobre el que pesan innumerables causas de violaciones a los derechos humanos y delitos de lesa humanidad.

Hebe de Bonafini, con sus actos y con sus dichos, ha dejado claro que su interés no son los Derechos Humanos, sino propagación de una determinada ideología. Es momento que asumamos como sociedad que el ángel que creíamos tener en frente distó en mucho de ser tal cosa. Llegó el momento de que Hebe tenga su juicio moral.

Prensa Republicana


jueves, 4 de agosto de 2016

PIDEN QUE UN CRIMEN DEL ERP SEA CONSIDERADO DELITO DE LESA HUMANIDAD Y REABRIR LA CAUSA


Se trata de los asesinatos del capitán Viola y su pequeña hija de tres años, ocurridos en 1974. Infobae accedió al documento que la viuda presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos


El capitán Viola y su pequeña hija María Cristina. Fueron asesinados por el ERP El capitán Viola y su pequeña hija María Cristina. Fueron asesinados por el ERP

El violento ataque que culminó con la muerte del capitán del Ejército Humberto Viola y su pequeña hija de tres años, María Cristina, y provocó serias heridas a María Fernanda, de cinco, fue uno de los más violentos que perpetró el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). El lamentable episodio ocurrió el 1 de diciembre de 1974 en Tucumán, cuando Viola, junto a su familia, llegaba en su auto a la casa de sus padres y fue atacado a balazos por un comando del ERP. Ocurrió en pleno gobierno constitucional peronista, y se convirtió en un caso paradigmático de la violencia guerrillera, que no dudó en disparar contra menores.

A más de cuatro décadas de los hechos, la viuda de Viola, María Cristina Picón, que estaba embarazada de cinco meses cuando ocurrió el trágico crimen, busca que los responsables sean castigados. Tras un largo derrotero judicial que llevó al expediente al olvido, Picón de Viola hizo una presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) buscando que el asesinato de su esposo y su hija sean considerados delitos de lesa humanidad y se reabra la investigación.

Infobae accedió al largo escrito que el abogado de Picón de Viola envió a la CIDH. Allí, la viuda de Viola denunció la violación de los derechos contemplados por los artículos 5°, 8° (garantías judiciales), 11° y 25° (protección judicial), así como del artículo 3°, común de las Convenciones de Ginebra de 1949.


El capitán Humberto Viola

Este último artículo puede resultar clave para que prospere la petición, ya que configura como delitos de lesa humanidad a los atentados contra civiles inocentes en conflictos armados, ya sean internacionales o de orden interno, como el que vivía la Argentina en aquellos trágicos años.

Asimismo, Picón de Viola citó numerosos testimonios, libros e incluso publicaciones de las organizaciones armadas, que la llevan a concluir que "los miembros de la guerrilla fueron instruidos en Cuba, de quienes recibieron un apoyo directo financiero y militar". Se trata de otro dato de relevancia, ya que explicita el apoyo de otro país al accionar terrorista en la Argentina.

"Los terroristas del Ejército Revolucionario del Pueblo, que los acribillaron por la espalda, seguían las enseñanzas de Ernesto Guevara; estaban envenenados por el odio como factor de lucha, ese odio intransigente al enemigo que no reconoce límites morales; se habían convertido, como él lo exigía, en 'efectivas, violentas, selectivas y frías máquinas de matar'", sostuvo en otra parte de la presentación.

Los testimonios y pruebas citada por la señora Viola también apuntan a demostrar que el Estado argentino, por acción u omisión, facilitó en cierta manera el accionar de los grupos terroristas.


María Cristina Picón, viuda de Viola

En la parte final del escrito, la mujer hizo referencia a los recientes casos de corrupción del kirchnerismo que salieron a la luz y señaló que "como es público y notorio, los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner estuvieron integrados por prominentes miembros de la guerrilla montonera y erpiana".

"En los días en que se presenta esta denuncia, la enorme corrupción de esos gobiernos va saliendo a la luz y son encarcelados ex funcionarios y empresarios ligados a sus máximos dirigentes políticos, mientras la ex presidenta de la Nación es indagada", agregó al respecto.

El camino de la investigación

En octubre de 2009, la viuda de Viola apeló ante la Cámara Federal de Tucumán la sentencia del juez federal subrogante Daniel Bejas, quien se negó a reabrir la investigación al considerar que no se trataba de delitos de lesa humanidad.

