sábado, 18 de marzo de 2017

FF.AA. RECONOCIMIENTO DE LA VERDAD - DOCUMENTOS

Sin Dios y sin soldados no hay Patria, solo es una sociedad anónima.

Por el Dr. Florencio Varela


FF.AA. RECONOCIMIENTO DE LA VERDAD DOCUMENTOS

Dirigido en forma abierta a los Jefes Militares y dirigentes políticos, respecto a lo actuado por las Fuerzas Armadas y de Seguridad en la guerra contra el terrorismo.

Dr. Florencio Varela - 23 de septiembre de 2006.

No era a mí a quien le correspondía realizar un reconocimiento público y veraz de la actuación de las Fuerzas Armadas en la guerra contra el terrorismo como lo hago ahora, en base a constancias documentadas que le confieren una sólida objetividad. Contra mi deseo, simplemente he tratado de llenar aunque sea en parte el vacío dejado con su silencio o negativa según el caso, por quienes han ejercido el comando de aquellas desde el año 1975 a la fecha, incluyendo a quienes accedieron a las más altas jerarquías militares y a la dirigencia política actuante en los tiempos del gobierno constitucional que ordenó a los militares a entrar en operaciones para combatir al terrorismo. Aquello de que la verdad os hará libres, más que un deseo, es una necesidad para poder asumir íntegramente las responsabilidades que por haber sido del Estado Argentino nos comprenden a todos.

Concluida la guerra contra el terrorismo iniciada por orden del gobierno constitucional en 1975 y continuada por el de facto a partir del 24 de marzo de 1976, se decidió llevar a los militares combatientes en ella a los estrados judiciales a fin de juzgar sus conductas por procedimientos para tiempos de paz a la luz del Código Penal ordinario, habiendo generado ello una fenomenal confusión que se ha ido agravando a través del tiempo pues es sabido que las acciones de guerra deben juzgarse por las leyes que la gobiernan ante tribunales especiales y no por las leyes penales ordinarias aplicadas por los tribunales previstos para juzgar delitos comunes en tiempo de paz.

Los jueces que han juzgado y están juzgando a militares por sus responsabilidades durante la guerra contra el terrorismo, actuaron y actúan ignorando lo que es la guerra, las normas que la regula y la historia de la formación por parte del Estado Argentino de los cuadros militares para desempeñarse en ella.

La guerra en su variante “revolucionaria”, a partir de la década de los cincuenta, comenzó a preocupar a estudiosos militares y ya en el año 1958 en la Escuela Superior de Guerra contribuían en la cátedra dos Tenientes Coroneles franceses con experiencia en la guerra de Argelia, habiéndose llevado a cabo el primer ejercicio denominado “Barcala” en el Valle de Punilla, Córdoba. Desde entonces comenzaron a ser entrenados en forma específica por el Estado Argentino los cuadros militares tomándose más adelante, como guía escrita, reglamentos dictados e impresos oficialmente a partir de 1968 en los cuales se explicaba y definía a ese tipo de conflicto y se preveían las acciones para combatir en él.

El 12 de noviembre de 1975 mediante decreto 2.452 el gobierno constitucional afirmó: “El país padece el flagelo de una actividad terrorista y subversiva que no es un fenómeno exclusivamente argentino. Que tal internacionalización dificulta en gran medida la total represión del terrorismo y el proceso de pacificación argentino, lo que exige extremar las medidas tendientes a este objetivo. Que aquella actitud subversiva constitucionalmente configura el delito de sedición”.

Cuando las autoridades constitucionales en el mes de Febrero de 1975 asumieron la extrema responsabilidad política de ordenar a las Fuerzas Armadas entrar en guerra contra el terrorismo en la provincia de Tucumán para extenderla en el mes de Octubre a todo el país, es obvio que conocían cual era el adiestramiento que se les había impartido a sus cuadros para ese tipo de enfrentamiento en base a los reglamentos entonces vigentes. La Directiva 1/75 del Consejo de Defensa constituyó la base para la organización de las operaciones y la coordinación entre las tres Fuerzas Armadas y las de Seguridad, habiendo ella expresamente calificado al oponente como “enemigo” en el art. 6. a. 1).

La Junta Militar que de facto asumió el gobierno el 24 de marzo de 1976, ratificó la responsabilidad política del Estado por la guerra contra el terrorismo continuando lo iniciado por el gobierno constitucional sin modificación alguna. Fue una guerra institucional del Estado Argentino en la cual participaron las Fuerzas Armadas en su totalidad, sin excepciones, con pleno conocimiento de los procedimientos aplicados en ella por parte de quienes ejercieron el poder político durante el gobierno constitucional y obviamente en el de facto.

Los efectivos militares en la guerra contra el terrorismo actuaron en base a órdenes expresas. Las operaciones fueron documentadas e informadas cumpliendo lo establecido en el art.11 de la Directiva 1/75 del Consejo de Defensa. En esos documentos quedó constancia del proceder de los participantes en cada acción. Nadie actuó por su cuenta. Todos los cuadros de las FFAA y de Seguridad actuaron cumpliendo órdenes siguiendo la cadena de mandos a cuya cabeza estuvieron inicialmente la presidente de la Nación hasta el 24 de marzo de 1976 y a partir de esa fecha, los Comandantes Generales de las Fuerzas Armadas integrantes de la Junta Militar.

Para facilitar la comprensión de lo afirmado realicé una síntesis de los reglamentos militares aplicados en la guerra contra el terrorismo que lograra conocer no hace mucho tiempo y que recién fueron derogados por el Tte. Gral. Balza a partir del 1 de enero de 1998, dos años y ocho meses después de su publicitado e hipócrita arrepentimiento. De lo dispuesto en ellos se advierte la legalidad de las respectivas acciones llevadas a cabo en forma ordenada y sistematizada a pesar de lo cual, los jueces han llegado a sostener que la actividad de inteligencia constituye una asociación ilícita, las detenciones son secuestros y privaciones ilegítimas de la libertad, la confiscación de elementos del enemigo es robo, el allanamiento es violación de domicilio, los lugares de detención son campos de concentración, el abatimiento de terroristas en enfrentamientos armados es homicidio y la ejecución de terroristas decidida por los Comandantes Generales mediante procedimiento sumario es desaparición forzada de personas, extendiendo la responsabilidad exclusiva de ellos a toda la cadena de subordinados que ellos comandaron.

Los reglamentos militares del Estado Argentino aplicados por sus Fuerzas Armadas en la guerra contra el terrorismo que entonces eran derecho positivo, expresamente ordenaban:

RC-8-3 “OPERACIONES CONTRA LA SUBVERSION URBANA”, del 29 de julio de 1969: Las actividades de investigación y detención se destinarán a allanar un edificio, instalación y aún un área más amplia, con el fin de arrestar a miembros de la subversión y descubrir o capturar elementos tales como armas, explosivos.... En una zona urbana, las actividades de investigación y detención, las llevarán a cabo por equipos constituidos a tal efecto. Para ello, se dividirá la zona en distintas áreas a cargo cada una de ellas de un equipo correspondiente (pág. 90).- El activista, el perturbador del orden, etc. no será considerado prisionero de guerra y, por tal motivo, no tendrá derecho al tratamiento estipulado en las convenciones internacionales (pág. 93).

RC-8–2, Público, “OPERACIONES CONTRA FUERZAS IRREGULARES”, del 20 de setiembre de 1968, Tomo I: “3) La finalidad de las operaciones contra una fuerza irregular será eliminar la misma y evitar su resurgimiento.- Para lograr este fin deberán llevarse a cabo las siguientes tareas: a) Establecer un sistema eficaz de inteligencia para tener un conocimiento detallado, exacto y oportuno de la fuerza irregular.-.... c) destruir los elementos de las fuerzas irregulares por medio de la rendición, captura, deserción o muerte individual de sus miembros” (pag.9).- “Represión militar.-.... “6) Aquellos elementos de guerrilla que no puedan ser fijados, serán aislados para impedir que se evadan y serán atacados inmediatamente.... Una vez que estén fijados en un lugar, serán atacados y eliminados.- 4) Registro y captura.- El registro y captura se llevarán a cabo para controlar una zona urbanizada, aprehender a miembros de las fuerzas irregulares.... Las actividades de registro y captura podrán realizarse a cualquier hora de la noche o del día” (pag.50).-

RV–150–10, “INSTRUCCIÓN DE LUCHA CONTRA LAS GUERRILLAS” del 5 de setiembre de 1969: “Finalidad de la instrucción de contraguerrilla. 1) La instrucción tendrá por finalidad capacitar a todos los combatientes en estas operaciones y ponerlos en condiciones de ofrecer a la acción irregular un idéntico procedimiento de combate” (pag.1). “Instrucción de conjunto. El contraguerrillero deberá adoptar normalmente una actitud ofensiva y emplear los mismos procedimientos y técnicas de combate que su adversario, es decir: 1) Perseguirlo para limitar su libertad de acción. 2) Buscar su destrucción en acciones rápidas (golpes de mano y emboscadas) ejecutadas en base a los informes conseguidos... el contraguerrillero se defenderá atacando.... La agresividad que caracterizará a la acción de contraguerrilla, supondrá la aplicación de tres conceptos simples que el instructor se empeñará por enseñar a su fracción, ellas serán: 1) Atacar a un enemigo conocido. 2) Atacar a un enemigo sorprendido. 3) Atacar para destruir” (pag.15).

