jueves, 15 de septiembre de 2016

VOLVIÓ UNA NOCHE Y NO LA ESPERABAN



Todavía no hace un año que se fueron, son cada día menos, pero hacen más ruido porque"saben hacerlo". 

Por Ricardo Bustos

Generalmente nos damos cuenta de las prácticas políticas poco inteligentes de quienes protestan en las calles, hacen piquetes y cortan cualquier avenida usurpando la vía pública, la misma que nos pertenece a "todas y todos".

Durante esta semana que transcurre hemos presenciado como aquellas extrañas organizaciones sociales que llevan pancartas con inscripciones de partidos políticos o gremios que no adhieren al gobierno de turno, realizan todo tipo de escraches o protestas utilizando, como en los últimos días, lo mas valioso para una época de "hambre" como son los alimentos. Primero ocurrió con las frutas que trajeron a plaza de mayo desde el Valle de Río Negro a mas de 1000 kms. y ahora una Cooperativa formada no sabemos como ni cuando con las verduras. Si bien es cierto algo ha cambiado porque el que se quema con leche ve una vaca y sale corriendo, en esta ocasión no han querido imitar a los tamberos que por no regalar la leche la arrojan a las banquinas de los caminos.

Oh casualidad...la señora ex presidente, nuestra ex casi reina, en su nuevo regreso a la Capital Federal ha participado de un encuentro especialmente invitada por uno de los gremios que viene realizando la mayoría de los paros, cortes y manifestaciones de los últimos tiempos, es decir ATE, el mismo que forma parte de la CTA de Yasky, un incondicional del Cristinismo que cuando perdió las elecciones a manos de su colega Pablo Micheli en su "no reconocida" central obrera, le negó a su contrincante el lugar que le correspondía por el triunfo electoral hasta el día de la fecha, aunque paradójicamente están juntos en esto de atropellar la Constitución por las calles del país.

La abogada exitosa, ha tenido un gesto que no podemos criticar y es haber reconocido durante la charla que "Nosotros no vamos a decir pobreza cero porque no somos cínicos y no mentimos" y tiene razón la Doña, porque la gestión de su gobierno ha dejado hilachas por todo el territorio nacional gracias a la corrupción generalizada y la compra de voluntades con Gobernadores fieles que se comieron todo el dinero que les enviaba para dejar a sus pueblos en la absoluta miseria y no hace falta mencionar cuales son porque basta con recorrer un poco el norte del país para comprobarlo.

La señora olvidó mencionar que sus amigos y aliados políticos colaboraron para que un día los argentinos decidieran que a pesar del sacrificio que les esperaba, debían intentar recorrer un nuevo camino, con gente desconocida que tal vez los lleve a un mundo diferente en donde no sea algo cotidiano robar o ver como roban y callarse la boca.

El gobierno anterior sembró en Argentina semillas de odio, rencor, discriminación y falta de oportunidades, las mismas que por caso le otorgó a truchos dirigentes como Milagros Sala, el dirigente de Quebracho Esteche, el impresentable xenófobo nazi Luis D'Elía, el guapo Guillermo Moreno, el valijero del Convento, José Lopez, el conductor de la caja mayor Julio De Vido, el testaferro Cristinista en la máquina de hacer billetes Amado Boudou, la Fiscal General Gils Carbó y todos los defensores del "modelo" que aún andan dando vueltas en la calesita de la vida como Daniel Scioli, Axel Kicillof, Ottavis, Larroque, De Pedro, Alicia Kirchner, Kunkel, Diana Conti y tantos otros que supimos soportar durante los 12 años que duró la agonía de un país que estuvo al borde de la muerte. Algo que siempre olvida mencionar la señora ex presidente toda vez que alguien le presta un micrófono y una cámara es qué hizo para que hoy aún haya más pobres y desnutridos, más jubilados y pensionadas por debajo de la línea de pobreza, más hospitales sin insumos ni profesionales bien pagos, mejor educación con salarios docentes actualizados, rutas destruidas por el paso del tiempo sin haberlas mantenido en los 12 años de gestión y con presupuestos aprobados y pagados a empresas que respondían sus socios, arroyos y canales que debían limpiarse para que no se produzcan inundaciones en los pueblos, algo que por cierto fué presupuestado y jamás llevado a la obra y como estos casos, innumerable cantidad de desvío de dineros del estado para los bolsillos de muchos que hoy desde el llano critican a los ciudadanos que les dijimos BASTA.

Dejen por favor de hacer tantas marchas y si tanto quieren al pueblo como dicen, hagan algo por ayudar a quienes más sufren devolviendo aunque sea una parte del dinero mal habido que se llevaron a sus casas.

Todavía no hace un año que se fueron, son cada día menos, pero hacen más ruido porque"saben hacerlo".

Quizá lo más triste que han dejado es haber utilizado la figura de Hebe de Bonafini para sus apetitos personales, sabiendo que el pueblo argentino jamás iba a ir en contra de una figura tan emblemática para los Derechos Humanos de la Nación. Algún día debería reconocer aquel "vamos por todo" que las Madres de Plaza de Mayo no podían ser incluidas en ese robo de identidades políticas. Todo se paga en este valle de lágrimas porque del otro...nadie volvió para contarlo.

"Razonar y convencer, ¡qué difícil, largo y trabajoso! ¿Sugestionar? ¡Qué fácil, rápido y barato!"
Santiago Ramón y Cajal. Médico Español (1852-1934)

Ricardo Bustos - Locutor Nacional-Comunicador
Capioví- Misiones

DESAFÍOS E INCONGRUENCIAS

A pesar del arduo camino a recorrer para recomponer la deteriorada situación económica que dejó el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, mezcla de errores y de medidas tomadas deliberadamente para perjudicar al gobierno siguiente y al país todo, los mayores desafíos de Cambiemos no provienen exclusivamente del ámbito económico.

Por 
Juan Carlos Neves

De hecho, y tal cual comentamos en el mes de agosto, la inflación tiende definidamente a bajar, llevada por la recesión y por algunas medidas de fondo como la contención de la emisión. Por su parte, esto permitirá un descenso de las tasas de interés y atraerá un previsible flujo de capitales productivos, lo que promoverá un crecimiento lento pero sólido en los próximos trimestres.

También el desafortunado episodio de la suba de las tarifas, concretada con múltiples errores de ejecución, tiende a regularizarse con la ayuda de la Corte Suprema y de un baño de sensatez y humildad, no sin dejar una secuela de daño tanto al prestigio como al ambicioso programa de reducción de subsidios previsto por el gobierno.

En la medida en que se pueda mantener contenida y controlada la reacción social que todo ajuste conlleva, hasta que las variables comiencen a ser favorables, el frente económico podrá estabilizarse y solo quedará firme, como enemigo declarado, el núcleo conformado por la izquierda dura, los seguidores ciegos que responden a Cristina Fernández y los grupos de montoneros y demás movimientos radicalizados. El resto, incluyendo los gremialistas tradicionales agrupados en la CGT, el PJ, el Frente Renovador y demás expresiones políticas, constituyen la oposición natural que cumple su rol y que no pone en peligro al sistema institucional.

Sin embargo, no son estos los únicos desafíos que debe enfrentar el gobierno, ni los únicos frentes en que debe mostrar congruencia y aptitud. Las noticias de los acelerados contactos con Gran Bretaña, realizados con la expresa intención de atender al pedido de que Argentina ceda en las objeciones a la extracción de petróleo y gas por compañías británicas en Malvinas y autorice vuelos directos por sobre su espacio aéreo, preanuncian un conflicto interno de proporciones que el gobierno no parece evaluar en toda su gravedad.

Desde el punto de vista estratégico toda acción que permita a un usurpador disminuir sus costos y aumentar los beneficios en la tierra ocupada, favorece el “status quo” del invasor, debilita las demandas de soberanía y resta argumentos para que se avenga a negociar el tema central. También desalienta el apoyo que terceros países del ámbito regional han brindado aun a costa de afectar sus relaciones con Gran Bretaña.