La Cámara no compartió el criterio de Bejas y recordó que la CIDH estableció que la aparición de nuevas pruebas que permitan establecer que un crimen fue delito de lesa humanidad puede permitir la reapertura de un expediente. Sin embargo, se opuso a esto último al considerar que los responsables ya habían sido juzgados.

La señora de Viola interpuso a su vez un recurso en Casación, al considerar que los autores mediatos del ataque contra sus familiares habían sido los integrantes del buró político de la organización guerrillera que lideraba Roberto Santucho. La Cámara rechazó también este recurso y luego la Corte Suprema se opuso a abrir el recurso extraordinario. Ahora, la viuda del militar asesinado recurrió a la CIDH en la búsqueda de justicia.


Roberto Santucho, líder del Ejército Revolucionario del Pueblo

Fte: Infobae/Infocon

UN MANIFIESTO POR LA JUSTICIA


La reapertura de causas que eran cosa juzgada y la violación del derecho a la prisión domiciliaria han sido denunciadas por un grupo de destacados juristas.

Un conjunto de muy destacados juristas, cuya independencia de opinión no requiere demostración, ha emitido un documento titulado "Manifiesto: la Justicia y los juicios de lesa humanidad", donde cuestionan que se hayan dejado de lado los principios fundamentales de la justicia en el tratamiento de los delitos cometidos durante la represión del terrorismo de los años setenta. El documento objeta también la asimetría en el juzgamiento de estos delitos mientras se han mantenido impunes los cometidos por los grupos armados que desataron la violencia en pos de la implantación en la Argentina de un régimen totalitario marxista al ejemplo de Cuba.

El manifiesto tiene un carácter jurídico. Reclama justamente por la falta de juridicidad en casos en los que prevalecieron la ideología y la exacerbación de sentimientos de venganza. Durante la gestión kirchnerista, las condenas y encarcelaciones de militares y miembros de las fuerzas de seguridad se utilizaron como una pantalla para recoger apoyos políticos y para inhibir críticas, como si con ese proceder se adquiriera un fuero virtual que les permitiera quedar impunes del latrocinio y la corrupción.

Según destaca el manifiesto, se reabrieron procesos que ya habían adquirido categoría de cosa juzgada, se privó a los acusados del derecho a un debido proceso y se les negó la aplicación de la ley penal más benigna. Desapareció la necesaria seriedad procesal en ciertos juicios orales, envueltos en espectáculos cercanos al linchamiento por muchedumbres convocadas al efecto. Testigos y testimonios resultaron en muchos casos fraguados. En varias ocasiones los acusados fueron llevados al tribunal en camilla, sin que siquiera pudieran expresarse. Son 1435 las personas privadas de la libertad, de las cuales 248 llevan más de tres años de prisión preventiva sin sentencia. Han sido 360 los que han muerto en cautiverio y a muchos de ellos se les negó un tratamiento médico razonable. Aun a pesar de la elevada edad de la mayor parte de estos reclusos, superior a los 70 años que establece la ley, se les ha negado la prisión domiciliaria. Sólo en estos últimos meses se advierte una mejor disposición a concederla, aunque en algún caso, como el del general Eduardo Cabanillas, la prisión domiciliaria le llegó cuando ya había iniciado una huelga de hambre.

La declaración hace referencia a la negación de justicia a las víctimas de atentados realizados por los grupos terroristas. Para estos casos todas las instancias judiciales han rechazado sistemáticamente las demandas, al aducir la prescripción por entender que no están alcanzados por la calificación de lesa humanidad debido a que no hubo intervención del Estado. Los juristas interpretan, por el contrario, que "el Estatuto de Roma, que creó la Corte Penal Internacional, y al que la Argentina ha adherido, considera expresamente tanto los delitos cometidos por el terrorismo de Estado como los perpetrados por bandas armadas dentro de la misma categoría de lesa humanidad y, por ende, sujetos a idéntico régimen de imprescriptibilidad". Para más abundamiento, tanto los Montoneros como el ERP recibieron adiestramiento y apoyo material del Estado cubano. Debe recordarse además que luego del cruento ataque al cuartel de Azul, el entonces presidente Juan Domingo Perón pidió la renuncia a los gobernadores Oscar Bidegain, de Buenos Aires, y Ricardo Obregón Cano, de Córdoba, por considerar que desde sus gobiernos habían prestado apoyo a los grupos terroristas.

Desde esta columna editorial nos hemos ocupado recientemente de la presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la viuda del capitán Humberto Viola, asesinado en 1974 por el ERP junto a su hijita María Cristina. Esta presentación expone justamente estos antecedentes. No sólo no están sometidos a juicio los responsables de los grupos terroristas, sino que muchos de sus integrantes que en su momento fueron amnistiados o indultados fueron más tarde premiados con cargos públicos y loas en el relato oficial de la era kirchnerista.