RV–150–10, “INSTRUCCIÓN DE LUCHA CONTRA LAS GUERRILLAS” del 5 de setiembre de 1969: “La instrucción tendrá por finalidad capacitar a todos los combatientes en estas operaciones y ponerlos en condiciones de ofrecer a la acción irregular un idéntico procedimiento de combate” (pag.1). “El contraguerrillero deberá adoptar normalmente una actitud ofensiva y emplear los mismos procedimientos y técnicas de combate que su adversario, es decir: 1) Perseguirlo para limitar su libertad de acción. 2) Buscar su destrucción en acciones rápidas (golpes de mano y emboscadas) ejecutadas en base a los informes conseguidos”.... “La agresividad que caracterizará a la acción contraguerrillera, supondrá la aplicación de tres conceptos simples.... 3) Atacar para destruir” (pag.15). “es más importante eliminar a dos o tres irregulares que hacer huir una banda” (pag.19)

RC–9–1, “OPERACIONES CONTRA ELEMENTOS SUBVERSIVOS” del 18 de agosto de 1975: Ordena una dirección centralizada y ejecución descentralizada (pag.63). Entre los propósitos y objetivos de las operaciones contempla “Desgastar a los elementos activos (Mediante acciones de hostigamiento, que podrán llegar al aniquilamiento cuando consigan fijarlos” (pag.74). “Estrechamiento del cerco y aniquilamiento” (pag. 86). “Aniquilando a los elementos cercados por medio de un rastrillaje metódico y minucioso” (pag. 87). “Detectar y eliminar a los elementos de la subversión clandestina infiltrados en la población”... “la fuerzas legales desarrollarán actividades dirigidas a detectar y eliminar a los elementos de la subversión clandestina”... “las actividades de inteligencia adquirirán una importancia capital, pues son las que permitirán, en gran medida, la individualización de los elementos subterráneos y auxiliares y su eliminación como tales” (pag.92). “principales medidas.... a) Identificación; b) Restricción de movimientos y reuniones; c) Investigación y detención; d) Control de la información; e) Evacuación de zonas”.

RC-9–1, “OPERACIONES CONTRA ELEMENTOS SUBVERSIVOS” del 17 de diciembre de 1976: “El concepto rector será que el delincuente subversivo que empuña armas debe ser aniquilado, dado que cuando las Fuerzas Armadas entran en operaciones contra estos delincuentes, no deben interrumpir el combate ni aceptar rendiciones” (pag.82).- “El ataque se ejecutará preferible y fundamentalmente: a) Mediante la ubicación y aniquilamiento de los activistas subversivos.... En tal sentido la detención de los activistas o subversivos localizados, deberá ser una preocupación permanente de todos los niveles de comando.- Ellos deben ser capturados de inmediato en el lugar en que se encuentren, ya sea el domicilio, la vía pública o el trabajo (pag.86) “Objetivos y acciones de las operaciones:... c) Desgastar y eliminar los elementos activos (mediante acciones de hostigamiento, que podrán llegar al aniquilamiento cuando consigan fijarlos) (pag. 96).- “Objetivos:... b) Detectar y eliminar a los elementos de la subversión clandestina infiltrados en la población” (pag. 120).- “Las actividades de inteligencia adquirirán una importancia capital, pues son las que permitirán, en gran medida, la individualización de los elementos subterráneos y auxiliares y su eliminación como tales” (pag. 121).-

ROP–30-5, “PRISIONEROS DE GUERRA” del 26 de agosto de 1969: Art. 4010: “El interrogatorio de inteligencia para seleccionar los prisioneros de guerra en la zona de combate será responsabilidad del oficial de inteligencia (G2/S2) y se realizará según lo determinado en el RC–16– “EXAMEN DE PERSONAL Y DOCUMENTACIÓN”.- Art. 4012: “Personal de las unidades de inteligencia militar que operen en apoyo de las fuerzas, será responsable de conducir los interrogatorios de los prisioneros de guerra en la zona de combate”.- Art. 4017: “Los prisioneros de guerra serán separados tan pronto como sea posible especialmente por su jerarquía, y entregados a la policía militar, en los lugares de reunión establecidos por las tropas capturantes”. El paso siguiente era su traslado a los lugares de reunión de cada una de las brigadas conforme al art. 4018 y siguientes y luego al lugar de reunión central de la división en los términos del art. 4023 y siguientes, culminando con el traslado a los LDT (lugares de detención temporaria) a nivel de Cuerpo de Ejército conforme a lo autorizado por el art. 4028 o del Ejército cuya operación es responsabilidad del Comandante del Ejército conforme a lo ordenado en el art. 4033.- El art.4034 determina donde deben establecerse los lugares de detención temporaria del ejército y el 4037 indica que la separación de los prisioneros “será practicada de acuerdo a su nacionalidad, sexo, categoría, grado y otras especificaciones que expresamente determina el comandante del ejército” y siguientes del citado reglamento.-

Cuando como consecuencia de las operaciones ordenadas se realizaba la captura de una persona, ella inicialmente era llevada a un LRD conforme a lo dispuesto por el art. 4017 del reglamento antes analizado, siendo allí interrogada por personal de inteligencia (art.4010) y si su situación no era rápidamente aclarada, el detenido pasaba a los LDT dependientes del Comandante del Ejército conforme lo dispuesto por el art. 4033 del reglamento con los antecedentes documentados del caso, remitiendo e informando de todo ello por escrito al Jefe del Estado Mayor General del Ejército.- Los LRD se creaban en dependencias o lugares que se destinaban para tal fin y cesaban conforme a las necesidades generadas por las operaciones durante la guerra contra el terrorismo, no siendo elementos permanentes sino transitorios determinados por tales circunstancias como surge del reglamento considerado.-

Las operaciones eran ordenadas en base a las instrucciones que impartía el Jefe del Estado Mayor General del Ejército a través de la Jefatura III – Operaciones, Operaciones quien contaba con la información de Inteligencia de todo el país allí centralizada lo cual le permitía marcar los blancos de cada una de ellas.- Las detenciones practicadas por los grupos operativos como consecuencia de ellas, fueron conformes a la legalidad de entonces constituida por los reglamentos militares.

Todas las operaciones ordenadas fueron documentadas e informados sus resultados por escrito al Comandante en jefe del Ejército a través del Jefe del Estado Mayor General a los fines de alimentar el informe semanal ordenado en la directiva 1 del Consejo de Defensa de octubre de 1975, punto 11, f) 2).-

Los reglamentos analizados fueron creados e impuestos por el Estado Argentino. En base a sus disposiciones fueron instruidos y formados los cuadros de las Fuerzas Armadas. Cuando el mismo Estado a través de su gobierno constitucional en el año 1975 impartió la orden de entrar en operaciones, esos reglamentos, impresos oficialmente por el Instituto Geográfico Militar, estaban vigentes. Las órdenes recibidas por los militares combatientes en el curso de la guerra contra el terrorismo fueron conformes a lo dispuesto en ellos y concluido el conflicto armado, el mismo Estado que en su momento los envió al combate, los ha llevado a los estrados de la justicia común imputándoles un proceder no solo delictuoso sino además ignominioso.

Desde la profundidad de mi civilidad, reclamo a quienes comandaron a las Fuerzas Armadas desde 1975 a la actualidad y a los dirigentes políticos del oficialismo y de la oposición que ejercieron sus responsabilidades durante el gobierno constitucional, a que se pronuncien expresamente en forma pública respecto a lo que he afirmado y si fuere del caso a que demuestren que ello no es exacto. La negación y el silencio observados a través del tiempo postergaron a la verdad llevando al engaño del soberano impidiéndole con ello asumir en plenitud sus responsabilidades por lo actuado en la guerra contra el terrorismo.

Florencio Varela

23 de septiembre de 2006


Un envío de LUIS QUIROGA


lunes, 13 de marzo de 2017

LA INMENSA DEUDA MORAL, CIVIL Y POLITICA FRENTE A LAS FUERZAS ARMADAS


Dedico el presente artículo al Dr. James Smart,​  injustamente condenado por delitos de lesa humanidad.

Por Mario Cadenas Madariaga
 

Introducción

En el presente artículo, nos referiremos a una cuestión de gran trascendencia, que es la situación de los miembros de las FFAA y de​ Seguridad, y de algunos magistrados, profesionales y clérigos, que sufren​  detenciones injustas, con procesos ​i​rregulares, bajo la acusación de haber​  cometido delitos de lesa humanidad, que no existieron, conforme al Estatuto​  de Roma, sin perjuicio de que pueden haber cometido otros, como el de​crímenes de guerra, por los que no son procesados, porque ello llevaría​  también a la sanción de los terroristas subversivos que originaron la  guerra​  interna de las décadas de 1960 y 1970 en la Argentina.

La verdad es que sufren castigos por haber luchado contra la subversión​  marxista, de aquellos años, cumpliendo órdenes recibidas del Estado  Nacional​ argentino.

Esta situación que afecta a casi 2.000 personas -entre las cuales se​  encuentran dos ex Presidentes de la Nación, uno de ellos fallecido-, y a  los​ más altos jefes de las FFAA como a los más humildes, habiendo muerto en​  prisión más de 320, se cumplen en peores situaciones de detención, que los​ delincuentes comunes, rehusándoseles derechos vigentes, como la prisión domiciliaria. Al mismo tiempo que los autores de la guerra terrorista​  iniciada en esos años, no existe ninguno que haya sido sometido a proceso, ​- por el contrario han recibido compensaciones económicas de cuantiosos​  montos.