Desde el punto de vista jurídico, la Constitución Argentina establece, respecto de las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur que “La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del Derecho Internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.” y la Ley 23.775 declara como provincia al territorio nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, sujetos los territorios litigiosos a los tratados que se establezcan. Va de suyo que autorizar a la potencia que usurpa el territorio a explotar recursos no renovables como el petróleo y el gas, en la Zona Económica Exclusiva de Malvinas, afecta seriamente a la soberanía nacional y a los intereses de la provincia, además de contraponerse al espíritu y la letra de lo legislado.

Aunque todo esto es más que suficiente para que rechacemos con énfasis el acuerdo que se plantea hay un factor más que el gobierno parece desconocer y lo encamina hacia otro de los errores políticos propios de una falta de sensibilidad frecuente. Malvinas no es una cuestión menor desde el punto de vista de las emociones que son tan importantes como la razón a la hora de predecir las actitudes humanas. Por Malvinas hemos luchado y sufrido bajas. En el fondo del mar yacen buques como el Crucero Belgrano, en su territorio descansan restos de nuestras aeronaves y en su cementerio duermen el sueño final, cientos de nuestros combatientes. En cada colegio, en cada centro de veteranos, en cada conciencia argentina, Malvinas despierta sentimientos más o menos profundos, pero siempre presentes. ¿Cree el gobierno que puede firmar un acuerdo como el que se esboza sin suscitar las más duras y viscerales reacciones? ¿Podrá alguna participación o tajada en la explotación petrolera o algún negocio con empresarios británicos convencer a la ciudadanía de que no estamos vendiendo nuestros derechos y la sangre de nuestros muertos a cambio de un beneficio económico menor?

Ignorar estos interrogantes constituirá un error mayúsculo que aún estamos a tiempo de evitar y por eso ponemos el mayor empeño en hacer llegar este mensaje.

Hay también un sector que apoyó masivamente con sus votos al gobierno de Cambiemos y que ha comenzado a sufrir un duro desencanto. Me refiero a “la gran familia militar, policial y de las fuerzas de seguridad” que engloba a retirados, sus parientes y grupos afines. Se esperaba que el gobierno terminara con “el curro de los derechos humanos” traducido en una continuidad de juicios que han perdido todo sustento jurídico y que se multiplican con su secuela interminable de nuevos detenidos y con el pago de indemnizaciones a parientes de terroristas, sean ellos “desaparecidos”, muertos en combate, ejecutados por sus pares o escapados del país. Los juicios en Tucumán y Santiago del Estero son los nuevos escenarios en que vemos a militares juzgados por defender por las armas al país bajo órdenes impartidas durante un gobierno constitucional o enfrentados a estrados en que los jueces registran vínculos inocultables con los querellantes.

Lo más grave en estos juicios, con respecto al gobierno, es que la Secretaría de Derechos Humanos toma partido presentándose como querellante, mientras mantiene el secreto sobre los listados de personas que recibieron indemnizaciones e ignora las repetidas denuncias acerca de las violaciones de los derechos humanos de los detenidos por delitos denominados de “lesa humanidad” como si esos detenidos no tuvieran la condición de humanos. A esta altura queda claro que el Secretario de Derechos Humanos de la Nación debería ser reemplazado por un jurista que acredite imparcialidad y que deberían tomarse medidas urgentes para frenar el listado de muertos en prisión, la permanencia en prisión preventiva más allá de todo plazo procesal y el encono con que se mantiene en prisión a ancianos enfermos en condiciones precarias. Violar derechos humanos en nombre de los derechos humanos es la incongruencia más profunda que puede atribuirse a un gobierno, un sistema judicial y una sociedad moralmente justa.

No caben dudas que todo esto también tendrá su peso a la hora de evaluar el voto del sector, en la próxima contienda electoral.

Finalmente vale detenerse en otra de las grandes deudas pendientes que este gobierno arrastra y que comienza a hacer suya a medida que pasan los meses. La inseguridad o, para ser más enfático, la criminalidad que nos azota.

El punto que más nos inspiró a la reflexión fue el caso de un médico que fue asaltado a mano armada, golpeado, pisado con su propio vehículo y que luego de enfrentar y matar al delincuente tuvo que soportar no solo las amenazas de sus familiares, sino también múltiples cuestionamientos jurídicos y mediáticos que analizan su accionar hasta poner en duda su condición de víctima.

La Ministra de Defensa manifestó acertadamente que el asaltado era la única víctima, pero el Ministro de Justicia la contradijo y declaró que las víctimas fueron “el médico, la persona que murió y toda la sociedad”. Este tipo de declaraciones que se tipifican como “políticamente correctas” diluyendo la responsabilidad entre el delincuente, la víctima del delito que cometió el pecado de defenderse con eficacia y toda una sociedad que sostiene infructuosamente con sus impuestos a un sistema judicial y policial con la esperanza que la defienda, nos muestran que el problema de la inseguridad no tiene solución si no hay resolución y compromiso político.

Si un delincuente puede golpearte, robarte, atropellarte y cuestionan que te defiendas de la mejor manera posible, no solo está mal la justicia sino la cultura social.

Los que creen que el ser humano es un títere de su entorno social y no puede distinguir el bien del mal, niegan la libertad y la responsabilidad del individuo. Si queremos vivir en una sociedad en la que no rija la ley de la selva, debemos ser capaces de priorizar los derechos del ciudadano que cumple la ley sobre los que eligen violarla y delinquir. Esto vale tanto en la calle como en la función pública y debería ser tenido en cuenta a la hora de legislar y de perseguir al delito.

El gobierno podrá probablemente arreglar la economía, pero no puede conducir una nación sin atender a su soberanía, sin cerrar las heridas que la venganza montonera mantiene siempre frescas y ardientes y sin jugarse para defender a sus ciudadanos en un país azotado por el delito y la criminalidad. Estos son los desafíos y atenderlos es una tarea imprescindible para no caer en las incongruencias que quitan credibilidad y seriedad.

Esperamos sinceramente que aquellos a quienes otorgamos la responsabilidad de gobernarnos sepan escuchar y actuar en consecuencia.

Juan Carlos Neves - Primer Secretario General - Nueva Unión Ciudadana (NUC)




martes, 13 de septiembre de 2016

LA GRAN PREGUNTA DE JORGE LANATA


“¿Qué nos está pasando?” Inquirió Jorge Lanata. Se refería a la muerte de un delincuente ejecutado por un médico en medio de un asalto. Lanata es un periodista inteligente. Él sabe la repuesta. Pienso que dejó la pregunta flotando al estilo socrático.

Por Carlos E. Viana

“El valor predominante en la República es la virtud” Montesquieu.

El huevo de la serpiente

La violencia no es un fenómeno que surgió por generación espontanea en Argentina es ya un producto cultural.

Fijémonos en algunas expresiones de periodistas que admiro, como las de Jorge Castro: “El asesinato cometido por el médico”, cuando por otra parte siempre dice, “la muerte del Fiscal Nisman”. Tato Young también dice, “la muerte”, no el asesinato del Fiscal y muchos otros periodistas notables hacen lo mismo, pero para ellos el médico ya fue juzgado y es un asesino.

Los sobreentendidos son para gente inteligente, dijo Ortega y Gasset.

La violencia en Argentina tiene una profundidad que lamentablemente comienza a ser histórica y tiene como sustento gran parte de un pueblo que progresivamente debido en parte a la ejemplaridad de su clase política ha perdido la moral.

Asesinatos políticos hubo siempre en nuestra historia, pero desde 1.880, estos fueron limitados y nunca se hizo la apología pública de los mismos. El crimen era un crimen le tocara a quien le tocara y era universalmente condenado y el asesino era precisamente eso y no un automático producto social ¿Hasta cuándo existió ese toque de pudor y moral?

La apología del crimen

Las guerras dejan por lo general secuelas de delincuencia.

Si embargo, en los setenta, las organizaciones subversivas hicieron una intensa en apología de sus asesinatos, como por ejemplo lo planeaba Laura Estela Carlotto, desde el grupo de propaganda de Montoneros, burlándose de los muertos, mientras otros brindaban con champagne después de un macabro asesinato. Así se ensalzaron como una hazaña, los atentados contra el comedor de la Policía Federal, 23 muertos; contra un salón del Ministerio de Defensa, 15 muertos, contra el departamento del Almirante Lambruschini, su hija de 15 años asesinada; el ataque a varios cuarteles del ejército, con soldados conscriptos desarmados, de 18 años ultimados cruelmente y todo esto era publicitado como un triunfo militar del socialismo.