Resultan claros los argumentos jurídicos expuestos con profesionalidad en el manifiesto. Pero se podrían agregar otros relacionados con la clara discriminación y el tratamiento asimétrico aplicado a ambas partes de la guerra interna sufrida por nuestro país en los setenta. La interpretación parcial de los hechos ha alcanzado gran parte de los medios y también los textos escolares y las universidades estatales. Sometidos a estos relatos, presiones e inhibiciones, en algunos casos por la propia adhesión a la denominada "justicia legítima", se han desempeñado los jueces a quienes ahora se les reclama nada menos que hacer justicia.

Editorial La Nacion

lunes, 1 de agosto de 2016

EL "CHE" GUEVARA: SU CUESTIONABLE TÍTULO DE MÉDICO




Por Enrique Rios 

Existe un prolongado y enigmático silencio –que no quiebran sus numerosos y amables biógrafos- sobre la presencia de Ernesto Guevara en la Universidad de Buenos Aires y, muy particularmente, sobre las materias cursadas en prodigiosos tres últimos meses de su carrera.

Sólo se sabe que este hombre –que habiendo terminado su segundo año de Medicina ha permanecido durante ocho meses continuos fuera de Argentina, totalmente aislado, separado de la universidad; que en su recorrido por seis países no llevó con él un simple libro de texto y que, por su ausencia, no pudo haber asistido a un solo día de clases en la Facultad de Medicina- aprueba, 45 días después, el examen de Clínica Pediátrhca, y, a los pocos días, ya en noviembre, el gran ausente aprueba tres materias que requerían la concurrencia a clase por 30 horas cada una (Resolución del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Médicas, del 29 de marzo de 1950).

Eso es poco. En diciembre, en menos de 22 días lectivos, aprueba once materias. Quince, -casi la mitad de los cursos necesarios para adquirir el doctorado- examinados y aprobados en apenas tres meses, sin haber asistido a clases ni a prácticas en todo el año con la probable excepción de las últimas semanas.

Muchas dudas surgen al analizar las materias aparentemente cursadas, de octubre a diciembre, en su último año universitario.

Para aclarar estas interrogantes nos dirigimos años atrás al Rectorado de la Universidad de Buenos Aires y, posteriormente, a la Secretaría de Asuntos Académicos de aquella universidad, solicitándoles me informaran sobre los requisitos exigidos por esa universidad en los años 1952 y 1953 para graduarse de médico.

Luego de distintas comunicaciones recibí de esta última funcionaria la Resolución del Consejo Directivo de la Facultad de Medicina sobre el ordenamiento de asignaturas y régimen de exámenes exigidos por esa universidad para graduarse de médico en los años 1952 y 53.

Al cotejar las exigencias de ese plan de estudios con las fechas en que Ernesto Guevara de la Serna aparecía aprobando distintas materias resultaba evidente que no habría podido recibir su título de médico.

Hubiese sido en flagrante violación de las regulaciones de la propia Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires que se le hubiese conferido tal título ya que de acuerdo a la Resolución arriba mencionada ese otorgamiento estaría en total incumplimiento de lo dispuesto por varios de sus artículos.

Veamos, tan sólo, uno de esos:

Artículo 13.- “Después de haber aprobado el examen de Clínica Médica, los alumnos completarán sus conocimientos prácticos durante un año, para lo cual concurrirán, obligatoriamente, durante tres meses a un servicio de Clínica Médica, tres meses a Clínica Quirúrgica, tres meses a Cirugía de Urgencia y Traumatología y tres meses a Clínica Obstétrica, con un mínimo de 24 horas semanales”.
Es decir, que después de Clínica Médica, supuestamente aprobada por Guevara en diciembre de 1952, tenía él que concurrir, obligatoriamente, durante doce meses a un servicio en cada una de las cuatro materias aquí señaladas. Pero es sólo seis meses después de su último examen que Guevara parte, en julio de 1953, de su país natal sin jamás regresar.

Ante esta contradicción me dirigí nuevamente a la Secretaría de Asuntos Académicos y a la Dirección General de Títulos y Planes de la Universidad de Buenos Aires señalándoles estas inconsistencias y se me informó que el plan de estudios que regía para los estudiantes que cursaban estudios en la Universidad de Buenos Aires en 1952 y 53 no se aplicaba a Ernesto Guevara porque éste se había matriculado en la Facultad de Medicina en el año 1948 cuando regía otro plan de estudios.