Fuera de la situación personal violatoria de las garantías constituciones,  y​ ​ de convenciones internacionales, plantea un caso excepcional de deslealtad​  del Estado para sus FFAA porque luego de ordenarles la represión las juzga​  por la función cumplida, que fue exitosa, en un caso evidente de deslealtad del Estado con sus servidores.

Esta situación real es la más grave violación de los derechos humanos en​  todo el ámbito de la América Latina y uno de los más graves en el mundo, pues si hay casos en que las FFAA de los países occidentales, por orden de​  sus Estados, han cometido violaciones a los derechos humanos, en  protección​  de su seguridad, no hay casos en que, una vez realizadas esas tareas, las​  FFAA hayan sido sancionadas por los mismos Estados que las ordenaron.

La última guerra mundial en la que perdieron la vida, alrededor de 50​  millones de personas, sin perjuicio de la devastación de las economías de​  los principales contendientes, en el Tribunal Principal de Núremberg, fueron​ acusadas 24 personas, y sancionadas 18, y en el conjunto de los Tribunales​  de este enjuiciamiento fueron acusados 611 personas.

En el Tribunal Internacional de Crímenes de Guerra de Tokio, se juzgó a 25​  altos jerarcas, y en los tribunales locales, a muchos más, sin alcanzar al​  número de los miembros de las FFAA de Seguridad de la Argentina.

En nuestro país, por una guerra interna no declarada, en la que perdieron  la​  vida no más de 7 mil personas, iniciada por el terrorismo marxista, se han​  encarcelado a 2.000 personas todas pertenecientes a las FFAA y de ​ Seguridad​  y algunas civiles, ex magistrados y profesionales representantes del Estado,​  y a ningún terrorista miembro de las fuerzas subversivas. Estas cifras de​  por sí revelan la absoluta nulidad de los procesamientos por  discriminación​ de toda evidencia.

Esta circunstancia confirma que en la Argentina subsiste una situación de​  violación de los derechos humanos, de los más graves del mundo y que  carece​  de todo reconocimiento, con la excepción de sectores minoritarios, que​  mantienen un activo reclamo de justicia en la que sobresale la ONG de​ abogados, Justicia y Concordia.

Esta situación ha sido obra de los tres mandatos presidenciales del​  matrimonio Kirchner -2003/2015- pues en los dos mandatos presidenciales de​  los Dres. Raúl Alfonsín y Saúl Menem 1983​ ​/​ ​1998-, habían quedado debidamente​ resueltos.

Qué sucedió en las décadas de los 60 y 70, en que se quebrantó la paz en​  íbero-América

Fomentadas desde Cuba, comprometida con el comunismo soviético, se inició  en​  varios países de la región, una guerra interna dirigida a deponer sus​  respectivos gobiernos, en la misma forma que se había hecho en la isla​  caribeña, mediante la acción militar de grupos subversivos. Fueron​particularmente eficaces en Nicaragua, Colombia, Perú, Argentina, Uruguay,​  Chile y Brasil, porque si bien sólo lograron dominar la situación interna  en el primer país, alteraron profundamente la paz interna de los demás.

Debemos diferenciar las luchas partidarias que por diferentes motivos​  alteraron la paz interna de los países de la región desatando guerras​  internas, de esta acción deliberada de una nación americana que, instigada​  por la Unión Soviética, para debilitar la influencia de los EEUU con quien​  sostenía una guerra mundial que se llamó Fría, pero tuvo muchos escenarios​  de gran violencia, fomentaba, instruía, armaba y dirigía la acción​ subversiva en toda la región. 
Se diferenciaba de las luchas partidarias,​ porque además de formar parte de una acción bélica internacional, llevaba el propósito de alterar el sistema de repúblicas democráticas, plena de​  deficiencias, que las caracterizaban, para sustituirlas por una democracia​  popular marxista y de partido único.

La acción de estos grupos subversivos, consistía en cometer actos de​  violencia -asesinatos, secuestros, colocación de explosivos, asalto de​  comisarías y unidades militares, etc.- para imponerse por el terror, a las​  sociedades y a las fuerzas armadas y de seguridad, valiéndose de la​  clandestinidad, la falta de identificación y la sorpresa. Actuaban tanto en​  el orden rural como en el urbano, según las circunstancias y los países.

Tenían campos de instrucción, estaban organizados en forma de células​  autónomas, pero contaban con una organización militar que unificaba la conducción y mantenían una relación permanente con Cuba, de donde recibían asistencia de toda naturaleza (instrucción militar, armas, asesores, y dinero).

Los países de Latinoamérica y su vulnerabilidad

Esta región -con diferencias por países-, responde en general a economías  en​ ​desarrollo, de bajos y muy desiguales ingresos, con profundas diferencias  de nivel cultural, entre sus grupos descendientes de nativos, negros y europeos, y una inmensa población mestiza.

Es una realidad social muy proclive a la protesta pacífica o violenta, por​  las situaciones de injusticia que presenta. Y en las décadas del 60 y 70  del​  siglo pasado esta era la situación, con el déficit de una falta total de​  experiencia, sobre la forma de atacar la situación, por lo que adhirieron  al​  método de la subversión armada, con la idea equivocada de que podían dominar​  la situación como había sucedido en Cuba. 
Sin embargo, no pueden ser​ considerados como simples idealistas equivocados, sino como responsables  de asesinatos de niños, y ciudadanos inocentes, de toda clase, o de titulares​  de las fuerzas armadas y de seguridad que cumplían con sus funciones de​  custodios del orden en nombre del Estado. Y por lo tanto fueron  responsables​  de crímenes que debieron ser castigados.

Sin embargo, en la Argentina ninguno de ellos ha sido castigado, ni  siquiera​  procesado, o simplemente acusado, después de 1983. Y se estima que han​  cometidos alrededor de 800 asesinatos. 

Por una acción similar en España,​  fueron perseguidos y encarcelados, y sufren prisión hasta la fecha, con aprobación de toda la comunidad mundial. ¿Por qué no en la Argentina?

Ésta es una deuda moral, civil y política, de todos los gobiernos a partir​  del 10 de diciembre de 1983, incluido el poder judicial. No existe ni se  ha​  expuesto ninguna razón válida para justificar este incumplimiento de las​  responsabilidades constitucionales y legales.


Otra deuda que se niega -moral, civil y política- a partir de 1983, pero en​ particular a partir del 2003

En agosto de 1975 el gobierno constitucional que gobernaba el país, ordenó  a​  las Fuerzas Armadas el aniquilamiento de las fuerzas de la subversión en​  todo el territorio nacional, y el 10 de diciembre de 1983 aquellas FFAA,​  entregaron el poder al gobierno que había resultado elegido en octubre de​  ese año, después de haber cumplido con la obligación asignada.

Después de la Organización Nacional si se exceptúa la invasión del  ejército​  paraguayo en 1865, nunca en ninguna otra oportunidad las autoridades​  constitucionales de la Nación habían sido amenazadas a ser desplazadas del​  poder, esta vez por un enemigo interno, con apoyo extranjero, como en  1975.

La Argentina volvía en 1983 al régimen constitucional de una democracia​  republicana, con pluralidad de partidos, habiéndose librado de ser  gobernada​  por una dictadura del proletariado similar a la de Cuba.

La Presidencia de la República fue ejercida por el representante de la  Unión​  Cívica Radical Dr. Raúl Alfonsín, cuyo jefe político en 1975, el Dr.  Ricardo​  Balbín, felicitó de la asunción plena de las FFAA para reprimir la​  subversión.

En una democracia consciente de los valores de su sistema constitucional,​  viendo el escenario en Colombia, de la guerra civil interna, no declarada,​  que hacía más de 20 años había sido iniciada por la subversión del mismo​  origen que la argentina,, con la mitad del territorio ocupado, más de 100.000 muertos y varios millones de personas desarraigadas de sus campos,​  debió celebrarse como la liberación de París, en 1945, o la caída del Muro​  de Berlín en 1989,o la liberación de los pueblos de la Europa Oriental.

Se subordinó el restablecimiento de la Constitución a la conquista de la​  izquierda popular

Hace tiempo que a la política argentina le falta la percepción de las​  grandes ideas que la deben movilizar hacia el progreso. Hace setenta años​ que, impulsados por rencores sectarios y mezquinos, hemos perdido el rumbo​  de los grandes objetivos nacionales.

De ahí que no sea de extrañar que el rechazo armado de la subversión, sea​  visto como un exceso de las FFAA, una vez que se olvidaron los asesinatos​  diarios de inocentes de todo origen provocados por la subversión, para dominar por el terror e imponer un régimen sangriento, que, según propia​  confesión de subversivos caracterizados, podían haber llegado a 500.000 fusilamientos.

Una vez fracasada la vía de la violencia, la subversión​  resolvió cambiar de estrategia, y dirigirla al desprestigio de las FFAA​  poniendo el centro de su atención, en la defensa de los derechos humanos,​  multiplicando el número de víctimas -de donde de una cifra aproximada a  6100​  víctimas- se imputaron 30.000, que nunca se preocuparon de probar, pero al​ repetirla hasta el cansancio, la impusieron como cierta en muchos sectores.

Pero el predominio de la estrategia de la izquierda, fue el fruto de circunstancias casuales. Por una parte, la crisis del 2002, la Presidencia​  de Duhalde, y una vieja rencilla con Carlos Menem, por lo que haría​  cualquier cosa para cerrarle la vuelta a la Presidencia. Así que, por las​  dificultades del momento, Duhalde encontró solamente la candidatura de Néstor Kirchner, para enfrentar a Menem, quien se desanimó, aunque ganó la primera vuelta.
 
