viernes, 14 de septiembre de 2018

¿QUIÉN ES CARLOS ROSENKRANTZ?


El académico llegó al Máximo Tribunal propuesto por Mauricio Macri. Discípulo del filósofo Carlos Santiago Nino, fue asesor de Raúl Alfonsín en la Convención Nacional Constituyente de 1994.

Por los pasillos de Tribunales se escucha hablar de Carlos Rosenkrantz como un hombre “introvertido e intelectualmente brillante”. Tras la salida de Ricardo Lorenzetti, a partir del 1° de octubre el abogado de 59 años será el nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia. El magistrado egresó con Medalla de Oro del Colegio Nacional Domingo Faustino Sarmiento y se recibió con honores en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Tiene un magister y un doctorado en Derecho de la Universidad de Yale, Estados Unidos.

Rosenkrantz fue docente en universidades de Estados Unidos y España y rector de la Universidad de San Andrés. Discípulo del jurista y filósofo Carlos Santiago Nino, asesoró al ex presidente Raúl Alfonsín en la Convención Nacional Constituyente de 1994.

Fue propuesto para ser juez del Máximo Tribunal por el presidente Mauricio Macri y el Senado aprobó su pliego con 58 votos a favor sobre 72 posibles, en una sesión en la que el apoyo del bloque del Frente para la Victoria fue fundamental para superar los dos tercios necesarios. El abogado asumió el 22 de agosto de 2016 y se convirtió así en el primer ministro de la Corte de origen judío.

Hijo de un judío de origen polaco y de una madre católica que fue docente, integró el grupo de trabajo de Carlos Santiago Nino, el filósofo del derecho que impulsaba la democracia deliberativa y que asesoró a Raúl Alfonsín durante su presidencia. Desde ese lugar, Carlos Rosenkrantz trabajó en normas como las que abolieron la censura establecida por el gobierno cívico-militar y participó del Consejo para la Consolidación de la Democracia.

En 1990 fundó un estudio jurídico junto con Gabriel Bouzat. En 1991 defendió a la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) en un juicio en el que se cuestionaba la decisión de la Inspección General de Justicia de negarle a la entidad la personería jurídica. También, en 1994 Rosenkrantz fue asesor de Alfonsín en la Convención Nacional Constituyente y dos años después cumplió ese rol en la Convención Constituyente de la Ciudad de Buenos Aires.

Asumió como rector de la Universidad de San Andrés en 2008, desde donde apoyó la creación del Centro de Estudios Anticorrupción. Por otro lado, escribió el prólogo del libro Cosa juzgada fraudulenta, de Federico Morgenstern. Se trata de un ensayo sobre la "cosa juzgada írrita", una figura jurídica que se podría utilizar para reabrir causas de corrupción archivadas. Antes fue profesor en la New York University, en la Richmond School of Law, en la Denver University, en la Universitat Pompeu Fabra en España y en la UBA.

Desde que llegó a la corte, Carlos Rosenkrantz conservó su perfil técnico y se mantuvo al margen de la pulseada por la sucesión de Lorenzetti.


jueves, 13 de septiembre de 2018

¿POR QUÉ NO LO DICEN?

El partido peronista “son” muchos partidos. Está el ortodoxo, el del mítico 17/10/1945 de Perón, está el *libertario de Menem y está el seudo revolucionario de los K, en particular el de Cristina Fernández de Kirchner.

Por  Malú Kikuchi

Probablemente todos sean auténticos. Y simplemente han tenido la habilidad política de irse adecuando a los cambios y en alguna medida, incitando los cambios. El peronismo es difícil de describir y de explicar.

Dicen que es una doctrina, con lo que tiene algo de religioso, y se sabe que es un movimiento, lo que le permite esos bruscos cambios de rumbo, sosteniendo siempre que son peronistas auténticos. Cristina no tanto.

Ahora, septiembre de 2018, con corridas cambiarias que nos persiguen a los argentinos desde el mes de abril, con muchos errores por parte del gobierno y hechos internacionales que nos afectan, ¿qué hace el PJ?

Aparentemente está divido en dos: de un lado Cristina y su núcleo duro dice que le permitirán al PJ unirse a ellos en las próximas elecciones; y del otro lado (¿?) el llamado peronismo federal, que se enfrenta a CFK.

Desde afuera, parece que la división es real. Se espera que el peronismo federal o “bueno”, se organice, se convierta en un partido con principios institucionales sólidos, alejado del populismo, un partido del siglo XXI.

Esto no está sucediendo. No consiguen organizarse, no se convierten en una alternativa probable para las elecciones del año que viene. Y lo que llama la atención es que siempre, inevitablemente, defienden a Cristina.

Si realmente están enfrentados, a la hora de votar, no se nota. Cuando el kirchnerismo, con el nombre que quiera usar, “Frente para la Victoria” (al perder la presidencia, el nombre ya no sirvió), ahora “Unidad Ciudadana”, no sabemos si es peronismo, pero los votos en el congreso dicen que sí.

No importa tanto lo que haga CFK, su rechazo popular llega al 70%, nunca podría ganar un balotaje y lo sabe. El problema es el PJ “bueno”, que defiende sus fueros, como defiende los fueros del senador Menem.

Y cada vez que la gente de CFK hace algo destituyente, cada vez que se sabe que están detrás de los movimientos sociales que paralizan la ciudad, o de los vaivenes del mercado, el PJ “bueno” nunca dice nada al respecto.

Y es muy difícil entender el porqué de esta posición. Miguel Ángel Picheto dijo al salir CFK de la presidencia, “ahora puedo pensar”, y una le creyó. Si ahora puede pensar ¿por qué no critica nada de lo que hace o hizo CFK?

Guillermo Moreno (K), como presidente de la Comisión de Economía de diputados, le pidió al FMI que no le adelantara dinero a la Argentina, o sea al gobierno de Cambiemos. El PJ “bueno” ¿va a decir algo al respecto?

No se sabe qué pensar. Puede que los peronistas de cualquier tipo sean siempre y a pesar de todo, peronistas. Puede que teman que los que estuvieron en el poder tengan chances de volver y no quieren enemistarse.

Puede, y esta sería la peor suposición, que los K tengan carpetas para chantajear a los del peronismo “bueno”. Todas las opciones, todas, son malas y no dejan bien al aparente peronismo “bueno”. ¿Todos malos?

O como decía Jorge Luis Borges, “ni buenos ni malos, incorregibles.”

Si el PJ Federal o “bueno”, ese del que espera ingenuamente el gobierno algún tipo de apoyo en el congreso, no hace nunca declaraciones que descalifiquen a los K, ni siquiera un comentario sobre los cuadernos.

La Argentina ha comentado los cuadernos de Centeno, para creerlos o declararlos un invento de la CIA, o el delirio de un escritor frustrado, pero el peronismo “bueno” nunca dijo nada. Ni “¡qué horror!”, ni “es mentira”.

Nada. Y sin decir nada sobre los robos, las coimas, los chantajes, el desmanejo económico; el autoritarismo absoluto, ante un proyecto de ley la orden de “no se cambia ni una coma”, es imposible creer en otro PJ.

Si realmente están divididos, en PJ y cristinistas, que digan algo, públicamente, no en voz baja y entre ellos. Que se lo digan al país, cuestión de creerles. Con este nivel de mutismo, no se les puede creer.

Que acepten la retroactividad en la ley de extinción de dominio. ¿A qué le tienen miedo? ¿Qué les toque a ellos? ¿Qué CFK urda su venganza? De no ser así, demostrarán que TODOS ellos, son los peronistas de siempre.

*Libertario: RAE, ácrata, anárquico.



miércoles, 12 de septiembre de 2018

CORRUPCIÓN, ÉTICA Y CONSTITUCIÓN


Es habitual analizar el tema de la corrupción -tan vigente siempre- desde el punto de vista exclusivamente económico. Será interesante, tal vez, prestar un poco de atención al ángulo jurídico del asunto, sin restar importancia, de ninguna manera, al económico, ya que ambos están intrínsecamente implicados. 

Por Gabriel Boragina ©

Nuestra Ley Fundamental toca directamente el tópico, y subsume -como se verá del siguiente examen- lo económico en lo ético:

"El último párrafo del art. 36 de la Constitución establece que el Congreso deberá sancionar una ley que regule la ética pública para el ejercicio de las funciones gubernamentales. Una ley semejante, siempre que sus disposiciones sean claras y precisas, constituirá una garantía sumamente eficaz para la consolidación de un sistema democrático constitucional. El incumplimiento de las normas éticas por los gobernantes ha sido y es uno de los factores más nocivos para la subsistencia del régimen constitucional, y uno de los argumentos que con mayor frecuencia han utilizado sus adversarios para pretender demostrar su inconsistencia en función del bien común de la sociedad." [1]

La ética definida constitucionalmente comprende, por tanto, los comportamientos de los funcionarios públicos en su totalidad, sean estos en sus actos económicos como no económicos. Existe un enfrentamiento directo entre violación a la ética pública y la constitucionalidad. La cercana interrelación entre ética pública y economía viene dada por el hecho de que todo funcionario público maneja lo que se ha dado en llamar el erario público, lo que implica que, en el fondo, el funcionario público es (o debería ser) un mero administrador de recursos ajenos que, en el mejor de los casos, le han sido confiados por mandato legal a los únicos fines administrativos.