Estos heroicos guerrilleros, mataron a más de 29 niños, que descansan en la paz del olvido, mientras se exalta públicamente a sus asesinos y encima se los indemniza. Ellos asesinaron a más de 2000 argentinos que no pensaban como ellos o cometían el error de pasar por el lugar equivocado.

Más allá de estas víctimas olvidadas, esta apología de la violencia, esta burla sobre los asesinados es lo que se proyectó hasta la actualidad.

La respuesta a estos ataques, en medio de la Guerra Fría que en Argentina fue caliente, desató una repuesta con más muertos, algunos inocentes. La guerra en sí es un exceso y sus consecuencias son una baja de la moralidad de la población, especialmente cuando se da además, en grupos que están en el seno de la sociedad. Esta apología burlesca del crimen político, fue el comienzo, pero tuvo una continuidad en la impunidad de la delincuencia.

Políticas abolicionistas

A mediados de 1994, a pocos meses de obtener el gobierno, Raúl Alfonsín lanzo una ley que daba el dos por uno para los delincuentes comunes y el tres por uno para los subversivos. El Jefe de la Policía Federal, en ese momento, reconoció que esta medida aumentó el número de delitos. Algunos de los liberados habían sido los asesinos de María Cristina Viola, de sólo tres años de edad.

Carlos Saúl Menem lanzó otra amnistía para delincuentes y los gobernadores otorgan generosamente, conmutaciones de penas, que sumadas resultan en la libertad antes de término de delincuentes peligrosos. Tampoco se preocupó aquel gobierno, por el narcotráfico, ni la drogadicción.
La responsabilidad política

El Código Penal es antiguo y no contempla el desarrollo de la conciencia en los jóvenes, que nos lleva a concluir que considerar inimputable a un menor de 14 años, es ignorar la realidad que estos tienen conciencia del bien y el mal, pero más allá de esto permite que mayores los usen y arriesguen para cometer crímenes de manera reiterada y con gran número de víctimas como lo sostiene el Fiscal Marcelo Romero: “el incremento en la participación de los menores en la criminalidad es un dato insoslayable: robo con armas, homicidios, violaciones, castigos innecesarios a víctimas indefensas”.

Claudio Mazaira, abogado de la “Asociación Madres del Dolor” dice que el artículo 4 de la ley 22.278: “otorga la potestad al tribunal de menores para que luego de realizado un proceso judicial que termina con el dictado de una sentencia, se celebre una audiencia con un asesor de menores y se pueda bajar la pena, otorgar libertad condicional o hasta determinar la absolución”.

Resultado menores asesinos sueltos y crímenes reiterados.

Es incomprensible la resistencia del Congreso de la Nación y del gobierno pasado para encarar una reforma del Código Penal, porque hay una lógica irrefutable, asesino preso, no puede volver a matar.

La fuerzas de seguridad, recién ahora en el ámbito federal, están siendo moralizadas, pero una vez que se logre esto se les debe dar facultades para puedan enfrentar a los delincuentes sin el temor de ser sancionados porque actúen legítimamente en defensa propia y de la seguridad de los habitantes.

Los jueces

La mayoría se han olvidado de los derechos humanos de las víctimas y de los ciudadanos honestos, pero están muy preocupados por los derechos de los delincuentes.

La doctrina abolicionista sostenida por el Dr. Zaffaroni y el Dr. Gil Laavedra y otros ex jueces relevantes, ha sido funcional para más de 30.000 asesinatos desde las elecciones de 1.983 y no digo desde la democracia, porque llamarle a esto democracia, es insultar este nombre que debe enaltecer a un régimen por la seguridad que da ala libertad de todos sus ciudadanos. Esta cifra es más de la mitad de los soldados que perdió Estados Unidos en la guerra de Vietnam.

Narcotráfico y drogadicci
ón

El Ministro del Interior, Antonio Tróccoli, inocentemente, no se percató que abrir las fronteras del noroeste, facilitaba el narcotráfico. El gobierno santafesino de Vernet y su ministro Cevallo, obviaron cualquier política preventiva contra los narcos y el nudo de la Ruta 34 y Río Paraná, que se unen el frente portuario Pto San Martín, San Lorenzo, fue se transformó en la conexión de salida, aun vigente y aumentada, de la cocaína hacia el mundo.

El peronismo del gobernador Obeid y ahora los gobiernos socialistas, contemplaron las guerras narcos y es difícil de creer que no pudieron y no pueden controlar la Policía después de 14 años, desde Obeid hasta ahora, y me refiero tanto al gobierno como a una oposición, que no hace nada en la Provincia de Santa Fe. ¿Porque Lifschitz se opone a que el Poder Ejecutivo Nacional tome el mando de la Policía de Santa Fe? ¿Pero es Santa Fe una excepción?

Deberían imitar a la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, que sí se ha empeñado en una política para moralizar a su policía.

La impunidad, el narcotráfico, la guerra entre bandas y uno de sus productos: la drogadicción, ha hecho a los delincuentes más insensibles, llevados por una cultura del delito matan con gusto y por placer. Muchos jueces que en algunos casos no solo han interpretado mal la Constitución, sino que ilegítimamente la han reformado, lo han hecho favoreciendo la impunidad delictiva.

Los ciudadanos armados y la dignidad

Volviendo al caso del médico que mató al delincuente que lo quiso asaltar, es probable que no haya dicho la verdad públicamente, pero ¿qué va a decir cuando está en manos de un juez abolicionista que lo imputó apresuradamente de asesinato agravado de un delincuente con antecedentes?

Más allá del valor de su auto está el coraje de este honesto médico, que vive de su trabajo, que ha sido asaltado varias veces y que ya había tenido que mudar a su familia a otro domicilio. Este hombre defendió su honor, ¿o es que se han olvidado que un hombre libre no tiene porque someterse por una cuestión de dignidad a quien lo quiere someter agredir o matar? ¿No hay mas machos en Argentina? No estamos en Suiza o en Alemania, sino en un país devastado por la corrupción de varios gobiernos de delincuentes, que han sembrado su trágico ejemplo.

Muy sucintamente hemos pasado revista a cómo se construyó esta cultura de la violencia, la historia es mucho más larga y truculenta.

Lo cierto es que cada vez adquiere más valor Cambalache, que en Argentina superó al Siglo XX y ahora está más vigente que nunca en pleno Siglo XXI.


MASSA, EL CORCHO QUE SIEMPRE SALE A FLOTE

UN JOVEN SIEMPRE SONRIENTE. NUNCA PASÓ PRIVACIONES NI LE FALTÓ CÓMO Y CON QUÉ VIVIR. ¡MILAGROS DE LA POLÍTICA​ Y POLITIQUERÍA!

Estimados, mis reflexiones respecto a Massa transitan en primer lugar por mi intriga en saber de dónde proviene su fortuna.

Este hombre no trabajó en su vida (nació en 1972)

De joven se unió a la UCEDE y de allí sin tener ningún título académico comenzó a desempeñarse en distintos cargos púbicos en la década del '90 cuando Alsogaray se unió a Menem.

De allí, merced a la intercesión de Luis Barrionuevo ocupó una Subsecretaría en el Ministerio del Interior. Esto se debió a un contacto que Massa tenía con un Concejal de San Martín que estaba con el sindicalista.

Luego fue asesor de Palito Ortega en el Ministerio de Desarrollo Social.

Más allá de ser Vicepresidente 1ro en la Provincia de la UCEDE, pasó a militar en Justicialismo donde se relacionó con Fernando Galmarini quien lo llevó a integrar la lista de diputados provinciales, cargo al cual accedió.
Siendo aún diputado, con la renuncia de De la Rúa, en el gobierno de Duhalde y también catapultado por Galmarini (quien por entonces era asesor de Duhalde), Massa pasó a ser Presidente del ANSES, cargo que curiosamente mantuvo después del 2003.