Kirchner fue el Presidente menos votado de la historia argentina, pero ya en el gobierno, supo construir poder, para lo que usaba todos los​  medios, legítimos e ilegítimos. Tenía una experiencia acumulada en veinte​ años en funciones de gobierno en Santa Cruz. Y poseía antecedentes de ​  haber​  estado comprometido en su vida estudiantil con la subversión, aunque no en​  funciones importantes, rigurosamente ocultadas en Santa Cruz donde comenzó​  el ejercicio de su profesión de abogado, representando a entidades ​b​ancarias​  en juicios ejecutivos contra sus clientes.

Hasta la Presidencia de Kirchner la izquierda sólo había obtenido la​  amnistía para sus crímenes, y los militares fueron exentos por leyes del​  Congreso (de punto final y de obediencia debida). Era una situación que​  satisfacía a todos.

Pero después de la crisis del 2002 hubo una evolución hacia la izquierda,  la​  cual fue aprovechada por Kirchner con un proyecto de anulación de las dos​  leyes de Alfonsín a favor de los militares, manteniendo la amnistía para  los​  ex subversivos, que en gran número formaban parte de la administración. 

Así​  por sucesivas aproximaciones se creó la doctrina de violación de los​  derechos humanos, por "delitos de lesa humanidad", imprescriptibles, como​  política de Estado, que fue impuesta a los nuevos jueces de la Corte​  Suprema. Además, se creó una indemnización a cargo del Estado a favor de  las víctimas de la represión de las fuerzas del orden.

La política de persecución de los militares, fue oficialmente impulsada,​  presionando sobre el poder judicial y la participación de múltiples​  organizaciones privadas, cuyos honorarios en muchos casos corrían a cargo​ del Estado.


La violación al Estatuto de Roma que crea la Corte Penal Internacional

En la situación actual de la justicia no es posible pensar en una modificación de la jurisprudencia de la CSJ, en materia de derechos  humanos,​  pues los tres miembros actuales de ese Tribunal, se han comprometido a​  sostener aquella jurisprudencia como política de Estado compartida por el​ Poder Judicial.

La vía legal tampoco parece la indicada dada la composición de la Cámara de​  Diputados y de Senadores de la Nación.

La única vía abierta es la iniciación de una denuncia ante la Corte Penal​  Internacional, porque este Tribunal puede aplicar sanciones a los jueces y​  fiscales argentinos que se hayan comprometidos en las sentencias​  condenatorias. Existe ya una denuncia y se estudian otras.

La violación al Estatuto de Roma está muy clara, porque en la Argentina​  hubo​  una guerra interna no declarada, de donde pueden surgir crímenes de  guerra,​ pero nuestra justicia la enfocó como delitos de lesa humanidad, categoría​ que no corresponde a la realidad, pero lo hizo porque en la forma de​ crímenes de guerra, implicaba admitir que se juzgaría asimismo la conducta​  de los subversivos, que era lo que se quería evitar.

La vía elegida por la justicia argentina revela el propósito de evitar la​  sanción del grupo subversivo, que llevará por​ discriminación a la nulidad  de​  los procesos y a la sanción de los jueces y fiscales intervinientes.

Hasta que no se restablezca la lealtad del Estado para con sus FFAA no  habrá​  garantías para una defensa nacional

Enmendar la enorme injusticia cometida es indispensable para restablecer  una​  relación lógica ente las FFAA y de Seguridad con el Estado, ya que no  puede​  ser que se pretendan contar con FFAA leales a su función y al mismo tiempo​  traicionarlas, castigándolas por cumplir con las órdenes recibidas, máxime​  cuando implicaban aniquilar al enemigo, y posteriormente se lo exime de  toda​  sanción.

La política de discriminación con relación a las FFAA por el gobierno​  kirchnerista se ha extendido a la política de defensa nacional, y a la​ carrera profesional de muchos de sus miembros.

Mario Cadenas Madariaga
25/12/2015


“MI CADETE” GIL …



Para que lo lea "mi Cadete" Gil... (aunque hace un tiempo te agregaste Lavedra). Te acordás, mi cadete Gil Lavedra?, vos estabas en cuarto año del Liceo Militar General San Martín y yo en primero. Vos con el uniforme marrón terroso y un silbato en la boca haciéndonos ejecutar movimientos vivos durante horas para tu regocijo y de algún otro...

Por Carlos Tomás Olmos

Pero también nos hablabas, nos enaltecías a San Martín, Belgrano, nos hablabas sobre la importancia de la Lealtad, del respeto, de las convicciones, de la Traición, etc. 


Un maestro que dejó en nuestros corazones y mente un referente de hombre que en mi caso continúa con la misma mística que me inyectaste en aquellos años 1965/66. 

Siempre nos contabas que traías de la cuna y del barrio tu hombría de bien y que aceraste tus convicciones, personalidad y espíritu en tu vida Liceísta. 

Nos contabas del orgullo de pertenecer a la Institución que te vio partir como nada para luego después de muchos años volver al lugar caro y reconocerte e investirte con el Grado Militar que ostentás actualmente de Sub Teniente del arma de Infantería. 

Pero algo pasó en tu corazón, "mi Cadete".... no sé, algo te cambió, no sos la misma persona, te escuchaba hablar por la tele y no podía creer que eras la misma persona... un otrora orgulloso Oficial (res) del Ejército Argentino era actualmente un oficial de un Ejército Revolucionario. 

Pegaste un disparo a mi corazón. Nunca creí que una persona pudiera traicionar a sus discípulos de la manera que te escuchaba... no eras vos "mi cadete"... pero sí, aunque con unos kilos más y dentadura nueva eras vos... con la mentira y la agresividad resentida de un perdedor de la vida que no pudo sostener sus convicciones vaya uno a saber porque... 

Pero te digo algo, "mi Cadete": sigo preso de tus hermosas enseñanzas y orgulloso del legado común que nos cobijó y al que enaltecías. 

Te tengo lástima, "mi Cadete", porque tiraste al chiquero la HONRA que te lograste en noble derrotero y teniendo como testigos a tus Cadetes de San Martín. 

Ganaste algunos títulos pero perdiste al hombre, "mi Cadete", y de eso somos también testigos todos, antes y ahora... 


Ya no podés cantar "...los Cadetes con porte marcial,al impulso viril del Liceo Militar"... Perdiste.

Pacificación Nacional Definitiva


sábado, 11 de marzo de 2017

¿ELECCIÓN O GENERACIÓN?


El final del acto de la CGT me dejó un horrible sabor a dejá vu. Ver a las organizaciones trotskistas comenzar a operar, y al kirchnerismo convertido en su compañero de ruta, trajo a mi memoria lo sucedido a partir de los hechos de Ezeiza, cuando Perón volvió al país.

Por Enrique Guillermo Avogadro


"Trata de ser siempre honesto contigo mismo"
Andrea Camilleri

La semana ha sido sumamente complicada, y se han gastado ríos de tinta en comentarlo. Entonces, me limitaré a decir que el final del acto de la CGT me dejó un horrible sabor a dejá vu; es que ver a las organizaciones trotskistas comenzar a operar, y al kirchnerismo convertido en su compañero de ruta, trajo a mi memoria lo sucedido a partir de los hechos de Ezeiza, cuando Perón volvió al país.

En el marco del conflicto docente aún vigente -y que se transformó en otro de los frentes elegidos por quienes quieren destrozar a la democracia-, me parece más importante formular propuestas para un país mejor, y hoy será entonces el turno de la Universidad pública.

Es mentira que ser pública y gratuita la convierta en una igualadora social y, por eso, no lo es en Cuba, China, España, Brasil, Ecuador, etc. Ese mantra populista perpetúa privilegios: ¿qué porcentaje de alumnos proviene de las clases media-baja y baja?, ¿resulta lo mismo estudiar para alguien mantenido por sus padres que integrar una familia obrera, que necesita del trabajo del propio alumno para subsistir?, ¿es igual ir en automóvil que viajar horas en medios públicos para llegar a clase? Y ya que se sostiene con impuestos que pagamos todos, ¿es justo que los más pobres soporten una Universidad que carece exigencias y será inalcanzable para sus hijos?

Pensemos por qué toda la comunidad tiene que pagar para que algunos pocos estudien carreras que no sirven al conjunto social y que, en la enorme mayoría de los casos, los graduados no encontrarán inserción laboral en el campo elegido, produciendo frustración y resentimiento.

Finalmente, la vigente Ley Federal de Educación, al prohibir la difusión pública de las evaluaciones de establecimientos educativos de niveles secundario y universitario, iguala hacia abajo, porque impide la sana competencia basada en la calidad y en la calificación de los títulos que otorga cada uno, mucho de lo cual depende, precisamente, de los maestros y profesores, que necesitan actualización y perfeccionamiento permanentes.

El promedio de permanencia de estudiantes de carreras de cinco años, es siete y se gradúa sólo el 22% de quienes ingresan. Esa prolongación artificial de la vida universitaria genera mayores gastos en salarios, en infraestructura, en medios para la investigación, etc., y todo recae sobre la población en general, inclusive de aquellos sectores cuyo único consumo son los alimentos de primera necesidad, gravados con el IVA.

Lo reducido de los salarios docentes en todos los niveles hace que sólo puedan ingresar a la enseñanza aquellos que, amén de una increíble vocación, disponen de otros medios de subsistencia o que buscan, en la cátedra, un galardón social. Ello no siempre es acompañado por la calidad de la enseñanza impartida.