Sin embargo, también dispone de ellos muchas veces como si fueran propios. Tanto administrativa como dispositivamente estas amplias facultades que tiene el burócrata son una excelente oportunidad para verse tentado a aprovecharse de las mismas.

Nosotros preferimos la expresión de ética política a la de ética pública, porque opinamos que muchas conductas individuales de particulares también afectan a la ética pública, aun cuando esas personas estén fuera de órbita política.

"De todas maneras, cabe recordar que existen disposiciones legales que regulan, de manera parcial, la ética pública republicana. Por otra parte, antes de la reforma, en modo alguno la Constitución impedía la sanción de una norma de la especie que ahora enuncia el art. 36. La ética puede ser objeto de múltiples definiciones, atendiendo a la corriente filosófica en que se enrola el analista. Sin embargo, teniendo en cuenta que una Constitución no es una obra científica ni doctrinaria, sino una norma jurídica fundamental impregnada de realismo y sencillez, que es instrumento de gobierno y símbolo de unidad nacional, sus palabras deben ser explicadas a la luz del lenguaje y pensamiento del ciudadano común." [2]

A pesar que la llamada ética pública tiene en mira los posibles desfalcos económicos que los burócratas tienen oportunidad de llevar a cabo en ocasión de los cargos políticos que ostentan (y de los cuales no son pocos los que no se privan de cometerlos), desde el ángulo constitucional no se limitan a ellos, como ya se ha aclarado. Pero, bien visto, lo ético tiene indisoluble vínculo con lo jurídico, y este con lo económico.

Desde el momento que una norma (como es la Constitución) se refiere a la ética como lo hace en su art. 36, ello implica incluir a esta en el campo de Derecho. Y no puede negarse que el Derecho tiene por objeto regular conductas que no dejarán de tener consecuencias económicas, dado que la aplicación de toda norma ha de dar por sentado que se cuenta o que se contará con los recursos necesarios para ello. De tal suerte que, queda claro (al menos para nosotros) el estrecho nexo entre ética-economía-derecho. Los actos de corrupción dañan por igual a este trípode.

"Desde esta óptica, la ética no es tanto, una ciencia filosófica que estudia las normas a que debe someterse la conducta humana y las consecuencias que se derivan de su aplicación, sino un arte que tipifica comportamientos individuales y sociales encaminados al logro del bien."
 [3]

Siguiendo las directrices del individualismo metodológico nos resulta bastante difícil poder reconocer la existencia de comportamientos "sociales", excepto que se quisiera describir a una suma de conductas individuales, donde logramos visualizar mejor el concepto. Hecha esta salvedad, no podemos estar sino de acuerdo con lo expuesto en la cita. Lo característico, entonces, de la ética es -según este autor- la de ser un arte que tipifica comportamientos (para nosotros solamente individuales, dado que la responsabilidad tiene sentido únicamente respecto de la conducta de los individuos) encaminados al logro del bien.

"No se trata de la ética individual, positivista o religiosa, sino de la idea dominante en una sociedad sobre cuál debe ser el comportamiento de los gobernantes para alcanzar el bien común. En tal sentido, el concepto vulgar de la ética pública impone conductas al gobernante, tanto en su vida pública como en la privada cuando, esta última, adquiere relevancia social." [4]

El autor analizado nos da a entender que habría distintas "éticas" como ya había esbozado en su párrafo anterior. Por un lado, distingue una ética individual (positivista o religiosa) y la separa de otra ética que califica como "idea dominante en una sociedad sobre cuál debe ser el comportamiento de los gobernantes para alcanzar el bien común". Da la impresión que se apunta a lo que habitualmente se denomina por algunos como ética "social" pero más bien parece que desea aludir a una especie de "ética política" porque la hace dirigir exclusivamente a los gobernantes en su comportamiento. Existiría entonces -sintetizando, y en el concepto de nuestro autor- una ética individual por un lado y otra ética que podríamos llamar "política" por el restante. Pero no es cualquier "ética política", sino que es una ética a cumplir en cabeza de los gobernantes y no de los gobernados. Para estos últimos parece quedar reservado el campo de la ética individual.


[1] Badeni, Gregorio. Tratado de Derecho Constitucional. Tomo II- 2ª Edición Actualizada. Ampliada - 2a M. - Buenos Aires- La Ley, ISBN 987-03-0947-X (Tomo Ii)-ISBN 987-03-0945-3 (Obra Completa) "Las Garantías Institucionales" N° 457. Ética Pública Pág., 1347-1348

[2] Badeni, Gregorio, ibidem.

[3] Badeni, Gregorio, ibidem.

[4] Badeni, Gregorio, ibidem.



martes, 11 de septiembre de 2018

UN FALLO VERGONZOSO



“Mis enemigos son medrosos y pusilánimes ante iguales y superiores, impulsivos, cortantes y autoritarios ante inferiores, débiles, cautivos y desarmados. Valientes en las sombras, en la sorpresa, en la espalda o en el insidioso dardo arrojado por detrás a su oponente… No puedo imaginar qué ventura de hálito bondadoso y sutil acaricia su accionar delictivo, qué hace que su carroña se transforme en doradas mieses”. (Frase del Coronel Argentino del Valle Larrabure escrito en su diario de cautiverio)

En medio de los vaivenes de la crisis económico y social que vive Argentina, un fallo judicial pasó casi inadvertido. Y es que la coyuntura política y financiera se fagocita cuestiones no menores que hacen a la seguridad jurídica del país. El viernes 31 -y mientras la calle y los mercados levantaban temperatura a la vez que el dólar subía en su cotización en las pizarras de la City porteña, el circuito financiero de Buenos Aires- un fallo unánime de la Cámara Federal de Rosario decidió que el secuestro, tortura y asesinato del Coronel Argentino del Valle Larrabure, por parte de integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), no fue un delito de lesa humanidad. Este fallo fue firmado por los cinco jueces del tribunal integrado por Fernando Barbará, Aníbal Pineda, Jorge Gallino, Elida Vidal y José Toledo, que ratificaron el archivo de la investigación.



Casi seis meses antes, en marzo de este año, los mismos jueces atendieron los argumentos de la querella y de la defensa. En la audiencia, el abogado que representa a la familia Larrabure, Javier Vigo Leguizamón, consideró que el caso debía ser desarrollado como un crimen de lesa humanidad y reclamó que el ex jefe del ERP, Juan Arnold Kremer, conocido como “Luis Mattini” -su nom de guerre en la organización terrorista marxista- fuera indagado como “autor material” del homicidio del oficial del Ejército Argentino.

Juan Arnold Kremer, gozando la impunidad que le otorga la democracia



¿Qué sucedió con el Coronel Larrabure

En la noche del 10 al 11 de agosto de 1974, durante el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón, un comando de 60 guerrilleros del ERP asaltó la Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos próxima a la localidad cordobesa de Villa María, Córdoba, para robar armamentos, municiones y explosivos que se encontraban en la fábrica para abastecer a las brigadas combatientes de la organización.

En el ataque mueren 1 policía y 2 guerrilleros y 4 miliares y 3 efectivos policiales resultan heridos. El entonces mayor Argentino del Valle Larrabure (ascendido post mortem a Coronel), quien se desempeñaba como subdirector de la fábrica, fue secuestrado. Larrabure permaneció prisionero 372 días en una llamada “cárcel del pueblo” en Rosario hasta su asesinato, ocurrido por estrangulamiento el 19 de agosto de 1975 (fecha confirmada por el mismo ERP en uno de sus clásicos y sombríos “comunicados de guerra”), y el 23 de agosto de 1975 su cadáver apareció cubierto con una sábana y una manta, en un zanjón cercano al cruce de la avenida Ovidio Lagos y calle Muñoz, poco antes de la salida de la ruta nacional 178, en Rosario.

En febrero de 2007, el hijo del Coronel, Arturo Larrabure, presentó en el Juzgado Federal Nº 1 de Rosario una solicitud de reapertura de la causa original mediante la declaración del mismo como “delito de lesa humanidad”, junto a su admisión como querellante en la causa. Larrabure sostuvo que el crimen de su padre se correspondía con la definición de un delito de lesa humanidad según el Estatuto de Roma, ya que consideraba que había sido cometido como parte de un “ataque sistemático a la población civil llevado a cabo por las organizaciones terroristas” que combatieron al Estado argentino durante en la década del ’70.