Al recibir esta nueva información solicitamos de la Secretaría de Asuntos Académicos y de la Directora de Alumnos el envío de este plan de estudios vigente cuando Ernesto Guevara ingresó en la Escuela de Medicina. Lo recibimos.

El plan de estudios vigente en 1948, cuando Guevara ingresa en la Escuela de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, requería asistencia a clases, la previa aprobación de determinadas materias y haber completado trabajos prácticos de otras asignaturas para pasar al siguiente año y, luego, para recibir el título.

Las horas de las clases a las que debía asistir en los 66 días lectivos de octubre, noviembre y diciembre para cubrir las materias que, supuestamente, ha examinado en ese período de tiempo, que están detalladas en mi libro “Guevara: Mito y Realidad”, ascendería a 1658 horas lectivas.

Ernesto Guevara de la Serna tendría que haber asistido 25 horas diarias!!! en cada uno de los 66 días lectivos de octubre, noviembre y diciembre de 1952 para haber cumplido con los requisitos académicos del plan de estudios de 1937 vigente en 1948 cuando se matriculó en la Escuela de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.

Ante estas nuevas contradicciones solicité copia del expediente académico de Ernesto Guevara.

¿Cumplió Guevara con todos los requisitos académicos para obtener su título? Por el momento, no se sabrá. ¿Por qué?

Se me comunicó que la Facultad de Medicina no podía ofrecerme copia porque el expediente académico de Ernesto Guevara de la Serna había sido robado.

Luce comprensible que el expediente académico de este prodigioso estudiante haya desaparecido.

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Vean como pasó su tiempo, durante el que se suponía que estudiaba, Ernesto Guevara Linch de la Serna, (a) el Che.

Año 1950

Realizó su primer viaje solo durante varios meses en una bicicleta con motor "cuchiolo": Córdoba, Santiago del Estero, Tucuman, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja y vuelve por San Juan, San Luis. Recorrió 4.500 km.

Año 1951

Fue contratado como paramedico de a bordo en la flota de YPF, lo que le permitió recorrer la costa atlántica sudamericana desde Comodoro Rivadavia hasta Trinidad y Tobago, pasando por varios puertos de Brasil en distintas oportunidades.

Año 1952

Realizó su primer viaje Latinoamericano junto a su amigo Alberto Granados, salió de San Francisco Córdoba en la moto de éste. El viaje duró 9 meses, despues de pasar a Chile donde debieron abandonar la moto por graves desperfectos, siguieron viaje hacia el norte, a Bolivia, y luego a Perú. En Lima tomaron contacto con el médico Hugo Pesce, conocido especialista en lepra y dirigente del partido comunista peruano, que influyó en las decisiones de vida que adoptaría Guevara.
Luego pasaron a Colombia y de allí volaron en hidroavión a Bogotá, donde fueron arrestados pero prontamente liberados. Luego viajaron a Caracas donde Granados obtuvo un empleo en un leprosario. Guevara debió continuar hasta Miami para volver en un avión de cargas de un familiar que hacia escala allí.

Año 1953

Guevara inicia su segundo viaje por América con su amigo Calica Ferrer, su objetivo era ir a Caracas donde los esperaba Granados.
Viajaron en tren a Bolivia y permanecieron allí varias semanas en pleno proceso de la revolución por el (MNR) Movimiento Nacional Revolucionario. Luego se dirigen a Lima donde Guevara volvió a visitar a Pesce, de Lima viajaron a Guayaquil, Ecuador, de allí Guevara decidió ir a Guatemala para ver la revolución que lideraba Arbenz. Calica se separó dirigiendose a Caracas donde lo esperaba Granados y se quedó allí por 10 años.


El interés del Che por visitar Guatemala estaba dado por que en esa nación se había establecido un gobierno de tipo socialista en la revolución de 1944 con Juan J. Arevalo a quien sucedió Arbenz. Allí el Che conocería a Hilda Gadea, exiliada peruana. dirigente de APRA (Organización revolucionaria comunista), que luego se transformaría en su esposa.



Con la caída de Abenz por un golpe de estado y la toma del poder por militares, los revolucionarios fueron perseguidos. Hilda Gadea, colaboradora del gobierno de Arbenz, fue detenida y Ernesto Guevara se refugió en la embajada Argentina entre los refugiados comunistas.