Finalmente, y para no extenderme más en el diagnóstico, un solo ejemplo: en Japón (115 millones de habitantes), hay sólo 18 mil abogados autorizados a ejercer la profesión; en Francia (55 millones), 15 mil; en la ciudad de Buenos Aires (3 millones), somos más de 70 mil. El exceso de competencia hace que se bastardee el ejercicio profesional, los honorarios sean más magros, y que cada día menos letrados consigan vivir de su talento. Sin embargo, la UBA sigue graduando futuros frustrados, y el costo lo soporta toda la población; ¡suena raro! Mientras tanto, grandes conglomerados internacionales en industrias de punta ven dificultada su instalación en el país porque no encuentran suficientes ingenieros, expertos en alimentación, informáticos, petroleros, geólogos, químicos, físicos, matemáticos, geógrafos, etc..

Mi propuesta es establecer cuántos nuevos graduados universitarios y terciarios de cada una de las disciplinas necesitará el país a tres y cinco años vista; basta con introducir en una computadora la información que suministren las empresas y el sector público, incluyendo a los potenciales inversores.

Con el resultado de esa investigación, se constituirá un primer cupo de ingresantes a la Universidad. Para formar parte de él, los aspirantes deberán rendir un muy exigente examen de ingreso -en matemáticas, lengua, ciencias y ciencias sociales-, en especial para las carreras docentes, y mantener el nivel de excelencia durante toda la carrera, comprobado mediante pruebas semestrales. A los miembros de ese primer cupo no se les cobrará matrícula alguna y, además, se les pagará un sueldo razonable para mantener a su familia durante sus estudios. Como es obvio, quienes lograran graduarse integrando ese primer cupo encontrarán una clara salida laboral, ya que tanto el Estado cuanto las empresas los buscarán afanosamente.

Luego, crear un segundo cupo que tuviera en cuenta la capacidad física (instalaciones) de cada una de las facultades. Quienes lo integren, es decir aquellos que opten por carreras que el país no necesitará -y, por ende, es injusto que deba soportar- o por estudiantes que no lograran el nivel de excelencia requerido para el primero, deberá pagar para estudiar: ¡si quieres hacerlo, báncalo tú!

Incorporaría, además, a esas normas una ley que impusiera al sector público la obligación de contratar, como consultora externa, a la Universidad, y pagar los honorarios correspondientes.

Veamos, antes de rechazarla in limine, qué efectos produciría la solución propuesta. En primer término, mejores graduados y, con ellos, el país dispondrá de profesionales excelentes en las disciplinas más indispensables. Luego, impedirá la permanencia del "estudiante crónico", ese al cual el bajo nivel de exigencia le permite eternizarse en los claustros por muchos años, incordiando a los verdaderos estudiantes, que quieren aprender.

Con el producido de las matrículas pagadas por los integrantes del segundo cupo, más los honorarios que la Universidad generará por sus servicios de consultoría externa y la generación de ingresos por nuevos desarrollos propios aplicables a la industria, se formará un incremento presupuestario que permitirá mejorar sensiblemente los salarios de los docentes e invertir en infraestructura y en medios de investigación.

Al pagar verdaderos salarios, aumentará la aspiración por enseñar, y así permitirá exigir más calidad a los profesores -incluyendo la verdadera dedicación exclusiva de algunos de ellos- y el círculo virtuoso se cerrará con el nivel de excelencia en los claustros, lo cual transformará a la Universidad en un verdadero faro capaz de iluminar el futuro del país, dejando de ser otro triste fanal que sólo permite ver la pendiente descendente en la que la Argentina está embretada desde hace décadas.

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado


viernes, 10 de marzo de 2017

MUCHACHOS, AUNQUE SEA POR UNA VEZ, DEJEN DE HACER PAROS Y TRABAJEN PARA EL PUEBLO AL QUE DICEN DEFENDER

Culpar a una ideología o partido político cuando en un país se sale de madre la situación social es, al menos en la lógica, lavarse las manos literalmente y no haber solucionado a tiempo los problemas que se van presentando en un período de gobierno.


Por 
Ricardo Bustos


Las imágenes que hemos podido ver los argentinos en las pantallas de televisión, con motivo de la marcha "desorganizada" a la que convocaron un grupo de caudillos devaluados y con aspiraciones políticas de alto vuelo, han demostrado que ya no pueden controlar ni a los suyos pero, por acuerdos logrados en las oscuras noches de la decadencia moral argentina, conducen centrales sindicales que solo pueden mantener su endeble poder con marchas y cortes de ruta que llaman la atención de la prensa y por lo tanto reproducen hacia toda la sociedad, aunque el pueblo ya conoce esas metodologías baratas y ha comenzado a dar la espalda a este tipo de inescrupulosas actitudes políticas.

En el mes de marzo del año 1994, por mi tarea profesional de Locutor Oficial en la Gobernación, comencé a recorrer la Provincia de Buenos Aires y todos los partidos o Municipios que la integran con motivo de la realización de actos institucionales donde se presentaba el señor Gobernador, la mayoría relacionados con inauguraciones de obras que iban desde las famosas 400 Escuelas, 7 hospitales de complejidad alta o media, 6 unidades penitenciarias, accesos a pueblos del interior, redes de gas domiciliaria y muchas obras mas que no viene al caso mencionar pero, sin el menor ánimo de defender a una época político institucional del país, colaborar para descubrir la mentira de un relato que nos tuvo encerrados en una burbuja durante 12 años.

Mi tarea, junto a mis compañeros (todos ellos profesionales de Ceremonial y Protocolo) era específica y nada tenía que ver con lo político porque en su gran mayoría el personal es de carrera, aunque hubo y seguramente habrá casos aislados en donde algún funcionario tenga afinidad con el gobernante en funciones.

Desde el año que ingresé a prestar funciones hasta que me retiré, pude recorrer muchas veces toda mi provincia, de norte a sur y de este a oeste. he llegado a dormir mas noches en hoteles que en mi propia cama por la intensa actividad y no me arrepiento de nada, pero si puedo relatar con argumentos sólidos, que una cosa es la inmensa provincia interior, con sus bellos pueblos, cuya gente solo sabe de trabajo y esfuerzo y otra muy diferente es el "conurbano", cordón que rodea a la Capital de la nación y donde habitan la mayor cantidad de ciudadanos del primer estado argentino. En ese lejano interior bonaerense, la mayoría de sus pueblos cuentan con todos los servicios porque son los propios intendentes quienes se encargan de recorrer semanalmente los Ministerios, buscando fondos para mejorar sus distritos y reclamando lo que les corresponde por Ley. A diferencia del "Conurbano", en el interior de la Provincia de Buenos Aires, los colores políticos se mezclan entre vecinos y todos tiran para el mismo lado pensando que para disputas políticas están las elecciones.

Recuerdo como si fuera hoy, al recorrer cada uno de los Partidos del Gran "conurbano", la mugre en sus calles, el agua servida recorriendo el cordón de las veredas, pozos por todos lados, inexistencia de cloacas, gas natural en muchos barrios, pobres redes de energía eléctrica, déficit en el transporte de pasajeros, crecimiento de barrios marginales, hospitales colapsados, escuelas que dan prioridad a los comedores y docentes que deben desdoblar su actividad curricular para ayudar a quienes sirven el alimento a los niños que asisten al establecimiento solamente para eso... para comer.

Desde el año 2003 a la fecha mucho ha cambiado en mi país, aunque lamentablemente haya sido peor la situación que debimos afrontar gran parte de los millones de argentinos a quienes se nos excluyó por no pertenecer a la "banda del relato" que fue desenmascarada una vez fuera del poder y hoy están desfilando uno tras otro por los tribunales del país.

Si dejo sin alimentos a mi familia, seguramente podré comprobar sin ningún tipo de inteligencia superior que su salud tendrá notorios deterioros y por ende el resto de su comportamiento social. Lo mismo sucedió con quienes hoy culpan a la actual gestión de haber "producido nuevos millones de pobres", negando que esa misma pobreza no se fabrica de un día para otro y cuesta mas eliminarla que producirla.


Según UNICEF, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Cristina Fernández viuda de Kirchner, terminó su mandato presidencial (ayer nomas) con 4 millones de chicos sumidos en la pobreza. Esto quiere decir que tres de cada 10 niños eran pobres en la Argentina a fines de 2015. Pero hay un dato más preocupante: cerca de 1,1 millón vivía entonces en la pobreza más extrema a pesar de los años de crecimiento a "tasas chinas" en la última década y con todo el poder político y económico en sus manos.

La nueva política con viejos dirigentes no existe, pero a los jóvenes alguien debe formarlos y con los maestros que hoy disponen no veo en el corto plazo algún cambio que nos muestre a los argentinos un camino de esperanza que vuelva a poner en marcha el país que alguna vez habitamos.

Mientras los caudillos políticos, sindicalistas, punteros y laderos que someten a su gente sigan acumulando millones en sus arcas, será muy complicado intentar sacar de la banquina de nuestra vida a los millones de excluidos que ha dejado este tenebroso sistema político que impera en la nación hace mas de 60 años, haciendo cómplices de las desgracias ajenas a "todas y todos" y a los que no hemos participado de ese robo a cielo abierto.

Quizá lo mas lamentable de esta etapa que nos toca superar no sea nuestro fracaso sino la continuidad del fracaso de quienes nunca tuvieron la oportunidad de salir de esa eterna indigencia que alimenta a los políticos, vacíos de todo sentimiento humanitario.

"Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver" proverbio judío.

Ricardo Bustos
Locutor Nacional - Comunicador
Capioví - Misiones


POPULISMO O DICTADURA POR CARAMBOLA



El fenómeno populista como gobierno es una dictadura indirecta y como movimiento de oposición es un camino violento y demagógico para instaurarla.

Por Carlos E. Viana





Una gran confusión

Las últimas ideas sobresalientes favorables al populismo fueron elaboradas por un argentino, Ernesto Laclau. El mismo dijo que era un fenómeno difícil de definir, por la falta de limites y en esto tiene algo de razón, es complicado conceptualizar lo confuso. No fue el primero que utilizó este término para explicar un fenómeno político, sobre el que se ha opinado mucho y tan ampliamente, que se confunden en esta palabra, populismo, regímenes y acciones políticas colectivas muy diferentes. Por ejemplo se los tilda de populistas a Donald Trump, Juan Domingo Perón, Cristina Kirchner, Hugo Chávez, Adolfo Hitler, etc.

Se tiende a confundir lo popular con lo populista. Winston Churchill, Ronald Reagan o Charles De Gaulle fueron líderes populares, pero es difícil declararlos populistas, cuando invariablemente respetaron las libertades civiles y el orden de las instituciones democráticas.

Con respecto a una oposición populista, ya no estamos hablando de un régimen, sino de quien se vale de ciertos medios para instaurar un gobierno. En este último sentido serían populistas Pablo Iglesias de Podemos en España y Donald Trump durante la campaña política que lo llevo al poder. Otra vez la confusión identificando manifestaciones muy diferentes.

Intentaremos aclarar en lo posible este tema, partiendo del significado que se le ha dado a esta palabra, tan mencionada en los círculos políticos y periodísticos. Por motivos de comprensión periodística, obviaremos una critica a las teorías de Laclau, pero intentaremos ver el significado que se le atribuye con gran imprecisión y vaguedad a este término.

Uso del término

Para precisar lo que comúnmente en la actualidad se menciona como populismo, situémoslo primeramente en un fenómeno político, en el que al menos hay un sector importante que lo denomina así, incluyendo a periodistas, políticos o a filósofos como Laclau. Siguiéndolo al filosofo lingüista Ludwig Wittgenstein, deberíamos extraer su significado del uso popular y académico del término. Este se encuentra asociado a manifestaciones populares de muchos grupos pobres, sin suficiente poder individual, salvo el de la unión que se da particularmente en cada uno de ellos y de la actividad fuera de lo legal con la cual se expresan estos sectores. Estas manifestaciones se exteriorizarían por fuera de los límites institucionales. Mientras que quienes como Laclau, ven al populismo asociado a lo popular y a la lucha por la justicia de los oprimidos, hay otros que pensamos que la ruptura de las instituciones que resguardan las libertades y derechos de todos, es una represión contra quienes no piensan y sienten de la misma manera y, en última instancia, favorables a oligarquías dominantes o que pretenden transformarse en esto. Sin embargo continuamos en la confusión.

Las notas específicas del fenómeno populista

La otra manera de distinguir un significado más preciso del populismo, es describir el fenómeno observando ejemplos concretos, en lo cual hay acuerdo al menos en llamarlos populistas, ya se esté a favor o en contra.

Para esto tomemos dos ejemplos, con respecto a los cuales la opinión predominante, es llamarlos populistas. En este sentido hasta el mismo Laclau le llama populistas a dos ejemplos paradigmáticos, el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner en Argentina y el de Hugo Chávez en Venezuela.

Características compartidas

Podríamos denominar populista al fenómeno considerado, como Anarquía, pero no es la anarquía porque en ésta un gobierno pierde el control sobre el orden social, como en el caso haitiano. Es decir, hay aspectos anárquicos en el populismo, pero nunca es el Leviathan de Hobbes, con un estado de naturaleza, donde solo se conserva el poder individual. En consecuencia la anarquía es parcial, porque el gobierno conserva una buena parte del poder institucional, que no utiliza en plenitud en base a sus cálculos políticos.

También la demagogia ha sido atribuida como una característica del populismo, lo cual es cierto, pero no es distintiva, porque hay gobiernos democráticos que la emplean sin ser populistas. Que un político mienta y adule al pueblo, no significa de por sí que sea populista, pero si es cierto que un gobierno populista utiliza buenas cuotas importantes de demagogia.

Como sostuvo Laclau, la creación del enemigo sería otra característica del populismo. Esto también es cierto, pero no es una nota exclusiva, porque basta citar a Bismarck, para ver como él construyó un enemigo en Napoleón III, para que la guerra franco-prusiana, creara un sentido de identidad nacional, para unificar políticamente Alemania. Bismarck, gran estadista, tenia algunas características autoritarias y populares, pero nadie lo acusa de populista, fue un conservador autoritario.

Estos regímenes populistas se llaman a sí mismos como democracias, basándose en que fueron electos en comicios libres, es decir que tienen legitimidad de origen. ¿Pero qué pasa con la legitimidad de ejercicio? Es decir, con el respeto a las libertades individuales. Esta repuesta intentaremos responderlas en el siguiente párrafo.

El populismo necesita plata

La otra característica del populismo es la plata que recibe un gobierno demagógico, en un momento de crisis económica. El populismo necesita plata para ejercer la demagogia. Cuando se produjo la gran baja del precio de la soja en el caso de los Kirchner y la del petróleo con Chávez, los sumieron en una crisis económica que les quitó popularidad. Ambos perdieron popularidad. Los Kirchner perdieron las elecciones de su heredero y Maduro debió recurrir a implantar la dictadura directa, con el apoyo de las fuerzas armadas.

Lo distintivo

Debemos identificar, no solo las notas comunes con otros fenómenos políticos, sino las notas esencialmente únicas de los regímenes políticos en los cuales encontramos acuerdo en considerados como Populistas.

Una nota distintiva es que el gobierno maneja a varios de estos grupos supuestamente espontáneos, que operan reprimiendo las libertades fundamentales. De esta manera el gobierno no utiliza directamente la estructura del Estado para reprimir inconstitucionalmente, lo que lo transformaría en una dictadura clásica, pero sí a sus grupos que aparecen como independientes de él. El gobierno reprime por medio de ellos, que se disimulan en un desorden generalizado, donde reina la inseguridad, para proteger a los propios grupos ilegales que le responden al régimen. Hay sobrados ejemplos de estos grupos pro gubernamentales y violentos en los dos gobiernos considerados como ejemplo.

La represión no se ejerce desde el gobierno, no obstante existe, lo cual transforma al régimen político en una dictadura indirecta. Esta es la característica distintiva, que encontramos en los dos regímenes considerados, a los que se denomina populistas. Es decir, una inseguridad creada por el propio gobierno, para que en este medio ilegal quede disimulada e impune la acción de sus grupos de acción directa.

En medio de huelgas salvajes, piquetes, cortes de calles y delincuentes sueltos, el gobierno asienta la represión que caracteriza a esta forma de dictadura indirecta, que pasa inadvertida por la confusión de esta semi-anarquía provocada.

La democracia queda así vaciada de lo que Aristóteles consideró su nota esencial, la libertad. En este aspecto es honesto Laclau cuando dice que el populismo no busca la libertad, sino el lograr reivindicaciones, mediante la creación de enemigos.

En ambos casos observados, encontramos una gran inseguridad publica y además múltiples manifestaciones publicas, por fuera de los cánones constitucionales y con restricciones y violaciones de los derechos de muchísimos otros habitantes. Es decir la legitimidad de ejercicio de un régimen democrático no se cumplen en aspectos básicos, como la libre circulación, el derecho de propiedad, las agresiones a individuos y grupos y hasta a los medios periodísticos independientes. Respecto a esto último es amenazada la libertad de prensa, amedrentando a periodistas y llegando en algunos casos puntuales al asesinato. Se traslada la presión también a empresas que quieren estatizarse o ser compradas por otros grupos detentados por grupos afines al gobierno.

La cultura libre

Sin embargo hay una nota más profunda que hace correr el riesgo de caer en un populismo, cuando se suman las causas dadas anteriormente. La cultura debe ser libre, es decir no solo debemos defender nuestra propia libertad sino también en los demás. Esta se basa en que alguien no solo valora su libertad, sino la de los demás. El avasallamiento de los derechos y libertades individuales es un valor nacional, ante cuya violación se manifiesta una desaprobación colectiva, como en el caso del espionaje en Watergate, al cual desaprobaron demócratas y republicanos además de todo el periodismo.

El defecto de la cultura hispánica, que hemos heredado de los musulmanes, que estuvieron 800 años en España, es que queremos ser libres cada uno, pero como observamos en los regímenes islámicos la libertad individual no es un valor sobresaliente de la cultura.

Otras naciones occidentales, han atravesado graves crisis económicas como Estados Unidos y Gran Bretaña, pero no cayeron en el populismo.

Naciones muy cultas como Alemania o Austria tuvieron un populismo de oposición, que seguidamente veremos que devino en un régimen totalitario. Aquí el populismo fue una transición hacia el totalitarismo.