En octubre de 2010, el cuerpo médico forense de la Corte dictaminó que el Coronel Larrabure fue “víctima de asfixia mecánica por compresión cervical externa al haber sido estrangulado”, según el informe médico. Los peritos forenses que efectuaron los estudios fueron Oscar Ignacio Lossetti y Roberto Cohen, quienes contaron con la cooperación del titular de la Cátedra de Medicina Legal de la Universidad de Buenos Aires, Luis Alberto Kivitko, y del perito de parte, Enio Linares, quienes por unanimidad concordaron en la hipótesis de la muerte violenta.

Contrario a lo que encarnan las palabras “derechos humanos” (que son universales y, por lo tanto, para todos), representantes de estas organizaciones firmaron en mayo de este año ante la Cámara Federal de Rosario un amicus curiae (un término latino que se utiliza para referirse a presentaciones realizadas por terceros ajenos a una demanda, que brindan voluntariamente su sentir para ayudar en la resolución de la materia objeto del proceso) para reclamar que no se reabra la causa Larrabure.

Entre los firmantes estaban Estela de Carlotto, titular de abuelas de Plaza de Mayo (cuya posición a favor de delincuentes, tiranos e integrantes de las organizaciones armadas marxistas es pública); Lidia Estela Mercedes Miy Uranga, alias “Taty Almeida” de madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora (madre del desaparecido Alejandro Martín Almeida, miembro de la organización terrorista ERP-22); el ex terrorista de Montoneros -devenido en periodista- Horacio Verbitsky, del centro de estudios legales y sociales (cels); Ángela Catalina Paolin de Boitano, presidenta de familiares de desaparecidos y detenidos por razones políticas; Graciela Rosenblum de la liga argentina por los derechos del hombre (la misma que en los `90 pedía una amnistía para los detenidos por el sangriento ataque al cuartel de La Tablada, que también dice que los funcionarios detenidos por causas de corrupción durante el kirchnerismo son “presos políticos” o que vitorea la consigna “30.000 compañeros detenidos-desaparecidos presentes, aquí estamos para llevar sus ideales a la victoria creando poder popular”, léase revolución marxista), así como la agrupación hijos (que reivindica el accionar de sus padres y compañeros en las estructuras terroristas) y la adhesión de Nora Cortiñas (madre del desaparecido Carlos Gustavo Cortiñas, militante de la Juventud Universitaria Peronista y Montoneros, e integrante de madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora) y Adolfo Pérez Esquivel, el extraño ganador del "Premio Nobel de la Paz" que ensalza figuras como Fidel Castro, el “Che” Guevara, Hugo Chávez o Nicolás Maduro.


Ahora bien, y ya hablando del fallo en sí, para el camarista Jorge Gallino, en los considerandos del mismo, señala que “la doctrina de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y de nuestro máximo tribunal impone, de momento, el rechazo de la imprescriptibilidad de los hechos que nos ocupan. En efecto, en primer lugar, no se ha acreditado que el hecho tratado fuera cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil en el marco de una política de Estado o de una organización con apoyo estatal, extremos que es crucial probar, por tratarse de elementos de contexto descritos en el encabezado o preámbulo del Artículo 7 del Estatuto de Roma, que establecen las condiciones que debe reunir la comisión de alguno de los delitos que se enumeran en el artículo para constituir un crimen lesa humanidad”.

Gallino, en este considerando, miente al decir que un delito de lesa humanidad sea cometido exclusivamente por el Estado o con apoyo estatal. Eso no dice el Art. 7 del Estatuto. El Artículo 7 indica textualmente: “A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por “crimen de lesa humanidad” cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque”. Y en el primer punto del párrafo 2, explica que “Por “ataque contra una población civil” se entenderá una línea de conducta que implique la comisión múltiple de actos mencionados en el párrafo 1 contra una población civil, de conformidad con la política de un Estado o de una organización de cometer ese ataque o para promover esa política”.

Es claro el Estatuto de Roma -menos para Gallino-, cuando señala que no sólo son crímenes de lesa humanidad los cometidos por el Estado, sino también los consumados por organizaciones armadas, en este caso el ERP.

Jorge Gallino agregó que “respecto a las organizaciones o grupos no estatales, inexorablemente se requiere que cuenten con el apoyo, la colaboración o tolerancia del poder público en la infracción de los derechos reconocidos en la Convención, quedando al margen del concepto de crimen de lesa humanidad los actos individuales que no respondan a una política sistemática y general violatoria de los derechos humanos”. Nuevamente Gallino peca de ignorancia cuando dice que “inexorablemente se requiere que cuenten con el apoyo, la colaboración o tolerancia del poder público”. No lo dice el Estatuto de Roma en ningún punto. Y el inciso 1 del Artículo 3 de común a los cuatro Convenios de Ginebra, firmados el 12 de Agosto de 1949 (de la cual Argentina es signataria), establece que: “Las personas que no participen directamente en las hostilidades, incluidos los miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas puestas fuera de combate por enfermedad, herida, detención o por cualquier otra causa, serán, en todas las circunstancias, tratadas con humanidad, sin distinción alguna de índole desfavorable basada en la raza, el color, la religión o la creencia, el sexo, el nacimiento o la fortuna o cualquier otro criterio análogo. A este respecto, se prohíben, en cualquier tiempo y lugar, por lo que atañe a las personas arriba mencionadas:

a) los atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente el homicidio en todas sus formas, las mutilaciones, los tratos crueles, la tortura y los suplicios;

b) la toma de rehenes;

c) los atenta dos contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes;

d) las condenas dictadas y las ejecuciones sin previo juicio ante un tribunal legítimamente constituido, con garantías judiciales reconocidas como indispensables por los pueblos civilizados”.


Para el juez Gallino, “Pese a su destacado empeño, la querella no ha logrado acreditar hasta el momento la colaboración, apoyo o tolerancia por parte del Estado con el accionar de la Organización ERP, lo que obsta a que los hechos sean declarados imprescriptibles”. Toda una casi jocosa definición, porque el ERP contó con apoyo, colaboración y financiación del gobierno de Cuba, tal cual lo relató el mismísimo Enrique Aroldo Gorriarán Merlo, uno de los jefes del ERP y el autor intelectual del copamiento al Regimiento de Infantería Mecanizada 3 de La Tablada, el 23 de enero de 1989, en plena democracia alfonsinista.
Gorriarán Merlo
Si bien el tribunal rosarino archivó la causa, Arturo Larrabure, en “vista de las numerosas arbitrariedades”, según dejó trascender en el parte de prensa dado a publicidad después de conocerse el fallo, interpondrá un recurso de casación y prometió llegar hasta las instancias internacionales de no obtener justicia en Argentina


Un camino largo y tedioso

Creo que, en realidad, el problema surge porque los defensores de los terroristas y sus acciones criminales, no reconocen que hubo una lucha armada entre dos bandos concretos (hoy diríamos un conflicto de baja intensidad), aunque el propio ex jefe de Montoneros, Mario Eduardo Firmenich, dijo en una entrevista con radio La Red en 2001 que “en un país que ha vivido una guerra civil, todos tienen las manos manchadas de sangre”


Y esto es porque la victimización (para la opinión pública, porque internamente siempre han reivindicado la lucha armada y sus crímenes) tuvo efectos concretos: la recompensa económica, el manejo de desmedidos recursos económicos y la manipulación de la historia. Cosas que aún siguen bajo el gobierno de Mauricio Macri, aunque haya prometido en plena campaña electoral que iba “a terminar con el curro de los Derechos Humanos”.

En realidad, el fallo de la Cámara Federal de Rosario no hace otra cosa que seguir la línea argumental de la justicia argentina desde 2003, en relación al juzgamiento de militares, personal de las fuerzas de seguridad y civiles que combatieron a las organizaciones armadas en los ´70. De hecho, podría decir que la justicia tergiversa la verdad histórica, tal cual lo hizo el camarista Gallino y los otros miembros de la Sala. Cabe recordar que en 2003 el gobierno de Néstor Kirchner declaró nulas las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, sancionadas durante el gobierno de Raúl Alfonsín, en 1986 y 1987 respectivamente, y los decretos de amnistía de 1989 y 1990 de Carlos Menem a personal militar, de seguridad y civiles, así también como a los líderes de las organizaciones subversivas.