Sin embargo, luego pasa a ser Diputado Nacional en el 2005, pero renuncia a la banca pues Néstor Kirchner lo prefiere en el ANSES y vuelve al Organismo (parece que el ANSES da buenos dividendos, es como jugar a favorito en las carreras).

También a instancias de Kirchner, obtiene la Intendencia de Tigre, siguiendo fielmente al amo de turno. A esta altura ya se había casado con la hija de su mentor Galmarini, pero como decía al comienzo, seguía sin trabajar, o más bien nunca desempeñó ninguna actividad privada conocida.
Tampoco se había recibido de abogado pues había abandonado la carrera para dedicarse a la política que evidentemente era mucho más lucrativa que el ejercicio profesional.
A raíz de la crisis generada por la recordada Resolución 125 y la crisis del campo, al presentar la renuncia Alberto Fernández, Massa acepta la Jefatura de Gabinete de Ministros, ya sabemos bajo cuál presidencia.

A mediados de 2009 fue reemplazado en la Jefatura de Gabinete por el tristemente célebre Aníbal Fernández y, pocas semanas más tarde, el 24 de julio, volvió a asumir como intendente de Tigre, cargo del que se había licenciado un año antes para convertirse en Jefe de Gabinete.

Massa formó en el año 2010 el denominado Grupo de los 8, un grupo de intendentes que incluía a Pablo Bruera (La Plata), Joaquín de la Torre (San Miguel), Sandro Guzmán (Escobar), Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas), José Eseverri (Olavarría); Gilberto Alegre (General Villegas) y a Luis Acuña (Hurlingham). Con estas joyas invaluables y hato de ladrones como base política, Massa constituyó el Frente Renovador, una nueva coalición para disputar las elecciones legislativas del año 2013 en la provincia de Buenos Aires, aunque esta postulación estuvo en duda hasta el último momento.

Maquiavélicamente estudiada la estrategia, luego se postula como presidente con el resultado conocido, colocándose como única oposición aparentemente razonable del actual gobierno, no sin dejar de ir y venir en sus opiniones discordantes según los vientos que soplen.
Todo ello sin dejar de tener en cuenta sus estrechos vínculos de amistad con el Fiscal Federal General de San Isidro Julio Novo, hoy suspendido con varios de sus colaboradores y sometido a Juicio Político por las acciones protectivas a diversos grupos narco del norte del conurbano, muchos de los cuales curiosamente residen bajo tutela política en el conocido refugio de Nordelta (casualmente ubicado en el ámbito geográfico de Massa).

Hay varias causas en las cuales NOVO intervino y en las cuales aparece mencionado nuestro amigo MASSA y sus relaciones con los narcos. Ojo, no digo que MASSA sea narcotraficante, sí que aprovecha los vínculos y porción de poder para encubrir y recaudar.

Vuelvo a mi planteo inicial, ¿cómo hizo su fortuna y cómo puede mantener el tren de vida que lleva con permanentes viajes al exterior junto a su amada esposa (y cómplice) si nunca trabajó (como tampoco lo hizo su cónyuge -solo como Concejal de Tigre-, ni el padre de su cónyuge)?

Con los haberes del sector público se puede vivir bien sin dudas, pero no como un rico.

De todos modos aunque mis razonamientos fueran descalificados, pregunto: se puede confiar en una persona que ya traicionó a Alsogaray, Menem, Duhalde, ambos Kirchner y quién sabe cuántas personas más? O podemos ser tan ingenuos que a cada uno fue abandonando a medida que descubría los respectivos negocios. Demasiadas coincidencias, verdad?

En estos temas nunca hay que olvidar las palabras de Ntro Señor Jesucristo cuando señaló que "los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz", como tampoco el lugar en donde el Dante ubicó a los traidores: en el Primero de los Círculos del Infierno, muy por encima de los asesinos, adúlteros y ladrones.

Estas y otras razones son las que me llevan a sostener que jamás le confiaría a este hombre ni para que me cuide una docena de facturas, y menos por supuesto los destinos de la Nación o lo que queda de ella.

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lunes, 12 de septiembre de 2016

VIDAS PARALELAS


La denuncia contra Juan José Gómez Centurión que fuera presentada por Patricia Bullrich es extraña, a fuer de inconsistente. Pero causó un fuerte efecto mediático -tal vez lo que se buscaba- que dañó el prestigio intachable del inculpado por la calumnia.

Por Carlos Marcelo Shäferstein

El primero es héroe de Malvinas, al que la Nación Argentina le otorgó la más alta condecoración que Patria concede: la “Cruz al Heroico valor en Combate”, participó en la recuperación de las islas, rescató cañones del agua helada, se batió heroicamente en Darwin y Ganso Verde, rescatando a un camarada herido en pleno dispositivo enemigo. Y los británicos sufrieron la primera frustración al probar el coraje de la Sección del Regimiento de Infantería 25 liderada por este comando.

Patricia Bullrich, en cambio, era una terrorista perteneciente a la Columna Norte de Montoneros, siendo una de las militantes que más atentados perpetuó.

Patricia Bullrich (a) “Carolina Serrano” (a) “Caly”, era integrante de la “Secretaría Militar” de la “Columna Norte” (ex banda terrorista”Descamisados”) de los castristas Montoneros que comandaba Rodolfo Gabriel Galimberti (a) “Benja” (a) “el Loco Alejandro” (a) “Wilkinson”, y el “Canca” Gullo.

Un botón de muestra de lo que eran capaces las hermanas fue el fructuoso secuestro de los también hermanos Juan y Jorge Born (U$S 61 “palos”): pocos recuerdan el apellido materno del Gerente de “Molinos”, padre de familia numerosa fríamente asesinado junto al chofer Juan Carlos Pérez (otro padre de varios hijos), asesinados por orden de la “Secretaría Militar” para ahorrarse lugar, alimentación y vigilancia sin recaudar un rescate rentable.

La víctima se llamaba Alberto Luis Cayetano Bosch Luro, y las montoneras -y entregadoras- se apellidaban Bullrich Luro Pueyrredón…

Julieta Bullrich Galimberti murió en el exilio, un accidente de tránsito cerca de París. “Galimba” murió mucho después en San Isidro, y “Caly” que vivía con ellos en fuera del país, tanto en Brasil, como en Francia como en México visitaba el Distrito Federal mexicano.

Pocos recuerdan que fue cofundadora de una escisión llamada “M 17” (“Montoneros 17 de Octubre”).

En 1983, cuando la democracia renacía, una Bullrich ya no tan montonera como peronista descubrió que el peronismo se había pasado a la derecha. El hallazgo presuponía que el peronismo había sido de izquierda alguna vez pero, como quiera que haya sido, lo de esta mujer no era una voz de alarma para adoptar medidas de defensa, sino el anuncio de que ella se pasaba también.

Pero por aquel entonces, en los tempranos años ‘80 se casó con su marido actual, Guillermo Yanco (hoy Subdirector del Museo de la “Shoá”) se convirtió al judaísmo e hizo a sus hijos y nietos respetar al grupo de pertenencia de la colectividad judía, de quien es íntimamente allegada, así como a la Embajada de Israel.

En democracia logró ser diputada, y, durante el Gobierno del presidente De la Rúa, ser designada en el cargo de Secretaria de Institutos Penales.

Quizás por su experiencia como presa, se la recuerda por clausurar el edificio inexpugnable de la cárcel de Caseros (construida por el Proceso en 1979); luego fue Ministra de Trabajo y, ahora, de Seguridad…

Vale decir, en definitiva, que mientras Juan José obtenía el reconocimiento de la Patria Argentina para defenderla hasta con su propia vida, Patricia Bullrich atentaba contra la Nación y sus habitantes.

Antes de la famosa denuncia que cursara la ahora funcionaria de “PRO-Cambiemos” sobre las subrepticias y extrañas conversaciones telefónicas editadas para “embarrar” al honesto Director de Aduanas, se hablaba en los corrillos que Gómez Centurión era la persona idónea para reemplazar a la inoperante Patricia Bullrich Yanco como Ministro de Seguridad.



domingo, 11 de septiembre de 2016

PEPE MUJICA



Todos lo alaban por sus frases 'profundas', por su aspecto humilde, porque anda en un carro destartalado... bueno, no todos: uno de los mejores escritores argentinos nos cuenta acá por qué el ex presidente uruguayo no le simpatiza para nada.