El populismo como oposición

Hasta ahora hemos hablado del populismo como régimen de gobierno, pero también se ha utilizado el término para mencionar a grupos opositores que se expresan contrarios al régimen democrático, pero bajo la cobertura de este nombre. Sin embargo, crean un enemigo y utilizan grupos violentos para amedrentar encubiertamente a quienes no piensan como ellos. Fueron los casos del Nacional Socialismo, el fascismo y las acciones directas de Lenin y sus intelectuales comunistas antes de tomar el poder político. Después la dictadura fue directa, no había espacio para la semi-libertad del populismo. Estos movimientos fueron sólo populistas desde la oposición, porque ni bien obtuvieron el poder político institucionalizado, instauraron un régimen totalitario, que si bien es por lo general demagógico, no admite el desorden, sino todo lo contrario, la verticalidad disciplinada en todos los niveles, en base a una ideología que adquiere caracteres casi religiosos.

Otro ejemplo actual es Podemos en España y los cultores del Socialismo del Siglo XXI.

Conclusión

En definitiva, un régimen populista cree y exalta la legitimidad de origen, es decir elecciones, pero elimina cualquier manifestación de legitimidad de ejercicio, que es la que protege las libertades y derechos individuales. Pero esta situación que crea el populismo, no puede perdurar, en parte porque es muy inestable, pero también porque el gobierno que la provoca tiene por finalidad instaurar una dictadura popular clásica. Precisamente es lo que le ocurrió a Maduro, su populismo se volvió inmanejable y entonces instauro una dictadura clásica, que hasta perdió su carácter popular.

Los Kirchner, por su parte, tuvieron un tropiezo grave con parte de la ciudadanía que es democrática, pero también hubo otra causa en la que coincide con el populismo venezolano y que ya indicamos, la caída de los precios de los commodities que las respectivas naciones producen.

El régimen populista puede conceptualizarse entonces como una dictadura Indirecta.

Las notas distintivas son dejar avanzar la inseguridad y la anarquía, para reprimir indirectamente a la oposición o cualquier otro grupo o líder importante. Esta represión la ejercen grupos que le responden al régimen, disimulados por un gran desorden e inseguridad. El objetivo de institucionalizar un gobierno dictatorial. Esta es su finalidad, porque quienes lo provocan no creen en la libertad, sino solo en la autoridad que ejerzan ellos una vez obtenido el gobierno. En esto coincide Laclau, no solo al desvalorizar la libertad individual, sino al afirmar que el populismo debe identificarse con un líder.

El populismo sería otro tipo de régimen, fuera de la clásica distinción entre democracia, autoritarismo y totalitarismo. Llamarlo “democracia delegativa”, como lo hace un gran politólogo, Guillermo O’Donnell y otro gran constitucionalista Gregorio Badeni, que lo denomina “democracia populista”, es quitarle a la democracia su nota esencial, la libertad individual. En ambos casos denominar como democracia, expresión de la libertad, a un tipo de gobierno, electo popularmente, pero que ejerce el poder político sin respetar las libertades esenciales para una democracia, es darle un don que no le pertenece. El fenómeno populista como gobierno es una dictadura indirecta y como movimiento de oposición es un camino violento y demagógico para instaurarla.

Prof. Dr. Carlos E. Viana
Politólogo



jueves, 2 de marzo de 2017

MONTONEROS ME RECLUTÓ A LOS 13 AÑOS. YO TAMBIÉN SOY UNA VÍCTIMA

Un adolescente Marcelo Vagni

Por Marcelo Vagni

Fui invitado, hace unos días, al programa Intratables para intentar participar de un debate sobre los años 70. Pretendía aportar al mismo desde mi experiencia personal, por haber sido secuestrado en 1977, a los 15 años, por mi militancia secundaria (primero dentro de la UES, Montoneros, y luego en la Juventud Guevarista, expresión juvenil del PRT-ERP). Por otra parte, durante treinta años, entre 1984 y 2014 inclusive, he sido convocado en numerosas oportunidades por la Justicia para declarar en calidad de testigo en varias causas por delitos de lesa humanidad desde mi vivencia personal de ex desaparecido y ex preso político.

Digo bien, "intentar participar de un debate", porque mi intención y la de la producción del programa de TV quedaron sólo en eso, en un deseo, un intento. Sucede que, mientras hablaba, fui interrumpido agresivamente y descalificado por Miguel Bonasso, también presente en el estudio. "Contanos para quién trabajás…", inquirió primero. "Con vigilantes no discuto", me acusó luego en el aire.

Hasta esas interrupciones sólo había alcanzado a decir que, visto a la distancia y con la serenidad que permiten los años, sentía que mi reclutamiento a los 13 años de edad, las actividades que se me ordenaba llevar a cabo (a mí como a tantos jóvenes de mi edad), la actitud que se me convenció debía adoptar a partir del golpe de Estado de marzo de 1976 ("Se impone al pueblo argentino… afrontar con heroísmo los sacrificios necesarios y librar… la victoriosa guerra revolucionaria de nuestra segunda y definitiva Independencia", El Combatiente, 31 de marzo de 1976), nos puso tanto a mí como a muchos más en una situación de riesgo de vida de la que sólo tomé conciencia dentro de un calabozo oscuro, orinado, muy lastimado, seguro de que iba a morir, y pensando en mi mamá y mi papá antes que en la guerra revolucionaria.

Dije textualmente en el programa: "Soy una víctima de la represión militar pero antes de eso fui una víctima de la guerrilla que me reclutó a los 13 años, para convertirme a los 14 en un miliciano de la guerra revolucionaria".

Respecto de aquella historia trágica de los años 70, estoy convencido de otra cosa: que a los efectos de nuestros objetivos y planes (los de la guerrilla) no importaba que estuviésemos viviendo en democracia, bajo un gobierno que -pese a sus características por todos conocidas-, había sido elegido por una enorme mayoría en 1973. Tanto la organización de la que yo participaba como la organización Montoneros (de la que Bonasso era un importante dirigente, un "jefe") llevamos adelante acciones contra los gobiernos de Perón e Isabel, desconociendo la voluntad popular y asumiendo que esa voluntad la expresábamos nosotros mismos, como "vanguardia lúcida", como "destacamento de avanzada". No nos preparaban entonces para las próximas elecciones. Nos preparaban para los próximos combates revolucionarios.

Por eso la interrupción con gritos e insultos de Bonasso la interpreté claramente como un: "No cuentes, no digas nada, nadie se tiene que enterar de eso".

Tal actitud sólo confirma mi idea de que se pretende manipular esa porción de nuestra historia contando lo que no pasó. Y no contando lo que efectivamente sucedió. Yo había llegado a Intratables por propia voluntad, a expresar mi rechazo a un proyecto de ley que impulsa la diputada Nilda Garré, que busca poner una mordaza legal a un debate que viene siendo contado de manera falsa y tendenciosa. Para hablar en contra de este intento de imponer una mentira de prepo. Una cosa que, por la dinámica del programa y debido a la interrupción de Bonasso, ni siquiera llegué a esbozar.

Bonasso, visiblemente enojado, expresó que mi discurso reavivaba la teoría de los dos demonios. Ni siquiera conozco en profundidad esa teoría. Ni intento emparentar nada con nada. Sí acuerdo con denominar "demoníaca" -si se quiere- a la salvaje e ilegal represión que viví al igual que miles de argentinos (aunque no todos, ya que hubo excepciones, como Firmenich y Bonasso por ejemplo).

Pero yo no estoy hablando de la dictadura. Estoy hablando de nuestro accionar -del entonces adulto Bonasso y del mío propio, que era casi un niño- en los años previos al Golpe de Estado. ¿Qué palabra podríamos encontrar para denominar ese accionar, con su secuela de muertos y el enorme daño que le provocó al país? ¿Si no fue "demoníaco", qué fue? ¿Angelical? ¿Justo? ¿Necesario?

Conmigo no, Bonasso. Simplemente porque yo estoy hablando de mi experiencia personal: yo la viví. Vos también la viviste: fuiste uno de los jefes de una organización que no dejó gobernar a Perón, que lo atacó sistemáticamente, y sólo porque pensaban que el proyecto que debía imponerse en la Argentina no era el de Perón (que acababa de ganar las elecciones con más del 60% de los votos) sino el de ustedes. Por eso le advirtieron que no iban a dejarlo gobernar y asesinaron a Rucci sólo dos días después de su triunfo electoral. Y lo siguieron enfrentando hasta que los echó. Y pasaron a la clandestinidad en plena democracia e intensificaron el accionar armado.

En aquellos años, sólo algunos, como usted Bonasso, tuvieron la ventaja de la clandestinidad y acceso a mecanismos para eludir o enfrentar la represión. Los miles de jóvenes que creían en ustedes, en las facultades, en las escuelas, en las fábricas y en los barrios, tuvieron que seguir ocupando sus lugares, "escrachados" y "quemados", claramente identificados por la represión. Una mayoría de nosotros siguió haciéndolo, valiente o inconsciente del riesgo, hasta que la Triple A o la dictadura los secuestró y los asesinó.

Conmigo no, Bonasso. Hubiera sido más digno que me interrumpieras para reconocer aquellos tremendos errores, o para contarles a los jóvenes de hoy que hay que vivir en democracia y cuidar de ella, y que te equivocaste cuando la atacaste. Hubiera sido genial que dijeras que para imponer ideas hay que convencer a los demás, no asesinarlos ni secuestrarlos. Y decirles a los peronistas que cuando Perón ya no enfrentaba ni al Almirante Rojas, ni a Aramburu, ni a Lanusse… aparecieron ustedes –los jóvenes de vanguardia- y se constituyeron en su principal enemigo en sus últimos años.

Aquellos últimos años en los que justamente Perón se abrazaba con Balbín y nos decía que "para un argentino no debe haber nada mejor que otro argentino".