La segregación del kirchnerismo (del cual muchos de sus funcionarios fueron integrantes de las estructuras terroristas) fue evidente, ya que solo se volvieron a juzgar a los militares y personal de las fuerzas de seguridad, dejando de lado -y aún recibiendo honores y homenajes- a los miembros de las organizaciones subversivas, que incluso recibieron millonarias pensiones reparatorias (compensaciones que no percibieron los familiares de las víctimas del terrorismo), a pesar de tener las manos manchadas con sangre, al igual que muchos de los que figuran en el falaz Muro de la Memoria, que yo llamo de la “desmemoria”, porque solo recuerda a una parte de los muertos de la tragedia de los ´70. Digo una parte porque exactamente rinde tributo a 8.717 (no los declamados “30.000 desaparecidos”, simplemente porque ese número es una falacia, aunque hayan colocado igualmente 30.000 placas) y porque muchos de ellos no son desaparecidos, sino simples criminales subversivos que murieron en democracia atacando cuarteles o comisarías o fueron ejecutados por sus propios camaradas por traidores o soplones.

Tal es la infamia, que en ese muro figuran los nombres de Justino Argañaraz, Ivar Brollo y José Luis Boscarol, los miembros del ERP que murieron durante el ataque a la Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos de Villa María en agosto de 1975, donde secuestraron al Coronel Larrabure. Casi una broma macabra de la historia. Una historia parcializada.

Diario El Minuto, de Chile (09/09/2018)


Un envío de Centro de Estudios Salta


lunes, 10 de septiembre de 2018

EL PERRO Y SU COLA

Esta nota puede sonar grandilocuente, pero la escribí con la sana aspiración de dejar a nuestros descendientes un país viable y confiable, absolutamente mejor que éste al cual, con tanto esfuerzo y dedicación, nos hemos dedicado a destruir hasta los cimientos. 

Por 
Enrique Guillermo Avogadro


"No basta con ser patriota, también hay que acertar".
Manuel Azaña


La actual y, tal vez, transitoria tranquilidad de la economía y de la política me permiten hoy hablar de los problemas más graves y permanentes del país, en especial de uno al cual, de no encontrársele una solución a largo plazo, veremos crecer y complicar más aún nuestra evolución histórica como sociedad.

Me refiero tanto a la pobreza estructural, que ha castigado desde hace décadas a un enorme porcentaje de habitantes del Conurbano, cuanto a la complicación social y política derivada de la colosal concentración de esos marginados, y por eso fáciles presas del clientelismo más abyecto, alrededor de Buenos Aires, aunque afecta también a otras grandes ciudades, como Rosario o Mar del Plata.

Es cierto que la reciente y fortísima devaluación, y el consecuente incremento de la inflación, obligan al Gobierno a adoptar medidas coyunturales que permitan no sólo tranquilizar la inquietud social, expuesta en numerosos episodios de nuestro pasado, sino hasta garantizar la supervivencia de muchos niños y hasta de familias enteras; pero esas medidas, sobre todo los subsidios y los planes, deberían ser precisamente eso, remedios excepcionales para situaciones agudas, y no transformarse, como ha sido, en una terapia crónica, que sólo sirve para mantener en la miseria y la marginalidad a quienes los reciben, ya que éstos tampoco son obligados, en la práctica, a trabajar o a atender a la salud y a la educación de sus hijos.

Me parece que es hora de que una de las mejores funcionarias de las que dispone el Presidente Mauricio Macri -me refiero a Carolina Stanley, la excelente y comprometida Ministra de Salud y Desarrollo Social de la Nación- desdoble una vez más su gabinete de asesores. Quiero decir con ello que, además de ocuparse de las incumbencias sanitarias y de negociar con las organizaciones sociales los crecientes sistemas de apoyo nacional a quienes, de un modo u otro, se han caído del mapa económico, destaque un equipo a pensar, a mediano plazo, en mejorar el futuro, es decir, actuar simultáneamente sobre la reinserción laboral de los afectados y, a la vez, sobre la redistribución geográfica de los mismos, en un país casi desierto.

Porque resulta de todo punto de vista injusto, y hasta criminal, que se siga desperdiciando tal enorme cantidad de dinero, que se extrae sólo de las actividades productivas y de los confiscatorios impuestos que pagan los ciudadanos que tributan (castigando así al desarrollo de la economía, al empleo registrado y al consumo) y de la ANSES, perjudicando aún más a los ya tan empobrecidos jubilados, sin tocar ni un pelo de la estructura del gigantesco Estado. Mientras así se siga haciendo, el perro continuará mordiéndose la cola.

El gasto social, como está orientado actualmente, producto del diseño clientelar del peronismo, convierte a la Argentina en un país absolutamente inviable, en un mundo que se hartó de prestarnos divisas para que las dilapidáramos.

En primer término, resulta indispensable terminar con las llamadas "jubilaciones de privilegio", de las que gozan tantos ex funcionarios y legisladores, ya que constituyen un factor innegablemente irritante para una sociedad que se ve obligada a apretarse mucho el cinturón y que ve recaer diariamente en la pobreza a muchos que habían conseguido salir de ella; éstos, como es natural, son víctimas de un resentimiento que puede transformarse en un peligrosísimo caldo de cultivo para cualquier aventura destituyente.

Para solucionar todos esos problemas, sugiero que, tan pronto superemos diciembre, un mes clave si los hay para esta situación, comencemos a construir un círculo virtuoso, destinando parte del gasto, hoy improductivo, y con la colaboración e interacción de capitales privados, a la construcción de viviendas sociales, escuelas y centros de salud en el interior del país, en especial en aquellos lugares donde la fuerte devaluación ha incrementado la posibilidad de exportar productos de todo tipo y en los cuales falta notoriamente mano de obra. Entonces, y sólo entonces, resultará posible exigir a los beneficiarios de esa mal entendida, y mal encarada, caridad el cumplimiento de los requisitos y contraprestaciones que la propia ley originalmente les imponía y que hoy han sido olvidados.

Las ventajas de las acciones de este tipo son tan claras que casi resulta superfluo enumerarlas: mejoramiento en la calidad de vida, crecimiento de la actividad industrial y agropecuaria, generación de empleo legal, solución del problema habitacional, reinserción laboral de los beneficiados, incremento del consumo, acceso al agua potable y las cloacas, elevación del nivel socio-económico, disminución en la conflictividad social, efectiva escolarización y control sanitario de los niños, reducción significativa en la dependencia del gasto público, etc.

Los mecanismos para llegar al principio de ese camino de beneficios ya existen (fideicomisos público-privados) y, además, los proyectos de este tipo son beneficiados por fondos internacionales que se encuentran a disposición, muchos de ellos podrían recibirse bajo la forma de verdaderas donaciones de los organismos multilaterales para el desarrollo, como BID, CAF, etc.

La radicación de familias en las provincias del interior del país, que sin duda serían atraídas por la posibilidad concreta de mejores ingresos, vivienda digna y un futuro mejor para sus hijos, permitiría descomprimir muchas de las actuales villas de emergencia, donde conviven una mayoría de pobres pero dignos ciudadanos con el delito y la droga de unos pocos. A cualquiera que dude de esta afirmación le planteo una simple comparación: cuántos son los concurrentes a las marchas y piquetes, que tanto complican la vida en nuestras ciudades, con los cientos de miles de habitantes de esos asentamientos que, supuestamente, padecen los mismos males y sufren idénticas carencias.

La Iglesia Católica, que ha decidido mezclar, sin ton ni son, las cosas de Dios con las del César (por ejemplo, cuando opina sobre los acuerdos con el FMI) debería contribuir eficazmente a difundir estas propuestas, salvo que sus intereses terrenales e ideológicos actuales pasen exclusivamente por potenciar la conflictividad social y desestabilizar al Gobierno, a través de sus distintos voceros, sean obispos o pseudo dirigentes sociales. Por lo demás, si actuara positivamente, con seguridad contaría con la tan importante y necesaria colaboración de los evangelistas y del resto de las comunidades religiosas de otros credos.

Esta nota puede sonar grandilocuente, pero la escribí con la sana aspiración de dejar a nuestros descendientes un país viable y confiable, absolutamente mejor que éste al cual, con tanto esfuerzo y dedicación, nos hemos dedicado a destruir hasta los cimientos. Confío en que así se entenderá.

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado



domingo, 9 de septiembre de 2018

QUITAN UN CRUCIFIJO DE LA LEGISLATURA SALTEÑA PARA QUE VERBITSKY PRESENTE SU LIBRO



Fue el miércoles, cuando el ex terrorista montonero visitó esa provincia norteña para hablar sobre "Vida de Perro", su último libro.



La visita de Horacio Verbitsky a Salta para presentar su último libro no pasó inadvertida. Y es que, el escenario elegido, el Palacio Legislativo salteño, fue acondicionado de tal modo que generó el repudio por parte de fieles católicos, que se sintieron ofendidos.

La presentación incluía una charla del ex jefe de Inteligencia del grupo guerrillero Montoneros con el investigador y escritor Diego Sztulwark que se llevó a cabo en el recinto donde sesiona la Cámara baja local y estaba organizada por la Cooperativa Coyuyo y la Mesa de Comunicación Popular de Salta y Jujuy.