Por Marcelo Birmajer

Mi primer problema con Pepe Mujica es que no le entiendo nada cuando habla. Habla con la boca cerrada, como un ventrílocuo, pero sin un muñeco que lo interprete. Arrastra las palabras, como si no quisiera soltarlas, como un jugador de ajedrez que se queda con la ficha en la mano porque teme dejarla en tal o cual casillero y eterniza el movimiento, enervando al contrincante. Me pasa con él como con las películas españolas en la tele, que sólo las entiendo con subtítulos. Pero a Mujica no lo subtitulan, sólo lo aplauden: aunque estoy seguro de que quienes lo aplauden tampoco entienden lo que dice. Lo aplauden porque tiene pinta de pobre, porque tiene un perro con tres patas, porque no tiene la menor relevancia en el mundo; pero en ningún caso por lo que efectivamente está diciendo.

El segundo problema es que Mujica nació a la política como guerrillero en uno de los países más estables y libres de América Latina. Hasta la violenta irrupción en la vida política uruguaya —en los años sesenta del siglo pasado— de los Tupamaros, de los cuales Mujica era un de los líderes, Uruguay era conocido como la Suiza de América Latina. Su democracia era sólida, su vida cotidiana, afable y liberal. La gran preocupación de su poeta revolucionario, Mario Benedetti, era que la gente de clase media se aburría demasiado en la oficina, lo que hoy sería considerado una bendición. Querían sangre, revolución, muerte, en contra de la democracia. Ese es el antecedente político de Pepe Mujica. Los Tupamaros asesinaron a civiles indefensos, secuestraron a diplomáticos de países que jamás perjudicaron al Uruguay, quemaron automóviles de personas inocentes, robaron bancos donde se guardaban los ahorros de honestos trabajadores. El propio Mujica asesinó por la espalda a un policía, en pleno periodo democrático, en 1971, sin que el oficial hubiera hecho otra cosa más que estar de uniforme defendiendo la seguridad de un gobierno libremente elegido por el pueblo. Un crimen de esa naturaleza, atroz e injustificable, no debería ser el lanzamiento de una carrera política sino penitenciaria.

Pero Mujica no sólo atravesó su periodo presidencial, sino que además ahora dicta conferencias, como los rugbiers de la película Viven, que desde entonces “viven” de dar conferencias. Quizá Mujica pudiera dar conferencias tituladas Mueren (los demás). Ese no es un problema particular del Uruguay sino de toda América Latina, comenzando por la Venezuela que encumbró al golpista y asesino Hugo Chávez como presidente vitalicio y un poco más también (ya que siguió gobernando algunos meses después de muerto). No casualmente, era compadre ideológico de Mujica. A Chávez sí se le entendía todo, lamentablemente, cuando hablaba; a Maduro no se le entiende ni aunque pronuncie a la perfección. Pero Mujica pertenece a esa larga tradición de líderes latinoamericanos que arruinaron democracias medianamente exitosas y las rebajaron al punto de ser ellos mismos elegidos como presidentes. Parafraseando aquella frase de Groucho Marx de que nunca se inscribiría en un club que lo aceptara como socio, podemos decir que Mujica, en su debut político de los sesenta, contribuyó a arruinar al Uruguay hasta el punto que lo eligieran a él como presidente. Bastaría con leer la estupenda memoria de Geoffrey Jackson, "Secuestrado por el pueblo", del embajador británico encerrado en un sucucho, también en 1971, para comprender lo despreciables que eran los Tupamaros de Mujica.

No escarmentado con participar de una organización que secuestraba diplomáticos de países amigos y democráticos, Mujica, ya como presidente, intentó terciar en asuntos internacionales que le resultaban tan ajenos como las propias soluciones que nunca encontró para el Uruguay, como reducir la desigualdad social o elevar el nivel educativo. Mujica ingresó al Uruguay dos grupos de refugiados: expresidiarios de la cárcel de Guantánamo y refugiados sirios. Un somero paneo por los sitios de noticias del Uruguay y del mundo revelan que la mayoría de los refugiados sirios se quieren marchar de ese país: ven su futuro negro, desprecian el lugar que los acogió y, en particular, a su confundido expresidente. Por ponerlo en palabras del prestigioso medio uruguayo El Observador: “Las cinco familias de refugiados sirios que ingresaron a Uruguay en octubre de 2014, en el marco de un programa de reasentamiento de refugiados, continúan acampando en Plaza Independencia como forma de protesta. Se instalaron con valijas, colchones, mantas y una carpa en la mañana del lunes, para exigir que el gobierno les permita salir del país y ser acogidos como refugiados en otra nación. Sin embargo, el gobierno uruguayo no tiene incidencia en la actitud que otros países adopten frente a personas que piden la categoría de refugiados. Los sirios instalados en Uruguay tampoco tienen medios para pagar sus pasajes hacia otros países”.

De modo que no sólo no mejoró un ápice la suerte de los refugiados, sino que además generó caos y desarreglos entre sus compatriotas; inventó un conflicto de hostilidades identitarias donde hubiera alcanzado con no hacer nada para que el propio Uruguay recuperara por completo la armonía interrumpida décadas atrás por los propios Tupamaros de Mujica. Tanto los refugiados sirios como los expresidiarios de Guantánamo han sido denunciados por golpear a sus parejas. Recientemente, uno de ellos, Omar Abdelhadi Faraj, fue detenido por agredir a su mujer. Algunos exreclusos de Guantánamo a los que Mujica asiló reclaman un triunfo de Al Qaeda en el Uruguay. Con un poco de suerte, quizá refloten a los Tupamaros. Los refugiados sirios también se niegan a llevar al colegio a sus hijos: otros de los éxitos diplomáticos del campechano Pepe Mujica. Cuando uno piensa cuánto mejor hubiera hecho en simplemente no matar a un policía por la espalda, descubre que la gran responsabilidad de un hombre no es mejorar el mundo, sino tan sólo no empeorarlo.

Es cierto que Mujica anda como cualquier otro ciudadano por la calle, pero la mayoría de los presidentes uruguayos hicieron lo mismo, antes y después de que los Tupamaros arruinaran la estabilidad del primer mundo que campeaba en ese pequeño país. No podemos decir lo mismo del resto de los uruguayos: durante la presidencia de Mujica, la inseguridad en Montevideo ascendió a niveles alarmantes, desconocidos para esa ciudad tradicionalmente libre de sobresaltos.

También es cierto que el conflicto por las papeleras involucró en partes iguales, en cuanto a torpeza y chauvinismo, tanto a Mujica como a la señora de Kirchner, dos dechados de incapacidad intelectual y desequilibrio conductual. Pero Mujica llegó tan lejos como para mentar a la Kirchner en los siguientes términos: “Esta vieja es peor que el tuerto”. Afortunadamente, ambos países eran lo suficientemente irrelevantes como para no representar una amenaza el uno contra el otro ni respecto del mundo, pero Dios nos libre si a Mujica le hubiera tocado resolver la Crisis de los Misiles o el Conflicto del Beagle.

Mujica es como esos cuadros impresionistas que nadie entiende pero todos elogian. Su bonhomía y su avanzada edad lo convierten en el jubilado bueno; pero ese es un rol interesante para dar de comer a las palomas, no para presidir un país.

viernes, 9 de septiembre de 2016

CHE GUEVARA: VALGO MAS VIVO QUE MUERTO!!!



ASESINO, COBARDE y FRACASADO

FRACASÓ EN TODO LO QUE HIZO:

FRACASÓ como estudiante porque no se recibió

FRACASÓ como hijo porque no vino a la muerte de su madre.

FRACASÓ como "economista", como "guerrillero" y....


Tan es así que él escribe su "HISTORIA DE UN FRACASO" en su cuaderno....

Para mis amigos de Cuba…

Es necesario que se sepa la VERDAD

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QUIEN DIJO:

- ¿VALGO MÁS
 VIVO QUE MUERTO?

QUIEN DIJO:

- ¿PREFIERO MORIR DE PIE QUE VIVIR DE RODILLAS?