Me vi obligado a responderte de este modo Miguel Bonasso, por escrito, porque durante el programa no me dejaste hablar ni decir estas cosas. Vos tenés una enorme posibilidad de contribuir a la verdad histórica no ocultando datos, no falseando hechos, sin engañar a las nuevas generaciones, que tienen derecho a saber qué sucedió realmente en la Argentina de aquellos años. Y, además, pidiendo perdón por todo el daño y sufrimiento causados.



miércoles, 1 de marzo de 2017

¿QUIEN ES JORGE DI LELLO, EL FISCAL QUE PIDE INVESTIGAR AL PRESIDENTE MACRI?



¿Puede un ex terrorista ser fiscal federal y emitir dictámenes "objetivos" sobre partidos democráticos y juicios sobre la lucha antisubversiva?

Informe elaborado por Memoria Nacional 

I. De terrorista a fiscal federal patrocinado por Corach 

Jorge Felipe Di Lello, un personaje con antecedentes criminales y carcelarios, con numerosas y probadas causas judiciales por terrorismo, se hacía cargo en 1993 de la estratégica Fiscalía Federal Nº 1, la única autorizada para atender en cuestiones electorales y con la responsabilidad de representar al Ministerio Público en distintos procesos de la máxima importancia.

Su poderoso "padrino" era nada menos que el ministro de interior de la época, el ultramenemista Carlos Corach, quien sin duda había propiciado a Di Lello para tan elevada función, por ser un individuo absolutamente condicionable por su escabroso pasado

Fiel a su mentor, el flamante fiscal Di Lello iría cumpliendo con todas las directivas del menemismo, reservando sólo su odio de ex subversivo derrotado para aquellas causas que implicaran a militares u organizaciones o personalidades encuadradas en lo que despectivamente calificaba y califica entre sus allegados como la "lacra de derecha". Una curiosa ética y moral de alguien ingresado a la función pública como sirviente del gobierno de Menem, un régimen que aplicó durante una década un brutal proceso de privatizaciones, entrega del patrimonio nacional y destrucción de los derechos sociales de los trabajadores.

Así se refiere textualmente a Di Lello el diario "Clarín" del domingo 8 de noviembre de 1998, en un artículo publicado en su sección Zona, y bajo el título "Fiscales, de frente y perfil":

"Fiscalía Nº 1: Es la única con competencia electoral. Su titular, Jorge Di Lello, ingresó avalado por el ministro del Interior Carlos Corach en 1993. El adjunto Jorge Alvarez Berlanda es de carrera judicial. Se pronunciaron a favor de la validez del congreso nacional del PJ realizado el 17 de julio, después impugnado por Eduardo Duhalde. No encontraron pruebas para incriminar a Corach ni al jefe de la SIDE, Hugo Anzorreguy, por encubrimiento en la fuga del ex concejal José Manuel Pico."

II. Los antecedentes criminales de Jorge Felipe Di Lello

Di Lello no fue por los años setenta un pacífico idealista de izquierda con algún problema policial o proceso judicial menor, sino que aplicando como método la violencia criminal, tuvo una protagónica y activa militancia en las bandas terroristas de entonces, primero en el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) y luego en Montoneros.

Hagamos una breve reseña de los delitos y causas judiciales de Jorge Felipe Di Lello, y para ello citaremos parte de la presentación efectuada el 10 de abril de 2000 por el Dr. Gonzalo Torres de Tolosa ante el Juez Federal Dr. Gustavo Literas, Secretaría Nº 19 a cargo del Dr. Javier Helou:

"05-04-70: Fue detenido a raíz de la investigación practicada con motivo de la explosión ocurrida en el domicilio de Di Lello en la calle White 126 de esta Capital. En la ocasión, personal de la Cría. 40ª instruyó sumario por "Asociación Ilícita, Inf. Art.189 bis del C.P. y averiguación intimidación pública", causa en la que intervino el Juez Federal Miguel INCHAUSTI, Secretaría del Dr. DÍAZ LESTREM. Surge que en la casa mencionada, funcionaba una célula extremista, resultando heridos como consecuencia de la explosión Enrique CELESIA y Roberto ATRIP - conocidos dirigentes extremistas. Por otra parte, en la inspección realizada en el domicilio de Di Lello se procedió al secuestro de gran cantidad de material ideológico izquierdista."

"17-05-73: Por resolución de la Excma. Cámara en lo Criminal y Correccional Federal, con la firma, entre otros, del Juez Genaro PEÑA GUZMAN se dispone la inmediata libertad de Di Lello (Prio. C.F. 2.496), en virtud de haber sido reformada la sentencia y condenado a dos años de prisión en suspenso por tenencia de explosivos y absuelto por el delito de asociación ilícita."

"10-06-70: Se sobreseyó parcial y provisionalmente en la causa 5267 denominada "Intimidación Pública y daño en Plaza Miserere" a Di Lello, con fecha 22 de mayo de 1970, por orden del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional Federal Nº3 a cargo del Dr. Jorge Alberto AGUIRRE, Secretaría Nº14 a cargo del Dr. Luis M. RAGUCCI (h)."

"05-06-73: Causa 1573/70, caratulada "ATRIP, Norberto Eduardo y otros p/ asociación ilícita, tenencia de explosivos y presunta intimidación pública (arts.210, 189 bis y 211 del C.P.)"; Juzgado de Primera Instancia en lo Criminal Federal Nº4, a cargo del Dr. Miguel A. INCHAUSTI, Secretaría Nº13 a cargo del Dr. Guillermo DÍAZ LESTREM. La Excma. Cámara del fuero resolvió declarar extinguida la condena impuesta a Jorge Felipe DI LELLO, cesando en consecuencia todos los efectos del pronunciamiento."

"11-12-75: Causa 2306/71 caratulada "DI LELLO, Jorge por Infracción al Art.44 de la ley 17.531": Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº1 a cargo del Dr. Alfredo NOCETTI FASOLINO, Oficina Leyes Militares. Se dispuso dejar sin efecto el PEDIDO DE CAPTURA del causante, clase 1949, M.I. 08.007.649, solicitando con fecha 10 de mayo del año 1972. Por resolución del día de la fecha se declaró extinguida la acción penal por AMNISTÍA y se sobreseyó definitivamente en la referida causa y con respecto al aludido DI LELLO, por aplicación de los arts. 1º de la Ley 21.135, 59 inc.2º del C.P., 443 inc.5º y 454 del C.P.C."

Jorge Felipe Di Lello (D.N.I. Nº 8.007.649), clase 49, luego de los procesos enumerados, pasó a militar en la agrupación subversiva Montoneros.

Con estos antecedentes extraña que Di Lello - terrorista o ex terrorista - haya sido nombrado Fiscal Federal, y más aún que continúe en su cargo y en especial que no se haya excusado de entender en las presentes actuaciones.

III. ¿Fiscal de la "democracia"?... 

Llegados a este punto, nos preguntamos si un Fiscal Federal, cuya imparcialidad es inherente a su función, puede tener semejantes antecedentes delictivos y ser en la actualidad capaz de dictaminar objetivamente sobre la vida y honra de personas e instituciones. Resulta particularmente absurdo que alguien que decidió tomar las armas e integrar durante años organizaciones que pretendieron imponer sus ideas mediante el temor, el atentado, el secuestro y el asesinato, reúna ahora las condiciones básicas como para ser el representante del Ministerio Público en el trámite de la obtención de personería legal y desempeño de los diversos partidos que conforman la Democracia Argentina.

Con un desparpajo moral sin límites, el ex compañero de andanzas de erpianos y montoneros, intentó además durante algún tiempo intervenir como "fiscal", haciendo toda clase de disparates y tropelías sin sustento legal, en causas donde se juzgaba a oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas por temas vinculados a la lucha antisubversiva. Pero cuando sus antecedentes salieron a la luz y comenzaron a multiplicarse y radicarse pedidos de informes sobre la "trayectoria" de Di Lello ante diversos juzgados, el propio fiscal se apresuró a querer tapar su siniestro pasado de delincuente terrorista, consciente de que éste es totalmente incompatible con la clave función judicial que ocupa. Por ejemplo, en el expediente que estuvo a cargo del Juez Literas, pasó bochornosos momentos el fiscal Di Lello, al tramitarse los pedidos de informes de sus antecedentes ante el Registro Nacional de Reincidencia, los Juzgados Federales de todo el país, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), Ejército, Marina, Aeronáutica y Fuerzas de Seguridad. Por eso, cuando la justicia decidió reabrir unas semanas atrás la causa sobre la ESMA, el propio fiscal Di Lello pidió con premura su excusación - tal como lo menciona muy al pasar y sin decir motivos Victoria Ginzberg de Página/12 -, a fin de evitar que su prontuario delictivo quedara otra vez asentado en los expedientes y pudiera tomar un mayor estado público.

Consideramos por todo lo dicho, que la permanencia de Jorge Felipe Di Lello en la titularidad de la Fiscalía Federal Nº 1 es una afrenta a la sociedad civil y democrática y al sistema judicial en su conjunto, y desde ningún punto de vista es admisible que el poder político siga sustentando los desmanejos, odios residuales y arbitrariedades de un extremista que tiene las manos manchadas con sangre. Y que traslada su "enemistad manifiesta" (artículo 55, inciso 11 del Código Procesal Penal) a toda instancia y expediente en que intervengan personas y/o grupos que no coincidan con su universo de disvalores o que estén estigmatizados por su peligroso fanatismo ideológico.

Primer Informe elaborado en el año 2008 por Memoria Nacional - Exclusivo para la Red Kalki*