Durante el encuentro, Horacio Verbitsky, quien fue imputado por ser el autor intelectual del atentado al cuartel de la Policía Federal en el que murieron 23 personas y fue sobreseído durante el kirchnerismo, utilizó el sillón de la presidencia de la Cámara de Diputados. 


Horacio Verbitsky utilizó el sillón de la presidencia de la Cámara de Diputados para la presentación de su libro
Además, para llevar a cabo la actividad fue descolgado el crucifijo entronizado en el edificio, lo que generó la reacción de católicos que se sintieron desairados. Tras la actividad, el crucifijo fue colocado nuevamente en su lugar.

Así, por ejemplo, el cura párroco de La Villa San Lorenzo, Oscar Ossola, en la misa que ofició en la Catedral en la mañana de hoy sábado, calificó como "lamentable" y "tristísimo" el episodio. Ossola llamó a salteños a exigir el respeto de las raíces cristianas "por una cuestión histórica, cultural".

"El respeto por las minorías -que está excelente y está muy bien- jamás podría significar desprecio, agravio, ataque, a las mayorías. Ojalá que como pueblo de Salta estemos a la altura de pedir este respeto y de exigir al presidente de la Cámara de Diputados no sólo repudio a lo que ya hizo, sino que de ninguna manera se pueda repetir. Hay legislación incluso mundial -en Italia sobre todo- a raíz de pedidos de grandes grupos de que se retiraran los objetos religiosos de los organismos públicos, el tema llegó a la Corte de derechos humanos de toda Europa en Estrasburgo, que determinó que de ninguna manera (debían quitarse), porque son elementos pasivos que hacen alusión a la historia, a la tradición de siglos de la Comunidad Europea, y que no son un agravio absolutamente para nadie sino al contrario, son la representación de la historia y de los valores que esta sociedad considera como propios"

El cura calificó de "unos cuantos locos desaforados" a quienes retiraron el crucifijo y les envió un mensaje: "No les pedimos que crean, pero sí que nos respeten".

Luego de que tomara estado público el malestar, Verbitsky difundió una aclaración por redes sociales: "El crucifijo se quitó pero no a mi pedido. Me enteré al terminar, cuando me lo informó un activista LGTBQ".

En efecto, desde el área de prensa de la Cámara de Diputados aseguraron que Verbitsky no pidió que fuera removido el crucifijo, aunque ante el comentario de unos de los panelistas, celebró la medida.

Según explicaron fuentes de la Cámara, la remoción se llevó a cabo a pedido de un periodista integrante de la Cooperativa Coyuyo, que le transmitió el requerimiento a un empleado de la Cámara, y fue restituido en su lugar al día siguiente. 

Además, añadieron que no es la primera vez que el crucifijo es sacado de allí: ya ha sido quitado para otras presentaciones y homenajes, y el crucifijo no estuvo colgado entre el 11 y el 14 de octubre de 2016, cuando se llevó a cabo la XV Asamblea de la Confederación Parlamentaria de las Américas.

Infobae



sábado, 8 de septiembre de 2018

CRISTINA, LA LÍDER DE UNA SECTA FUERA DE LA REALIDAD


Cristina Fernández ya no es más una dirigente política, ni una senadora de la Nación, ni la conductora de una fuerza denominada Unidad Ciudadana. Es la cabeza de una organización basada en la fe y no en los datos duros

Por Luis Majul

No importa lo que digan las encuestas. Tampoco que los intendentes del PJ del conurbano la apoyen, a través de su hijo Máximo Kirchner, con el único objetivo de mantenerse en el poder, porque ella tiene votos.

La verdad es que Cristina Fernández ya no es más una dirigente política, ni una senadora de la Nación, ni la conductora de una fuerza denominada Unidad Ciudadana. Es nada más y nada menos que la líder de una secta cuasirreligiosa, que está fuera de la realidad, y que solo se alimenta de la fe ciega de sus acólitos.

Es más, el último escrito que presentó ante el juez Claudio Bonadio puede leerse como el texto fundacional de una organización basada en la fe, y no en los datos duros.

En cambio la imputación que le fue leída y que tuvo que escuchar, en el despacho del juzgado de Claudio Bonadio, no es nada abstracta. Se la considera jefe de una asociación ilícita que robó plata del Estado a través del sobreprecio de la obra pública, y que después cobró coimas, retornos y aportes de campaña, en dinero negro, no declarado ni bancarizado, por decenas de millones de dólares, entre 2005 y 2015.

No están solo los cuadernos del chofer Oscar Centeno para demostrarlo. Está también su declaración testimonial y las afirmaciones en el expediente del presidente del Club de la Obra Pública, Carlos Wagner, su ex jefe de gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y media docena de empresarios que se acogieron al régimen de imputado colaborador.

En vez de desmentir, punto por punto, todas las acusaciones que la involucran, Cristina Fernández hizo una defensa política berreta, que empezó de manera cobarde y aviesa, presentando a Diego Cabot como el jefe de un grupo de tareas que trabajaba para el oficialismo y terminó con la construcción paranoide de una imaginaria y gigantesca cortina de humo, en la que ella es la víctima principal y el resto del mundo una gran trampa para ocultar lo mal que anda la economía en la Argentina.

Trascartón, sacó de su cartera una última carta, que más parece un manotazo de ahogada que una maniobra inteligente para intentar blindarse. Porque el apoyo de los supuestos enviados del Papa le hace menos bien a ella que mal a Jorge Bergoglio.

En realidad, hace rato que Eduardo Valdés, ex embajador de la Argentina en el Vaticano, perdió la confianza del Papa. De hecho, hace muchísimo tiempo que no lo recibe ni quiere oír hablar de él. La presencia de Juan Grabois tampoco habría sido consultada ni bendecida por Bergoglio.

De todos modos, ambos se parecieron ayer a dos zombies de una secta que repetían al unísono los mismos argumentos sentimentales que los seguidores de Cristina.

"Mi corazón siente que ella es inocente", repetía el referente social que la apoya, porque pretende tener un lugar en la Cámara de Diputados Nacionales.

"Creo en la inocencia de Cristina", repetía como un autómata Valdés, quien en la vida real no da puntada sin hilo.

La secta de Unidad Ciudadana puede tener todavía muchos votos, pero tarde o temprano se terminará diluyendo a medida que su líder se acerque más a una condena por los graves y múltiples delitos que cometió junto a su marido, a lo largo de más de una década.

Infobae



viernes, 7 de septiembre de 2018

¡TERMÍNENLA!

Disculpen el imperativo, pero ya es hora de terminarla. En la Roma de la antigüedad, la diosa “Terminus” era la que marcaba los límites. Es tiempo de tener límites, de ser necesario, es tiempo de imponerlos. Y ya, ahora.

Por Malú Kikuchi

No importa si a Usted le gusta o no le gusta Macri, no importa si Usted votó o no votó a Cambiemos, el hecho es que Macri es el presidente electo del país y Cambiemos la coalición electoral que lo llevó al poder.

Ganó por poco en 2015, pero ganó. Eso es la democracia, se gana hasta por un voto de más. En 2017 ganó muchos más votos. El pueblo lo eligió. ¿No le gusta como gobierna? A mi tampoco, pero es el presidente.

¿Usted es consciente que desde 1928 (cuando acabó el periodo de Marcelo T. de Alvear), nunca un gobierno no PJ pudo terminar su mandato? El de Macri debe, DEBE ser el primero en hacerlo, es imperativo.

Me va a decir que no aclaró el 10/12/2015 ante la nación el estado en que Cristina había dejado al país, es cierto, grueso error. No lo hizo. Ya está. Me va a decir que pecan de soberbios, es cierto, que pecan de ingenuos, es cierto; que se equivocan más de lo que aciertan, es cierto.

Pero son gobierno, forman parte del ejecutivo que es Macri y que fue votado. Ya sé que se lo dije, pero parece que es “un detalle” que se olvida fácil. Y este presidente debe terminar su mandato en tiempo y forma.

Basta de soñar con el club del helicóptero, las FFAA ya no dan golpes de estado. Eso lo hacen los civiles y ya conocemos, todos lo sabemos, quienes son los que dan golpes de estado y voltean presidentes. Ya lo hicieron.

Los saqueos programados por políticos muy conocidos, los reclamos permanentes en las calles, los piquetes, los escraches, todo con el fin de buscar un muerto. Total, las muertes ajenas son baratas y hay que acusar a Macri de alguna represión feroz. Necesitan un muerto para justificarse.

Mientras, entre cortes programados o no, con reclamos justos y de los otros, con huelgas permanentes, paros, todo aquello que cree una sensación de paroxismo social, todo es válido, para hacer caer al gobierno.