Fue el Che el que dijo:

VALGO MAS VIVO QUE MUERTO!!!

ASESINO, COBARDE Y CORRUPTO



"PREFIERO MORIR DE PIE QUE VIVIR DE RODILLAS"

- Frase dicha por un niño de 12 años asesinado por el Che con un tiro en la nuca. (Para sorpresa de muchos, la frase es de Emiliano Zapata Salazar en 1919)

- EL ORIGEN DE ESTA FRASE ROBADA A UNA DE SUS VÍCTIMAS:

El Che y sus terroristas tomaron una aldea y estos se defendieron y hubo un niño de 12 años que mató a uno de los "mercenarios" porque habían asesinado a su padre.

Cuando acabó el asedio, el Che agarro a este niño y le dijo que había demostrado ser muy valiente pero que se arrodillara; la contestación del niño es más que conocida, el Che la reflejó en su diario y el niño terminó con un tiro en la nuca porque el Che no le pudo mirar a los ojos!!!

*EL AUTOR DE LA FRASE ES EMILIANO ZAPATA

- SEPAMOS LA VERDAD DEL ARGENTINO "DR." GUEVARA, LA HISTORIA DE ESTE ASESINO CARNICERO, MERCENARIO DE LA URSS. 
 At. José Rovira Reyes


jueves, 8 de septiembre de 2016

EL MÉDICO QUE DEFENDIÓ SU VIDA Y EL ABOLICIONISMO JUDICIAL


Por Martín Etchegoyen Lynch

El caso del médico que tuvo que defender su vida (no su automóvil, como algunos sugieren, ya que cuando a uno le apuntan con un arma, es la vida la que está en juego y no el objeto demandado, sea cual sea) ha dado lugar a toda una serie de especulaciones. Que si pudo encerrase en su casa, si estaba a más o menos centímetros de su agresor, etcétera, etcétera.

Es muy fácil hacer especulaciones desde el cómodo sillón de la oficina pública, mirando de reojo el manual de Raúl Zaffaroni. Los enfrentamientos se suceden en segundos y solicitar más requisitos para defender la vida que los que enumera el Código Penal para la legítima defensa denota cierta intencionalidad.

El abolicionismo penal, este anacrónico movimiento encarnado en nuestro país por Zaffaroni y que ha hecho mala escuela en todas las universidades "progres" del país, ve con desprecio que alguien defienda sus derechos elementales, el más preciado, su propia vida, por mano propia. No importa si el Estado no brinda la seguridad necesaria para ir a trabajar tranquilo sin tener que estar armado, eso no importa.

Al abolicionismo le importa sólo que el Estado no aplique penas, y por ello sus operadores no dudan en forzar las leyes al interpretarlas a su antojo, para conseguir así la liberación de homicidas, violadores o secuestradores.

Claro, toda norma tiene su excepción y, en el abolicionismo, cuando uno de sus desposeídos, aquellos que asesinan a unos tres mil argentinos al año (este número sin contar otro tanto de víctimas de crímenes viales), cae ejerciendo "su oficio", desde el despacho zaffaroniano, allí sí se pretende, otra vez forzando la ley, dar un escarmiento a quien llaman "justiciero", siempre contando con el aval de la prensa "progre" al efecto.

En esta mentalidad no hay justificación si quien mató no era un criminal de carrera. Lo que en este caso no tuvo en cuenta el sistema abolicionista judicial es que el médico que defendió su vida provenía de la misma clase social humilde de su victimario hoy muerto.

La diferencia estaba en que aquel hizo el gran esfuerzo de estudiar y salir adelante honestamente, mientras este, en su corta carrera entre drogas y crímenes, se dedicaba a arrebatar los bienes a los demás a mano armada. ¿Para qué esforzarse? Así estamos.

A los ojos de la Justicia abolicionista, sólo los honestos pueden morir a manos de la delincuencia y sólo la delincuencia puede poseer armas de fuego.

El autor es abogado, PhD en Justicia Criminal, ex fiscal en lo Criminal. Es integrante de Usina de Justicia.



EN DESACUERDO CON EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO


Por Luis Daniel de Urquiza


Expongo a continuación, fundamentos dados hace tiempo, ya que la pretensión de obligatoriedad lleva algunos años.

Fecha: jueves, 3 de junio de 2010, 19:29

Situación

El Servicio Militar no se derogó, se ingresa en forma voluntaria. Actualmente, se presentan cincuenta mil ciudadanos por año para cubrir las vacantes que haya dispuesto el Poder Ejecutivo Nacional.

Si dicho Poder Ejecutivo considera que la cantidad es insuficiente, convoca a más ciudadanos a través del Congreso con la ley al caso que corresponda.

Con las Facultades Delegadas que tiene, podría hacerlo por sí mismo.

Los estudiantes son tenidos en cuenta como "Voluntarios Técnicos", siendo asignados a lugares y tareas afines a sus estudios.

Desde los dieciocho años hasta los veintiocho, pueden ser "soldados" y para continuar deben postularse para suboficiales u oficiales, de acuerdo con los requisitos del caso. O irse.

Lo cual, se observa, va dándose de manera paulatina y voluntaria.

El ampliar la cantidad de Soldados Voluntarios es incumbencia del Poder Ejecutivo Nacional.

No hace falta ninguna ley.

Consideraciones

Teniendo en presente al "principio de subsidiariedad", el Estado Nacional tiene Ministerio de Educación, de Salud Pública y de Bienestar Social, en sus Instituciones Públicas, a saber, la nación, la provincia y el municipio.

Quienes deben, por sus propias incumbencias, cumplir las funciones, actividades y tareas propuestas por el Diputado que allega su proyecto de ley., a cumplir por el SMO.

Recorriendo el Gran Buenos Aires, he podido constatar la opinión favorable a la reinstalación del Servicio Militar Obligatorio, en sectores para nada dependientes de alguna ideología. Y humildes.

Quizás porque de tales sectores, suelen salir los voluntarios. E inclusive, los mismos, cuando existía la obligatoriedad ahora reclamada, eran los que carecían de la menor posibilidad de soslayar la exigencia de ley.

En esos sectores, pudo haber una influencia positiva ya que habiendo transitado por el desamparo y la ignominia, se hallaban en un medio donde se los atendía, tenían en cuenta y consideraban.

Los del Gran Buenos Aires solían ir a los lugares más lejanos de la Patagonia, por ejemplo, al Regimiento 21 de Infantería, sito en Las Lajas, Neuquén (hace cuarenta y siete años, esa provincia contaba con noventa mil habitantes y la localidad Las Lajas con setecientos). 

Y en la vida de los "conscriptos" del sector social mencionado, ahora padres y abuelos, sí hubo o pudo haber habido un "antes" y un "después" positivo.

A pesar de la encuesta, me permito sostener, como mayor la voluntad de regresar al Servicio Militar Obligatorio en el sector mencionado.

Propiciada inclusive, por pastores evangélicos, cuya principal virtud es el contacto que mantienen con los más necesitados, por los cuales sufren.

Y me refiero de los adscritos a la Reina de Inglaterra que -criollos en definitiva- se hacen cargo de sus más que humildes orígenes, vinculados a la izquierda rural militante por las armas de "los años setenta".

Ahora bien, afirmo -y reitero- que la Defensa Nacional principia en la Escuela Pública, siendo su principal agente la "Señorita Maestra" de tiza y pizarrón, que también es agente de la Salud Pública y de la Seguridad Interior al educar, esto es, considerar al alumno un educando, al cual el educador conduce de un estadio a otro cualitativamente superior.

Lo cual, con relación al Fuero Penal, ya lo expuso, Maese de Beccaría, circa 1730, en "De los delitos y las Penas".

En lo referente al Servicio Militar Obligatorio que se añora, en los términos pre opinados, por su carácter de leva forzosa, fue burdamente arbitrario, propició la corrupción y la instaló en el manejo de los fondos asignados, corrompiendo a sus ejecutores.

Desnaturalizado, desnaturalizó por contagio, la misión autoimpuesta de ocupación y desarrollo del ambiente geográfico, que principia en 1932 y se instala el 4 de junio de 1943, con la propuesta política hecha por el Ejército Argentino a la comunidad nacional.