A fines de Agosto de 1954 llegó el salvoconducto para él, yendo a buscar a Hilda que había recuperado la libertad poco antes, pero la relación estaba terminada. Se reencontrarían en Mejico.



Resulta un misterio como hizo Guevara para hacer tantos viajes prácticamente todos los años, leer libros sobre temas filosóficos y escribir sobre ellos, practicar deportes y publicar sobre los mismos, trabajar, etc, y poder hacer su carrera de medicina, no habiéndose destacado nunca durante su carrera en la secundaría como alumno sobresaliente.


También es sumamente llamativo que, cuando triunfara la revolución se desempeñara en distintos cargos que nada tenían que ver con su supuesta profesión de médico. Y muchos opinaban que si lo hacía en esa disciplina, los médicos se darían cuenta que él no lo era.


LiberPress Diario Las Américas- Octubre de 2007

FUERZAS ARMADAS Y SU FUTURO


Por Virginia Gamba

La guerra contra el terrorismo iniciada por orden del gobierno constitucional argentino en 1975 fue naturalmente continuada por el régimen de facto a partir del 24 de marzo de 1976, no porque los militares lo desearan, sino por imposición del enemigo, que mantuvo la ofensiva contra la sociedad argentina.

Pero desde 1983 se decidió llevar a los militares combatientes en ella a los estrados judiciales a fin de juzgar sus conductas por procedimientos para tiempos de paz a la luz del Código Penal ordinario, habiendo generado ello una fenomenal confusión que se ha ido agravando a través del tiempo pues es sabido que las acciones de guerra deben juzgarse por las leyes que la gobiernan ante tribunales especiales y no por las leyes penales ordinarias aplicadas por los tribunales previstos para juzgar delitos comunes en tiempo de paz.

Los jueces que han procesado y los que están juzgando a militares por sus responsabilidades durante la guerra contra el terrorismo, actuaron y actúan ignorando lo que es la guerra, las normas que la regula y la historia de la formación por parte del Estado Argentino de los cuadros militares para desempeñarse en ella.

El conflicto en su variante netamente “revolucionario”, a partir de la década de los cincuenta, comenzó a preocupar a estudiosos militares y ya en el año 1958 en la Escuela Superior de Guerra contribuían en la cátedra dos Tenientes Coroneles franceses con experiencia en la guerra de Argelia, habiéndose llevado a cabo el primer ejercicio denominado “Barcala” en el Valle de Punilla, Córdoba.

Desde entonces comenzaron a ser entrenados en forma específica por el Estado Argentino los cuadros militares tomándose más adelante, como guía escrita, reglamentos dictados e impresos oficialmente a partir de 1968 en los cuales se explicaba y definía a ese tipo de conflicto y se preveían las acciones para combatir en él.

Hoy en día el conflicto es aún peor, y tanto Colombia, como Venezuela, como Chile, Bolivia y por supuesto Brasil están tomando medidas preventivas para evitar la guerra.

Las miles de víctimas del terrorismo se merecen que encontremos una forma eficaz de detener a los terroristas y evitar que sigan amenazando la vida republicana, aunque sea bajo la apariencia de “democracia”.

Porque no es lo mismo República que “democracia”, para los socialistas del siglo XXI.

Los terroristas no funcionan como ejércitos convencionales: nunca llevan uniformes o defienden un territorio. Sus combates son para infundir pánico y, a través del miedo, su ideología. Por tanto, para que el ejército pueda responder al auge del terrorismo global hace falta plantear medidas que estén en constante evolución dentro de una estrategia global.

El apartamiento voluntario del mundo civilizado obedece a la política desarrollada por parte del gobierno de la familia Kirchner, que sumergió al país en una falta de seguridad jurídica crítica. Eso trae necesariamente consecuencias: situaciones críticas que pueden llegar a ser violentas cuando el encauzamiento de los problemas trascienden lo jurídico.

Con la autoridad de haber sido asesora permanente del Ministerio de Defensa argentino desde 1983 hasta 1988, y además Profesora Titular de la Escuela Superior de Guerra, antes de radicarme en Europa, puedo sostener científicamente que la falta de preparación de los militares en Argentina, su anulación y desarme absolutos, garantizan que el país será un blanco fácil del próximo conflicto, de una naturaleza absolutamente distinta que los anteriores.

Como lo he expresado claramente en mi último trabajo “Society under siege – Crime, Violence and Illegal Drugs” (Sociedad bajo asedio – Crimen, Violencia y Drogas), publicado en Dublin, considero que el desarme y la desmovilización de las fuerzas armadas argentinas son garantía de la violencia.