Y por si fuera poco, los empresarios, no los de los cuadernos de Centeno, otros empresarios, suben desmedidamente los precios…por si acaso. Sube el US$, entonces aumenta el pan, los lácteos, las verduras, los pollos…

¿Por qué? Alfonsín decía que un “poco de inflación es buena”, no es cierto, pero esta, además, es exagerada. Y no le eche la culpa a las tarifas que en el interior del país ya las venían pagando mucho más caras que en Bue.

¿No le parece raro que desde algunos bancos se hayan comprado US$ en cantidades suficientes como para mover el mercado? Nuestro mercado es chico, con US$ 100 millones se cambia bruscamente la cotización.

Moyano y Cristina, un solo corazón. Más la izquierda que siempre necesita caos para ganar unos votos. Los empresarios “buenos” (no están en los cuadernos) subiendo los precios, los banqueros desestabilizando la economía (algunos), las organizaciones sociales y los sindicalistas, todos juntos y sumados, con un solo fin, que este gobierno llegue a su fin, pronto.

Todos saben quienes son y lo que buscan. Esta vez no lo podemos permitir. No son los tiempos de Frondizi, ni de Illia, ni de Alfonsín o De la Rúa. Macri no es De la Rúa, ni Cambiemos es la Alianza; la Argentina cambió.

No importa que los medios en su mayoría le digan todo el día y todos los días, que esto no da para más, que estamos pésimo y que no tiene arreglo. Estamos mal, con suerte se corregirá. Y si no se corrige, habrá que esperar al 10/12/2019. Y entonces, piense bien a quien y a quienes va a votar.

Porque el tema no es Macri ni Cambiemos, el tema es la Argentina. La nuestra, en la que vivimos todos, algunos mejor, otros peor. Por regla general los que desestabilizan son los que viven mejor. Los sindicalistas, los banqueros, los empresarios, los políticos, los que manipulan la situación. Piénselo, póngase del lado de institucionalidad, a la larga, rinde.

Y piense también, mientras se enoja con el gobierno, que además de los aprovechadores de siempre, que ganan más dinero con la pobreza de sus compatriotas, hay un montón de gente que haría y hace cualquier cosa con tal de no ir a la cárcel, lugar donde deberían estar. Siempre que la justicia aparezca en el poder judicial y apresure los tiempos. Con parte de lo robado en la época K, muchos problemas económicos se solucionarían.

Necesitamos que lo devuelvan, necesitamos que vayan a la cárcel, necesitamos que dejen de desestabilizar. Ya, ¡termínenla!



jueves, 6 de septiembre de 2018

A 43 AÑOS DE UNA EMBOSCADA DEL ERP EN TUCUMÁN


El 5 de septiembre de 1975, en pleno gobierno constitucional, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) emboscó a una patrulla de exploración del Ejército argentino en el monte tucumano, acción que dio lugar a un combate en el que resultaron muertos el subteniente Rodolfo Hernán Berdina y el soldado conscripto Ismael Maldonado.

Berdina estaba al mando de la patrulla, parte de la Fuerza de Tareas “Aconquija”. Llevaban unas cuarenta horas operando en zonas inhóspitas y peligrosas del monte, donde se habían desarrollado ya intensos enfrentamientos, cuando se produjo la emboscada por parte de una banda nutrida de guerrilleros en el paraje denominado Potrero Negro.

El subteniente Berdina se lanzó al ataque en cuanto los hombres de punta entraron en combate. A la carrera sobrepasó a sus hombres, seguido por el soldado Maldonado. Llegó a abrir fuego, pero fue alcanzado por disparos de un Fusil Automático Liviano (FAL). El soldado Maldonado intentó asistirlo, pero también fue baleado.

Maldonado murió instantáneamente; el subteniente cayó herido de gravedad. Finalizado el combate con el repliegue de varios subversivos heridos, el subteniente Berdina fue evacuado al Hospital Militar de Tucumán, donde fue operado pero terminó falleciendo a medianoche. Berdina sería ascendido post mortem al grado de teniente.

El pasado martes, ambos fueron recordados en una ceremonia realizada en el Pueblo Teniente Berdina, en Tucumán, con la presencia de autoridades militares, de Gendarmería Nacional, de la Policía Provincial, representantes del gobierno comunal, oficiales y suboficiales retirados y fuerzas vivas de la comuna, aunque su entrega no mereció ninguna evocación en la prensa nacional.

Veteranos del Operativo Independencia desfilando

Vistas de la Formación y desfile

El señor A. Berdina; acompañado por el coronel Romero, director del Liceo Militar; el coronel Dermepin y el teniente coronel Almaraz

Mural ubicado frente a la Plaza del Pueblo con el texto de una carta escrita por la madre del teniente Berdina


Centro de Estudios Salta


miércoles, 5 de septiembre de 2018

LAS COMPLICACIONES DE CRISTINA KIRCHNER PUEDEN EMPUJARLA A GENERAR UN GRAN IMPACTO POLÍTICO TODAVÍA

Los integrantes de la asociación ilícita
Es previsible y hasta razonable que CRISTINA KIRCHNER llegue a tomar medidas desesperadas si tuviese que asumir la posibilidad de terminar en la cárcel. ¿Puede creerse que tal situación llegue a manifestarse, cuando desde el Gobierno hacen lo posible para que no se cumpla?

Lo que se está confirmando ante la Justicia por estos días, llevaría a creer que el destino de prisión, sería irreversible para ella, sus hijos y los más allegados a su gestión presidencial, y a la de su difunto esposo, NÉSTOR.

Lo único que podría alejarla de esa situación es que la justicia argentina siga integrada por jueces tan corruptos como la misma ex Presidente. Jueces, fiscales y “operadores” judiciales que con su conducta han sido “partícipes necesarios” en el esquema de corrupción de los Gobiernos “K”.

La inminencia de un encarcelamiento, o la muerte que inevitablemente se aproxime, crea un fuerte estado de angustia en quien atraviese por esa situación. Angustia que bien explican los libros que hablan de la guerra y de la conveniencia de evitar una encerrona que además genere en quien la padece, una fuerza especial y la comisión de cualquier hecho que en otras circunstancias serían consideradas una locura.

En este caso, no se habla de la muerte pero sí de la inminencia de la pérdida definitiva de la libertad ambulatoria, lo que para determinadas personas, como lo es la ex Presidente, ha de sonar como algo fatal, definitivo en su vida, a juzgar por los aspectos patológicos que les son conocidos. ¡¡¡Cuánto más duro le sería, si además debiera compartir prisión con sus propios hijos…!!!

Hasta aquí, algo previsible, pero que el Gobierno está intentando evitar, en una expresión de injusticia que se recordará por mucho tiempo, y que envilece a quienes diseñan y ejecutan esa conducta.

Mientras tanto, y siempre dentro del complejo marco judicial creado en las últimas semanas a partir del descubrimiento de los ya famosos “cuadernos de la corrupción”, se dan otros “coletazos” muy fuertes, que generan situaciones que podrían calificarse de insólitas e inesperadas, como lo es lo acontecido cuando MAURICIO MACRI visitó una planta del Grupo TECHINT, de propiedad de PAOLO ROCCA, involucrado inevitablemente en el episodio de los “Cuadernos”. Allí lo esperaba el propietario y CEO del citado grupo empresarial, el ítalo-argentino PAOLO ROCCA, uno de los hombres más ricos de la Argentina, a quien la publicación internacional FORBES le atribuye una fortuna de casi 7.000 Millones de dólares, cifra empequeñecida ahora, a partir de las cifras que aparecen como obtenidas fruto de la corrupción, por los Gobiernos kirchneristas.

Se suponen las razones por las cuales MACRI se reunió con ROCCA, alguien que, si la justicia funcionara adecuadamente, puede terminar procesado, a raíz de los descubrimientos que generaron los “Cuadernos”. Pero la excusa de la visita a Fortín de Piedra, en Neuquén – todo un guiño además hacia la Justicia -, fue un regalo del Presidente de la Nación al emprendimiento gasífero que se inauguró allí, el que representó una inversión de 1400 Millones de dólares, y que generó, además, fuentes directas e indirectas de trabajo para 4500 argentinos.

El encuentro entre MACRI y ROCCA constituye, además del agradecimiento presidencial, y de la aludida señal dirigida a la justicia, intentando una vez más convertir a esta en un monigote de las puntuales necesidades políticas del Gobierno de turno, el claro guiño que desde el mundo empresarial se esperaba. Acaban de decirles a los muchachos de ese ámbito, que no será para tanto, y que la Argentina necesita cubrirlos para que ellos sigan trabajando.

Lo que, en definitiva, y al margen de las necesidades reales por las que atraviesa el país, representa algo fuertemente reñido con la ética, y con la imagen nacional e internacional de la justicia argentina, la que ya arrastra heridas muy profundas y graves como para terminar de hundirse ahora.