El "principio de subsidiariedad" mencionado, se concreta con el asistencialismo social de raigambre Constitucional a partir de la Constitución de 1949, vigente en el artículo 14 bis, de la reforma de 1956.

Asignarle al Ejército Argentino en forma parcial, funciones, actividades y tareas de "Acción Social", es ignorar las instituciones del país.

Lo mismo con el completamiento de la Escuela Primaria, desde lo cual el Estado Nacional extrema su ausencia manifiesta, arrastrando en el incumplimiento a las demás instituciones públicas (Provincia y Municipio).

El ciudadano debe incorporarse libremente y hay voluntad manifiesta para que así se haga.

Luego de haber prestado el servicio militar, por la elaboración libre de su opción, se constituye como "agente de consolidación", reciclando en el lapso de su vida los considerandos que hubiese asumido como positivos.

En cuanto a la incorporación masiva innecesaria y, fundamentalmente, su carácter de "leva forzosa", la objeto.

Conclusiones

Me permito concluir, que "juan pueblo" del Gran Buenos Aires, zona sur, tercera sección electoral, Florida Oeste (Vicente López) Villa Zagala (San Martín) considera necesario el Servicio Militar Obligatorio.

Y es más, cuanto más extrema es la situación de vida al momento de preguntar o de que se mencione la cuestión, mayor es su adhesión. Me refiero a los encartados en proceso penal.

Quizás buscando un límite, del cual carecieron en la vida, impuesto por alguno que imperfectamente sublimó sus limitaciones a través del servicio en armas a la nación al pié de la Bandera, cantando Aurora, sobre la base de un "orden" sencillo, coherente, lógico y necesario, un baño diario y cinco comidas al día.

Con relación al Fuero Penal, se manifiesta que "no está para solucionar los problemas sociales". Y es cierto. El fuero dista de ser responsable de la marginalidad y el desamparo propiciados desde un "estado ausente" y ¿gestiones de gobierno concupiscente?

Tampoco lo es el Ejército

El espíritu de cuerpo logrado en el servicio de las armas, tiene vigor aglutinante de voluntades.

Asignarle al sector militar de la sociedad, funciones de asistencia social y control social, es transformarlo en un elemento de peso político propio.

Hacerlo partícipe del poder, como poder en sí mismo.

Se ha escrito: el poder "real" pasa por el ejecutivo nacional, el consenso popular y el poder militar.

Inferencia

Si a través de la incorporación masiva de voluntarios se le da injerencia en lo social a las Fuerzas Armadas, en el plazo de diez años -o menos- se hallarían, de manera inevitable, en condiciones - y vocación- de competir por el poder.

Cumpliéndose la fantasía que supo tener más de un Argentino, a saber: Haber hecho el Servicio Militar, con el actual Presidente del país.

Luis Daniel de Urquiza



lunes, 5 de septiembre de 2016

UNA CARTA OLVIDADA


Carta de lectores La Nación 6-3-2010 (Por el Doctor José "Pepe" Brunetta, ex director de Chrysler Fevre Argentina, Past President y Fundador del Instituto Argentino de Finanzas IAEF, presidente de By Performance y agente oficial de TESAM Argentina)

Señor Director:

"El 9 de enero de 1975, en época de un gobierno supuestamente democrático, ingresé a trabajar como Gerente de Finanzas a Chrysler Fevre Argentina S.A., empresa automotriz que tenía 4.000 operarios y 1.000 mensualizados, incluyendo directores y gerentes.

El primer día, ese 9 de enero de 1975, el señor Director de Relaciones Industriales, Eduardo Beach, me pide si puedo tener una reunión con él. Me da la bienvenida y me dice que los cuadros directivos de la empresa están todos amenazados por el terrorismo de Montoneros y del ERP, porque la empresa no acepta pagar una mensualidad a los fondos de estas organizaciones y que, si yo desisto de ingresar, no lo va a tomar como un acto de cobardía.

Ante mi respuesta que deseo entrar de igual manera, dado que por suerte la naturaleza me munió de determinados atributos, me pregunta mi fecha de nacimiento, la anota en forma de clave en una tarjeta y al dorso escribe su nombre, el del Director de Manufactura y el del abogado de la empresa, con sus respectivos teléfonos. A continuación me dice que si me llegaban a secuestrar les diera la tarjeta a los delincuentes, que la empresa se haría cargo.

Gran debut, gran!!!

En Marzo de 1976, llego a la empresa como de costumbre a las 8 de la mañana y veo un tumulto, pregunto qué pasa y alguien me dice que habían asesinado a Eduardo Kenny, Gerente de Distribución.

Primero lo tomé como un chiste pero luego, cuando me acerco al grupo, me entero de que era verdad. Cuando en Julio de 1976 me dijeron que habían asesinado Carlos Balsa, Supervisor de Flota, ya no pregunté si era una joda de mal gusto.

Y cuando en Noviembre del mismo año me dijeron que habían asesinado a Jorge Souto, Gerente de Control de Laboratorio, ya empecé a preocuparme un poco más.

Me obligaron a salir de casa con custodia que me dejaba a las 10 o 15 cuadras. Si me hubieran asesinado a mi, Gerente de Finanzas y a la vez, en ese momento, presidente del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, mi sepelio hubiera sido algo así como la Convención de Bancos Nacionales y Extranjeros.

Mi madre le decía a sus clientas del negocio de composturas de zapatos -que había sido de mi padre zapatero- (de allí mi origen oligarca), que de noche no podía dormir pensando que en cualquier momento le iban a informar que a su hijo lo había asesinado el terrorismo.

Sus clientas me sugerían cambiar de trabajo.

Ahora bien, pregunto ¿cuándo van a ir a los tribunales acusados de crímenes de lesa humanidad los ideólogos que enviaban a los jovencitos 'idealistas' a asesinar a civiles y a la vez a ser eliminados por las fuerzas del orden?

Los nombres los conocemos.

Si no los conocen se los informo: Miguel Bonasso, Carlos Kunkel, Jorge Taiana, Horacio Verbitsky, Eduardo Luis Duhalde (abogado de los terroristas), Oscar Parrilli, Nilda Garré, Diana Conti... y suma y sigue.

¿Cuál fue mi pecado para estar en la lista de candidatos al homicidio? ¿No se dieron cuenta aún?...

Mi pecado fue que cuando falleció mi padre, el zapatero de la calle Tagle y Las Heras, cuando yo tenia 16 años, en lugar de ponerme a llorar, agarrar un arma y salir a robar, busqué un trabajo, terminé mi secundario en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, mis estudios en la Asociación Argentina de Cultura Inglesa y luego estudiaba en la Facultad de Ciencias Económicas.

Trabajaba fuera de casa, le ayudaba a mi madre en su negocio y terminé todos los títulos en ciencias económicas: Contador Publico, Licenciado en Administración y Licenciado en Economía.

Si hubiera salido a la calle con un fierro quizás ahora podría ser ministro, Secretario de Estado o jefe de los Fiscales.



BUENOS MODALES


Lejos han quedado los "buenos días", "gracias", "de nada", "por favor", "señora", "señor", que fueron reemplazados por "¿Qué onda el chabón/la mina/ la vieja/ el jovato?", y tantos otros adjetivos que más vale no traer a esta reflexión.

Por Ricardo Bustos

Muchas veces uno desea que el tiempo se detenga para seguir disfrutando de aquello que le llena el alma de satisfacción, pero la realidad es otra. He aceptado que al ser mayores algunos pertenecemos a la categoría de "descartables" y obviamente estamos impedidos de pretender explicar a nuestros vecinos pasajeros de este tiempo que hay otra vida, con matices diferentes, sin distorsionar el comportamiento humano.

Lejos han quedado los "buenos días", "gracias", "de nada", "por favor", "señora", "señor", que fueron reemplazados por "¿Qué onda el chabón/la mina/ la vieja/ el jovato?", y tantos otros adjetivos que más vale no traer a esta reflexión.