Volviendo al caso de la ex Presidente, y de lo que presuntamente ella junto a un grupo de violentos y ladrones está intentando organizar, según fuentes atentas y observadoras –protestas sociales que se manifestarán en las calles de las principales ciudades del país -, esas acciones están, efectivamente, en la voluntad de ese tipo de operadores y agentes del desorden. Es previsible que logren algún objetivo en ese sentido, incluso, tratándose de personas del nivel moral que se les conoce, no habría que descartar la posibilidad de la instalación de un escenario que contenga a algunos ciudadanos muertos, para enrarecer las investigaciones posteriores y crear una cuota de dramatismo muy fuerte.

No habría que descartar, al menos el intento, pero hay que reconocer que pese a la impericia que demuestra el Gobierno de MACRI, y la falta de firmeza de sus organismos de seguridad y la previsible acción de la justicia en cuanto a la protección del salvajismo –dato que también tendrán en cuenta los organizadores de los hechos de violencia-, el armado y mantenimiento de una acción de tal magnitud, no será fácil. Si bien en la Argentina de los últimos meses pudieron verse comportamientos sociales que recordaron a la gimnasia pre-revolucionaria de otros tiempos en el país, lo que puede creerse es que quienes estén comprometidos en este tipo de estrategia, advertirán el escaso apoyo popular que obtendrían con ella, pese al creciente desprestigio del actual Gobierno.

Desde Balcarce 50 mantienen su preocupación, más sin embargo, no dejan de alimentar hechos como el recientemente descripto y que debiera ser el más temido, en cada gesto de debilidad que desde allí expresan a través de comportamientos que de tan burdos en ocasiones llegan a crear dudas acerca de si no estarán desde ese edificio frente a la Plaza de Mayo, tras una actitud pasiva que permita a propósito un acontecimiento violento, uno más de entre tantos que han venido tolerando. En esa línea oficial que aquí se denuncia, está el empoderamiento gratuito de CRISTINA KIRCHNER, y nada hacer para que la justicia la meta en prisión, a ella, sus hijos y los más cercanos colaboradores de su gestión presidencial. Porque los que hoy están en Ezeiza o en Marcos Paz sospechosamente muestran una inusual calma y paciencia, como si alguien les asegurara que para los primeros meses del año próximo estarán en libertad, salvo muy pocos “perejiles” que ya habrían asumido –contraprestaciones mediante-, que deberán pasar un par de años encerrados.

Inevitablemente algo extensa resultó la presente nota, porque la gravedad de los acontecimientos así lo obligan…


EnfoquesPositivos

martes, 4 de septiembre de 2018

LOS POBRES, LA CLASE MEDIA, EL PAÍS




Los intereses sectoriales tienen sus defensores permanentes. Pero, los intereses generales carecen de representantes. 

Por Alberto ASSEFF*


Siempre tuvimos pobreza. Toda la historia. Al igual que el mundo entero, aún hoy, incluyendo los estados más poderosos. Estados Unidos tiene 45 millones de pobres, China 500 millones, la India 900…¡Para qué seguir! Pero a nosotros nos duele la pobreza nuestra, sobre todo porque la de antaño se sobrellevaba con una esperanza de ascenso social en una Argentina dinámica, prometedora, que amagaba con navegar en alta mar, buscando destinos ambiciosos. La de hogaño es férrea, dura, estructural, en el marco de una nación que se estancó, que en los últimos 60 años se caracterizó por ser el país que menos creció en todo el globo. Todavía vivimos de los esplendores de hace un siglo. Un ejemplo lo brinda el transporte público subterráneo de Buenos Aires – sólo porque nos hemos quedado no lo tienen Córdoba y Rosario. Cien años atrás, Buenos Aires era la única y solitaria ciudad de todo el hemisferio sur del planeta que disponía de ese medio. Hoy la red ha quedado rezagada por falta de ampliaciones, superada por Santiago de Chile, para citar a una de las tantas urbes meridionales que se nos adelantaron.


La pobreza actual es mucho más que una angustiosa preocupación. Es un virtual botín político-electoral. No es una opinión, sino un dato objetivo. Se conocen muy pocos dirigentes político-sociales que se esmeren en extraer de la pobreza a los compatriotas sumergidos mediante las dos herramientas – vigas maestras – de la educación y el trabajo ¿Acaso no hay docentes para educar a los pobres? ¿Es imposible organizar tareas dignas para los beneficiarios de la asistencia social? La información que tenemos es indiciaria y es inconcusa: manipulan la pobreza, la usan para las elecciones y también para engrosar la soldadesca del narcomenudeo. Y, desgraciadamente, del crimen común.

Son cuantiosísimas las erogaciones destinadas a la asistencia social, pero los resultados son magros. Es tiempo de racionalizar esa inversión social, no para disminuirla, sino para que rinda los ansiados frutos, esto es arrimar dignidad y horizonte al pueblo pobre del país. Una Agencia Nacional de Asistencia y Empleo que aúne al Estado nacional, provincias y municipios –¡basta de gestión caótica!- con Cáritas, Obispados, Evangélicos, movimientos sociales para que con una tarea de excelencia se obtengan en cinco/diez años resultados de ascenso e integración social. En esa Agencia habrá cero política partidista o sectaria, apostando todo a la gran Política de erradicar la pobreza y la indignidad. Con profesionalidad y vocación solidaria.

La clase media ha sido y continúa siendo nuestra mejor carta hacia el futuro. Ella es el espejo en el que se miran los pobres y es el modelo para el país de progreso que supimos ser, al que debemos retornar. Empero, necesitamos que sea más constante, menos volátil, diría que deje de ser veleidosa. Que apuntale con más firmeza a las transformaciones que exige la Argentina. Hay que decirlo, so riesgo de incurrir en ingenuidades: debe desdolarizarse mentalmente, paso previo para comenzar la recuperación económica. Debemos fogonear una corriente contracultural. Sin ella será inasequible la rehabilitación del peso, las inversiones y toda la cadena virtuosa de una economía sana. Ser un poco más como todas las clases medias. Parecerse acá menos a sí misma. Que mire al largo y ancho país, olvidando Miami. Se explica que la ciudad de Florida sea La Meca para los absurdamente fragmentados y saqueados países centroamericanos, pero…¿para la grandiosa Argentina…?

Por supuesto que el gobierno nacional – el actual y todos los que vendrán – debe darle un plan orientativo al país. En una economía fragilizada, donde el Estado tiene un 47% de participación, no puede siquiera pensarse que la política pública pueda ausentarse de una planeación indicativa. Decir, por caso, dónde se van a ir generando ejes de desarrollo dotados de energías limpias en los que se empiecen a producir y potenciar recursos hoy inutilizados. Identificar cuáles son los puntos fuertes de la prosperidad que la Argentina reencontrará. Es esa política la que nos debe señalar la estrategia para aprovechar la anchurosa plataforma marítima. Sus aguas ya nos dan más ingresos que los vacunos y su sublecho atesora bienes que nos impulsarían en todo sentido. Obviamente, la reforma del Estado es imperiosa. Se requieren eximios arquitectos que lo reestructuren y lo hagan un instrumento fructífero. Hoy es una carga. Cuando a un pueblo se le dan mensajes claros y motivadores se lo activa ¿Alguien le está diciendo por caso que la Pampa Húmeda del porvenir es la llanura marítima o ‘Pampa Mojada’? ¿Cuántos jóvenes errabundos podrían hallar su camino y así ir trazando el de todos?

Irrita, subleva, da rabia que teniendo el país que poseemos estemos zigzagueando cual errantes, convencidos que no hay futuro. Estamos sin carta de navegación y por eso somos nautas costeros. Temerosos de lo que vendrá. Inseguros, llenos de incertezas. Como nunca fuimos ni jamás seremos de esa runfla que trae fósforos al incendio, lo que digo es que hay una colosal faena para realizar empezando por derogar – con un decreto irrevocable, quemando los barcos – el código venal que nos ha destruido moral y materialmente. En su lugar, establecer definitivamente el código ético. Recordemos que si queremos una economía robusta sí o sí los negocios exigen reglas morales. Hasta Adam Smith lo ejemplifica. El padre del liberalismo era ante todo profesor de Ética.

También estamos necesitando servidores del Bien Común. Los intereses sectoriales tienen sus defensores permanentes. Pero, los intereses generales carecen de representantes. Por lo menos, no sobran. Por esta línea discurre un principio de solución de fondo. Con buena Política y mucha ética, las soluciones fluirán.

*Diputado del Mercosur; diputado nacional m.c.; presidente nacional del partido UNIR

www.unirargentina.org



lunes, 3 de septiembre de 2018

LA DERECHA ARGENTINA DESPIDE A MACRI


Desde que asumió gobernó para quienes no lo votaron (y jamás lo van a votar) y descuidó por completo a quienes sí lo votaron, pero que no lo piensan volver a votar.

Por Nicolás Márquez

Desprovistos de un partido político propio y horrorizados por el interminable gobierno de la dinastía Kirchner, los sectores de derecha en Argentina en abrumadora mayoría votaron por Cambiemos en 2015 y también 2017, aunque siempre sufragaron sin euforia ni convicción: fue un voto “por descarte”.

En efecto, la impresición ideológica de Mauricio Macri en su anterior rol de Jefe de Gobierno porteño y sus vaguedades discursivas (signadas por un indefinido optimismo marketinero), no daban lugar a grandilocuentes esperanzas acerca de la naturaleza del “cambio” en ciernes.


¿Y quiénes son la derecha en Argentina?

No tiene por objeto la presente nota analizar tal cosa desde el punto de vista conceptual sino político-electoral. Y a riesgos de ser arbitrarios, podríamos definir tres estratos que habitualmente son sindicados de ese modo (ello no quiere decir que cada segmento piense necesariamente igual a los otros en todos los asuntos de interés) y ellos son: los conservadores, los nacionalistas y los liberales.


¿Y cómo se distribuye sectorialmente este trípode?

Probablemente los conservadores sean el sector cuya preocupación central sea la relativa al rescate de valores objetivos, la vida de familia y determinadas tradiciones e instituciones, y por ende aquí incluiríamos con mayor énfasis a los ambientes religiosos, entre los cuales no sólo incluimos a la Iglesia Católica sino a las muchas Evangélicas que hay en el país.

En cuanto a los sectores nacionalistas, a fuer de reduccionismo identificaremos a estos con las Fuerzas Armadas y afines (ámbito donde el nacionalismo suele tener mayor predicamento). Este sector no sólo fue víctima del kirchnerismo en el marco de un destrato nunca antes visto, sino que una preocupación insistente en este medio fue y es la inherente a la situación de los más de 3 mil militares que aún se encuentran presos y desprovistos de toda garantía jurídica, como consecuencia de haber combatido al terrorismo subversivo en los años 70´.

Y finalmente, tenemos a los sectores liberales, cuya prioridad en términos de preocupación (al menos en la Argentina) siempre ha sido la macroeconomía.


La tibia seducción de Macri

Y aunque con los confusos balbuceos que le son connaturales, Mauricio Macri varias veces procuró guiñarles el ojo a los tres ambientes detallados más arriba.

A los conservadores les prometió públicamente “respetar la vida desde la concepción” en el Congreso Eucarístico dado en junio de 2016. Pero su promesa fue abiertamente traicionada no sólo tras “habilitar el debate del aborto” en Diputados y Senadores, sino que lejos de la neutralidad, mandó a su Ministro Adolfo Rubinstein a disertar en ambas Cámaras en favor del proyecto, no sin una fuerte presión ejercida por Marcos Peña y un sinfín de medios adictos al macrismo que batieron el parche para que el aborto legal se impusiera: objetivo que no pudo alcanzarse no por falta de voluntad en el Ejecutivo sino por la masiva reacción de los segmentos ProVida en las calles, cuyo grueso de manifestantes habían sido votantes de Cambiemos: “prefiero votar en blanco antes que volver a votar a este tipo” era la queja prevaleciente en las numerosas concurrencias celestes, y fue justamente el Hashtag #ConElAbortoNoTeVoto el que trepó manteniéndose varios días en el podio de Twitter, lo que alarmó y obligó al oficialismo a desacelerar la embestida en Senadores.

A la familia militar por su parte, Macri procuró seducirla con una frase suya que quedó para la historia y que tampoco cumplió: “voy a terminar con el ´curro´ de los Derechos Humanos”. No sólo la situación de los militares presos no fue solucionada sino que hoy Hebe de Bonafini se da el gusto de disparar sus habituales insultos contra propios y extraños en el programa televisivo que ella conduce desde la mismísima Televisión Pública que también pagan los “derechistas” con sus impuestos. Fue también el propio Macri el que inauguró la costumbre de ir a tirar flores a la ESMA mientras la otra gran referente de Cambiemos, María Eugenia Vidal se abrazaba con Estela de Carlotto e imponía una ley que obliga a los funcionarios bonaerenses a mentir y decir en los discursos oficiales que “los desaparecidos fueron 30 mil”: a pesar de que la propia Secretaría de Derechos Humanos ya había oficialmente confirmado que durante el Proceso de Reorganización Nacional fueron 6400.

Como consecuencia de su formación empresaria y su consabida participación en el Colegio Cardenal Newman (datos a los que se le suma el prejuicio estético de ser rubio y de ojos claros), se suponía que Macri ordenaría su gestión hacia una economía de mercado. Sospecha a la que se le añadía el extremo de que antes de ser Presidente, el propio Macri había declarado su predilección literaria por El Manantial, la novela objetivista de Ayn Rand. Sin embargo, a poco andar su gobierno el economicismo liberal más auténtico advirtió mediante reconocidos exponentes suyos (Javier Milei, José Luis Espert, Alberto Benegas Lynch (h) o Agustín Monteverde) que el “gradualismo” era un fiasco, que esta gestión era lamentablemente keynesiana o que en suma, en materia económica estábamos siendo gobernados por un “kirchnerismo de buenos modales” y por ende, el programa económico de Cambiemos (suponiendo que exista tal cosa) iba rumbo al fracaso: no se equivocaron ni una coma.


Y un día la derecha se hartó

“A la derecha no hace falta ni atenderla: a ella no les queda más remedio que votarnos inexorablemente a nosotros” fue la sentencia impartida por Durán Barba y cumplida a pie juntillas por Cambiemos durante casi tres años de gestión. Entonces Macri, que cuando asumió tuvo que elegir entre ser un Presidente antipático que gire a la derecha o ser un amable socialdemócrata al clásico estilo de la UCR, escogió gobernar como estos últimos: y así le va.

Y un día todo aquello que para simplificar llamamos “derecha” se hartó. En las últimas semanas afloraron reuniones a borbotones, los grupos en redes sociales estallaron y se espera para el 15 de septiembre un masivo encuentro en Córdoba de profesionales y activistas de la sociedad civil ávidos de crear estructuras políticas alternativas, muchas de las cuales ya han comenzado a visibilizarse autónomamente: desde la presentación del providista “Partido Celeste”, pasando por el purismo rothbardiano del “Partido Libertario”, hasta la aparición filo-castrense de “Encender” (Encuentro de Centro Derecha), entre otras varias iniciativas en danza.

¿Y si van todos juntos? Interesa la pregunta porque en el exterior se encuentra en auge la “Alt-right”, sincretismo diestro en notable acción y expansión en toda Europa (Donald Trump en USA o Jair Bolsonaro en Brasil también son parte de ese masivo fenómeno pero en nuestro continente), el cual surge como consecuencia del hastío que genera ver a un centrismo culposo y vergonzante incapaz de disputarle nada esencial al progresismo gramsciano.

Las multitudes en las marchas celestes, el aplaudido desfile militar del 2016, la popularidad adquirida por economistas “ortodoxos” (que antes eran mirados con antipatía por el ciudadano de a pie) y el buen uso de las redes sociales, le dieron a la derecha vernácula aquello que en la ciencia política se conoce como “conciencia de multitud”: se dieron cuenta de que ya no son una secta marginal y de que es el momento de armar un espacio propio, en vez de regalarle el voto al “mal menor” o a traidores en estado potencial.


¿Y cuánto representa electoralmente la derecha en Argentina?

Es una pregunta sumamente difícil de responder. También es cierto que esta nueva derecha no tiene experiencia política, tampoco goza de tiempo suficiente para armarse profesionalmente, ni cuenta con un referente nacional conocido. Es un movimiento ascendente pero relativamente subterráneo, cuya entidad cuantitativa no se puede precisar. ¿Constituye el 20% del electorado?, ¿el 10%?, ¿el 5%? Imposible saberlo todavía. Pero sí podemos afirmar que compone el número de votos suficiente como para generarle a Cambiemos una herida mortal: Macri le ganó a Scioli el ballotage del 2015 por apenas 2,5 puntos de diferencia. Con lo cual queda claro que al macrismo (o lo que queda de él), cada sector que se le desprende lo debilita de manera fulminante.

Decía Santo Tomás que “en política la ingenuidad es pecado”, y Macri en esta materia ha demostrado ser un gran pecador. Sino por convicción al menos por especulación él debió haber atendido a estos ambientes que hoy lo despiden. Pero desde que asumió gobernó para quienes no lo votaron (y jamás lo van a votar) y descuidó por completo a quienes sí lo votaron, pero que no lo piensan volver a votar.

Ecuación infantil de tinte suicida que le genera al alicaído gobierno un éxodo electoral muy pero muy difícil de revertir.

Prensa Republicana