Parece que fue ayer cuando estudiamos gramática, caligrafía, ortografía, lectura, pronunciación, interpretación del texto que estábamos leyendo, dictado, todos elementos que nos permitían leer con facilidad a la hora de incorporar sabiduría con las materias de la currícula, por cierto, con una continuidad en el tiempo que ayudaba a las familias a utilizar los mismos libros de texto a los hermanos que iban creciendo y continuaban nuestros pasos porque todos sabíamos que San Martín, Belgrano, Moreno y los próceres que dieron vida a nuestra nación, no eran objeto de agravios por ningún docente que intentara ideologizar una clase.

Hoy, sin embargo, al escuchar los discursos de quienes ocupan el lugar que les prestamos para que administren lo nuestro (léase políticos y/o gobernantes) nos cuesta creer lo difícil que les resulta hilvanar palabras para cerrar una frase sencilla. Tienen el estómago inflado de tantas s que se comen, y ni hablar de los géneros con los artículos, algo que no es solamente propiedad de la dirigencia política porque hay muchos famosos conductores de programas de televisión que también dan lástima.

Muchos años he tenido la suerte de vivir en una de las ciudades más bonitas de Argentina como lo es Mar del Plata.

Allí trabajé por mi profesión como locutor y conductor de varios programas en radio y televisión.

Recuerdo que cierto día llegó a la ciudad invitado para dar una conferencia el académico profesor Federico Peltzer, a quien tuve el honor de entrevistar por los micrófonos de LU6 Emisora Atlántica. Lamentablemente nos dejó en el 2009. Había nacido un 13 de abril de 1924 en Buenos Aires. Fue abogado, ensayista, poeta, novelista, juez, camarista civil, miembro de las academias nacionales de Letras argentina y paraguaya, así como también miembro correspondiente de la Real Academia Española, catedrático universitario de la Universidad del Salvador y de la Universidad Nacional de La Plata en literatura española.

De todo lo conversado durante su visita a los estudios he dejado una frase que me respondió cuando pregunté qué leía la gente: "Poco y nada, y lo peor es que lee basura" fue su lacónica respuesta. El resto no vale la pena mencionar porque seguramente causaría heridas profundas en la literatura progre que pudimos cosechar.

Ha pasado el tiempo y la mentira no ha renunciado a su cargo, ya que desde los estamentos gubernamentales nos bombardean con propagandas cada vez que se realiza la Feria del Libro al mostrar cifras sobre la cantidad de público que asiste al evento.

Somos 40 millones y recorren la exposición 500.000 ¿lectores? Y, claro, para los responsables de la cultura en el país esa cifra es importante, pero se olvidan de los millones que no asisten porque simplemente su cabeza está en otras latitudes culturales.

Y lo propio sucede con quienes salen de vacaciones, ya que el porcentaje en bruto no supera el 20% de la población por razones obvias. Vemos por las rutas los vehículos y nos damos cuenta que son los mismos de siempre, aquellos que gozan de un muy buen pasar y ya tienen agendado en su almanaque el lugar, los días y como van a gastar en esos días de descanso.

La realidad es que hoy 13 millones de personas en el país viven con menos de la mitad del dinero que necesitan por mes, y no creo que tengan ganas de leer a Borges, Sábato o Quiroga o de escuchar a Vivaldi, Por eso no es casualidad que en los jóvenes o adolescentes hayan ocupado un lugar importante Los Pibes Chorros, Corre Guachín, Las Pelotas, Alcohol Etílico y Al Palo y Las Pastillas del Abuelo, o para ampliar el espectro "anticultura" el tremendo exceso de consumo de alcohol antes, durante y después de las fiestas entre otros. Todos nombres representativos de aquello que hemos permitido ingresen sin permiso a nuestras vidas.

Ricardo Bustos - Locutor Nacional - Comunicador

Capioví - Misiones

SOBRE VÍCTIMAS, VICTIMARIOS Y NEOMARXISMO


Por Agustín Laje

Un médico encuentra a un delincuente invadiendo su propiedad, queriendo llevarse su automóvil. El médico es amenazado. Le golpean la cabeza con un culatazo de una pistola calibre 16. No es la primera vez que lo asaltan: es la enésima vez. Jamás el Estado le proveyó Justicia. El delincuente no sabe bien cómo manejar el vehículo. El médico busca una pistola y acaba con la vida de su atacante. La sociedad queda moralmente desconcertada frente al hecho: el ladrón pasa a ser la víctima, el médico pasa a ser el victimario. Al menos eso es lo que los medios de comunicación, en su mayoría, enseñan.

El caso evidencia la metástasis ideológica que ha hecho en nuestra sociedad el marxismo cultural. Sí; marxismo cultural. Es decir, un marxismo que abandona la definición economicista de sus sujetos revolucionarios y las traslada sobre superficies culturales. Un marxismo que ya no define los sujetos por su relación con los medios de producción; se definen, para el neomarxismo, por su relación cultural desviante respecto del orden vigente.

Veamos muy sencillamente cómo opera esta lógica respecto de los delincuentes. La clave está en un análisis colectivista de la situación. Se dirá, pues, que un delincuente, en rigor de verdad, no es victimario toda vez que antes fue “víctima”. ¿Víctima de quién? Pues de la “sociedad”, esa entidad metafísica, esa abstracción que, arrebatándole toda posibilidad de llevar una vida decente, lo empujó a la delincuencia. Evidente ficción colectivista que anula cualquier margen de volición individual.

Explicitemos esta lógica argumentativa, tan típica de los tiempos “progresistas” (?) que corren, con un ejemplo concreto. Imaginemos que el señor López ataca y roba al señor García. Inmediatamente se nos dirá que la responsabilidad no es de López, sino de “la sociedad”, lo cual suena al mismo tiempo sofisticado y humanitario. Pero lo que esconde esta estratagema ideológica es que, al endilgar la responsabilidad no a quien comete el acto delictual sino a “la sociedad”, lo que se quiere decir en definitiva es que todos tienen la culpa (incluyendo a la víctima, el señor García), excepto, por supuesto, quien cometió el delito, el señor López. Llevada la lógica en cuestión a última instancia, en una sociedad guiada por estos principios ideológicos todos los hombres honestos terminan siendo victimarios, y todos los delincuentes víctimas.

Cuando esta forma tergiversada de analizar los problemas de seguridad penetra en el “sentido común” de una sociedad, el neomarxismo se hace de un nuevo sujeto desviante para su causa: el delincuente. ¿Cómo? Pues a través de dos efectos prácticos: 
1) Los delincuentes encuentran una base de legitimación social para delinquir; 
2) Las víctimas de la delincuencia son desmoralizadas por presiones ideológicas que, en caso de que aquéllas pretendan resistir con éxito el ataque, saben de antemano que serán perseguidas no sólo por la familia del malviviente, sino por una moralidad pro-delincuente que se está haciendo carne en la sociedad.

Los conflictos de clase toman así nuevas texturas. La tradicional lucha entre la “clase explotada y la explotadora” se traslada a una lucha, ya no de clases sino cultural, entre delincuentes revestidos de víctimas y víctimas revestidos de delincuentes. El “sistema económico y social” aparece como el motor del conflicto; guiño de ojo para el neomarxismo. En efecto, para detener el motor del conflicto no habría que reforzar el respeto de lo ajeno para garantizar seguridad; hay que “socializar” lo ajeno para sentirnos seguros. Es decir, hay que darle al Estado el trabajo del delincuente para que, una vez todos seamos esquilmados, no haya necesidad de robar. Inmejorable propuesta que, con nuevos actores, suena a un viejo cuento aggiornado a nuevos contextos.

Pero que este breve análisis no parezca tremebundo. Es apenas una ilustración de algo que está aquí y que se llama ideología. Es esa misma que nos hace pasar inadvertidos los cotidianos casos en los que un delincuente asesina a su víctima, pero la misma que nos pone los pelos de punta cuando la víctima mata al delincuente; la que hace que un transeúnte asesinado por un ladrón deseoso de hacerse de su billetera sea apenas un frío dígito más de alguna base de datos burocrática que ya a nadie conmueve, mientras que convierte en escándalo nacional el caso del médico que decidió gatillar contra quien, luego de atacarlo, pretendió hacerse de su automóvil.

Prensa Republicana